Archivo del Autor: vmarbeloa

Hayedo con nieve

 

         Bajo el amplio y protector palio de la nieve, este hayedo de Ulzama ha echado ramas robustas de nieve.

Ha verdeado de nieve.

Ha florecido de nieve.

Es un campo frutal de nieve.

Nos ha traído una cosecha albar y ubérrima de nieve.

Como lana distribuye la nieve,
esparce la escarcha como ceniza,
canta el salmo 147.

PP

 

         Por desgracia, y para desgracia de la España de los españoles, el mayor partido de la Nación aparece estos días como el PP = partido podrido o putrefacto. Putrefacción que unos ocultan o velan, otros maldicen, mientras unos terceros huyen de ella.

En el desierto (Primera Semana de Cuaresma)

 

(Luc 4, 1-13)

Jesús,  bautizado por Juan
y presa del Espíritu de Dios,
se retiró al desierto:
memoria de lealtad al Señor de la Alianza,
lugar de conversión,
icono de Israel en marcha hacia la patria.
Sitio de pruebas también,
Las mismas tentaciones
que acosaron a Jesús en Nazaret
le acosaron después en el silencio
del  diseño decisivo
de iniciar el camino anunciado por Juan.
El diablo es  tan solo un comodín
literario.
Se basta a sí misma la menor tentación
para poner sus huevos en el corazón del hombre.
Jesús venció la torpe tentación halagadora
de saciar el hambre de milagros:
¡Que no vive sólo el hombre milagrero
de pan y de favores!
El poder y la glora de los reinos del mundo
desde el monte mas alto del mundo columbrados,
no eran nada ante el rostro
del único Señor del universo a quien servir.
Y la necia confianza en los ángeles benéficos,
mensajeros simbólicos del Dios de las alturas,
no sedujo al carpintro y constructor de casas,
que sabía de vértigos de aleros
y de vértigos humanos
ante la gloria eterna
y el singular poder
del autor de la vida, el amor y los prodigios.

Las mismas o parejas tentaciones
volverían después a cada paso,
diabólicas de ingenio,
endemoniadas de tiento y de viveza.

 

 

 

 

 

 

«Un regalo de Dios»

 

     Que el encuentro entre el Patriarca de Moscú y de toda Rusia, Kiril, y el papa de la Iglesia católica, Francisco, haya sido «un regalo de Dios», como ha dicho este último, no cabe duda. Pero que el encuentro haya sido el primero entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa, desde 1054, siendo Miguel Cerulario patriarca de Constantinopla, como algunos medios de comunicación vienen sosteniendo estos días, no deja de ser un error mayúsculo, fruto de una increíble ignorancia. Todos los que tenemos una cierta edad recordamos el abrazo histórico entre Pablo VI y el patriarca de Constantinopla, Atenágoras, el 5 de enero de 1964 en Jerusalén, y las varias mutuas visitas entre sus sucesores desde entonces, además de la presencia de los ortodoxos en el Concilio Vaticano II y en algunos sínodos católicos. La sede de Constantinopla es la sede primada de la ortodoxia cristiana y es la que cuenta en el calendario de los acontecimientos históricos; con ella ha hecho la Iglesia de Roma notables progresos ecuménicos. Es cierto que el patriarcado de Moscú, instituido en 1325, por traslado desde Kiev, y separado del de Constantinopla en 1448, con 165 millones de fieles, extendidos por todo el mundo, abarca un territorio y una población mucho mayor que el anterior, pero su significación histórico-teológica es menor. La verdad es que, si muchos motivos ha impedido hasta ahora este encuentro, la persecución de los cristianos en Oriente Medio y en África ha movido a los dos jefes espirituales de las dos confesiones cristianas más numerosas, que tanto saben de persecuciones, a dar este buen paso. Otros vendrán después. Es un notición histórico en medio de la turba multa de noticias menores de todo tipo.

Postadata. No he podido menos de recordar aquella temprana visita al Vaticano. el 5 de septiembre de 1978, del joven metropolita de Leningrado, Nikodim, de 48 años, segunda autoridad de la Iglesia ortodoxa-rusa,  autor de una tesis doctoral sobre el Papa Juan XXIII, y que murió por un séptimo infarto de corazón a los pies del papa Luciani, Juan Pablo I, durante su encuentro con él. De Nikodim dijo Luciani que a nadie le habia oído decir cosas más bellas sobre la Iglesia católica. Injustamente, aquella muerte trágica, seguida poco después por la del mismo papa en su cama, pertubó todavia más las relaciones entre las dos iglesias y creó en Rusia un clima de aversión notable a los católicos, que duró un decenio. Por eso este encuentro entre los dos líderes espirituales en la neutral Cuba es el segundo acto de aquella visita de Nikodim. Pocos han hecho tanto como él  para conseguirla.

 

¿Cristianismo vegano?

