Venid y vamos todos
con flores a porfía,
con flores a María,
que es madre nuestra.
Con las flores del campo,
que encontré en mis caminos y en mis sendas,
con las flores de mayo,
en las últimas salidas
por los montes de mi tierra:
Con las violetas perrunas,
las primaveras,
las potentillas montanas,
las aguileñas,
los linos blancos y azules,
las ulmarias, las ajeras.
Con los tréboles de prado,
hipéricos y llantenes,
y pimpantes correhuelas.
Venid y vamos todos…
Con los rosales silvestres,
las estrelladas o castañuelas,
las consueldas reales
casi igual que las violetas,
Con las cardotas y jaras,
las madreselvas,
vivaces pipirigallos
y dedaleras.
Con clásicas margaritas,
y amapolas coquetas.
Venid y vamos todos…
Con jazmines amarillos
y viboreras,
las orquídeas saúco,
las carmelitas descalzas,
las fumarias y acederas,
las coronas de fraile
y las lobelias.
Con rosas de todos los colores:
siempre las reinas.
Venid y vamos todos,
con flores a porfía,
con flores a María,
que es madre nuestra.