 

         El buen escritor y hombre de bien que es Carlos Eymar, en El Ciervo, y con este mismo título, reprocha al papa Francisco, autor de la encíclica tan elogiada, Laudato si, por omitir en la conversión ecológica a la que nos anima, y de foma vergonzante, cualquiero referencia al sacrificio de los animales. No sé si Eymar repara en la argentineidad del papa actual. Pero antes de eso, como él mismo documenta, está el hecho magno de que en la Biblia, tras la primera caída, desapareció, si  es que antes lo hubo, todo idílico veganismo, y el régimen carnívoro se impuso: desde las pieles de Adán y Eva hasta la alianza de Dios con Noé. Ni que decir tiene que Jesús de Nazaret, pobre y austero donde los hubiera, no hizo ascos ni en su vida ni en sus parábolas a tal régimen, incluso tras la resurrección, con aquella parrillada de pescado en una playa del mar de Tiberíades. No exijamos, pues, al papa Francisco, por perfecto que le pintemos y le queramos, que supere a la Biblia y se sitúe y nos sitúe en el paraíso, que, como ya todos sabemos, está al final y no al principio de este mundo regido por las ondas gravitacionales. Ni siquiera el santo, referencia espiritual segunda de Francisco -después de San Ignacio-, San Francisco de Asís, se salva de la exigente crítica, porque, por razones terapéuticas, comió, o le hicieron comer al pobre, alimentos condimentados con tocino, y no se opuso tampoco, el muy bendito, a llevar una piel de raposa en la cintura. Así que aqui no se salva nadie. Cuando no haya un papa argentino, tierra de reses, ¿tal vez el Concilio ecológico-feminista I impondrá a los que nos sucedan el veganismo total? Ojalá Carlos Eymar pueda ver ese gran día y después, como Simeón, irse en paz.

Un cuadro económico

 

      No parecen, a primera vista, parecerse mucho los distinos Gobernos españoles desde la Transición hasta hoy, y, sin embargo, se parecen mucho más la elevada tasa de paro, la precariedad laboral y el bajo porcentaje de recaudación de impuestos durante todos esos años en la misma España. Hoy todavía  las prioridades económicas siguen siendo comunes: la lucha contra la contratación temporal indebida -un 61% de los empleos creados en un año- y contra la economía sumergida. a fin de reducirla del 20 al 12-13 por ciento, como en Alemania, Francia o Reino Unido. Otra prioridad común debiera ser acabar con los chollos de las deducciones de las grandes empresas, que les permiten tributar al 7 por ciento, lejos del tipo nominal del 30 por ciento, Por otra parte, la recaudación respecto al conjunto de la economía española se ha movido entre el 27 y el 30 por ciento en los últimos treinta años, según la OCDE en su informe de 2015. La presión fiscal fue del 33´2 por ciento en 2014, mientras en Francia fue del 45; en Italia, del 44, y en Alemania, del 36´1. Con unos impuestos cercanos a la media europea, parece mentira que la presión fiscal sea entre nosotros tan baja, Y, para no repetir lo que se ve y se oye en todos los medios todos los días, no estaría mal evitar por todos los medios posibles esas falsas regulaciones «voluntarias», que permiten eludir la cárcel pagando lo defraudado más una multa. Qué cómodo.

Tarde de febrero en el cielo

 

¿A dónde os ha llevado
                            el ángel del Señor,
esta tarde de domingo lluvioso
de febrero?
¿A visitar una estrella lejana,
que os recordaba el campo de Mañeru?
¿O a jugar a las cartas
como en casa de la tía Ángeles?
Dile a la abuela Dorotea
que bien la recordé el día de su santo.
Por aqui, todo bien.
Ya queda menos tiempo.

 

El Estado Islámico en África

 

         La decisión del Estado Islámico de invertir en Libia y no en Yemen, por ejemplo, indica bien a las claras que la expectativa de crecimiento sostenido de la población africana -el 60 por ciento en los próximos 30 años-; los 250 millones de musulmanes en el África subsahariana; la inestabilidasd política de los gobiernos postcoloniales africanos y el pobre crecimiento económico producido por sus actuales dirigentes, animan al nuevo Califato a poner sus ojos y sus intereses en este continente, en el que se presenta como la ideología del cambio, como la genuina alternativa del momento, al igual que en Siria y en Irak. Por otra parte, el intenso adoctrinamiento musulmán, promovido sobre todo por Arabia Saudita en los últimos treinta años, ha preparado el terreno. El número de mezquitas y el de predicadores sunitas enviados desde Riad y otros regímenes similares del Oriente Medio se han multiplicado en todo el África negra, y a su  través la versión más agresiva, militante y violenta del Islam, alllí donde hasta ahora, casi siempre reinaba su interpretación más mística y pacífica, la sufita. Basta citar el fenómeno Boko Haram, devenido vasallo del Estado Islámico, en Nigeria, Camerún, Chad y Níger. No olvidemos que las residuales fuerzas armadas de Francia en esos territorios -3.500 soldados- y las aún menores  de los Estados Unidos de América serán siempre vistas como fuerzas coloniales que batir y destruir. Lo mismo que en Siria y en Irak. África: el continente islámico soñado por el Estado Islámico.

Los 70 (72) discípulos de Jesús

 

         Por fin he encontrado una respuesta seria a mi antigua duda sobre los Setenta (Setenta y dos) discípulos, mencionados solamente por el evangelista Lucas, 10, 1,  a los que Jesús envió por delante, de dos en dos, para ir a todas las ciudades y sitios que él había de visitar. Resulta que frente a  una forma de discurso misionero más breve en Marcos y más amplio en la Q (la Quelle, o Fuente redaccional de reciente descubrimiento, de la que beben Mateo y Lucas), éste último presenta dos discursos misioneros, uno dirigido a los Doce (Luc 9, 1-6), como Marcos, con alguinas pinceladas de la Q, y el otro a los Setenta (Setenta y dos), versión más parecida a la de Q, con algunas pinceladas de Marcos. Los Setenta (Setenta y dos) discípulos, expresión que sólo se encuentra en ese primer texto de Lucas y de los que no existe  traza en el resto del Nuevo Testamento, parece ser tan sólo una invención de este evangelista para facilitar la conservación de las dos formas de discurso. Si los Doce es un símbolo de las doce tribus de Israel, los Setenta (Setenta y dos), pueden ser símbolo y cifra tradicional de las naciones paganas. Nada más.