Protervia

 

                        Lo que me parece más criminal en el caso de los responsables políticos de las dos catástrofes de Adamuz y de Urda es la suplantación -no encuentro una palabra mejor- de los técnicos `por los políticos, por puro interés ideológico, partidista, económico y personal. Me parece la degradación mayor del servicio político y, al mismo tiempo, la peor de las violaciones, egoístas y rastreras del progreso, entendido como concepto y como realidad.

Sé que no es la primera vez que esto sucede, pero es sin duda la última, y tal vez la más aparatosa, después de conocidos los casos de Ábalos, Koldo y Cerdán, y compinches, y del ministro del ramo, Oscar Puente.

Tampoco encuentro otra palabra mejor para definir la actuación del ministro y la de su presidente que la que encabeza esta entrega: protervia: marchar hacia adelante pisoteando y arrasando con lo que hay o avanzar a ciegas empujando con violencia.

León XIV en Francia (II)

 

 

                                              Por la tarde del viernes, día 25, en la catedral de Notre- Dame, devastada por un incendio en 2019 y reabierta e diciembre de 2024, tras una ingente y exigente restauración, pronunció el papa uno de sus discursos más contundentes y de marcado acento espiritual: La reconstrucción de la catedral ha sido la ocasión de un encuentro que ha ampliado los espacios de acogida y participación más allá de las fronteras de la pertenencia eclesial.

La Iglesia en salida y no como refugio, como espacio de acogida, como revelación y sentido para todos, comparada con la célebre catedral,  fue el quicio de su hermoso discurso. Por la noche en el Stade de France en el departamento de Seine-Saint Denis, abarrotado por 80.000 jóvenes, testimonios de artistas y celebridades se sucedieron antes de la llegada de León XIV para la vigilia de oración. Un espectáculo de luz ,sonido e historia repasó la vida de los cristianos de Francia, desde Clodoveo hasta nuestros días, pasando por Juan de Arco y los grandes santos y fundadores de órdenes y Congregaciones religiosas, que entusiasmó a los presentes y al mismo papa, que se dirigió vehemente a los jóvenes de toda condición, muchos de ellos neófitos y catecúmenos de todas partes del país, una de las novedades más esperanzadoras en la Francia del laicismo oficial.

La mañana del  sábado, día 26, en el Instituto Católico de París, el papa se reunió con la Asamblea sinodal provincial de París y su región para tratar precisamente sobre el catecumenado de jóvenes y adultos, fenómeno completamente inédito en todo el país, que  el pontífice calificó de tesoro que se ofrece a la Iglesia de Francia.

No pudo faltar la visita papal a uno de los muchos centros de la Iglesia en favor de emigrantes, discapacitados, enfermos, olvidados… Representantes de todos ellos se dieron cita en la Maison Bakhita, en honor de la santa sudanesa, hija de esclavos. Nadie es tan pobre -dijo el papa- que no tenga algo  que dar, ni tan rico que no  tenga algo que recibir. Solo hay vida en abundancia allí donde los límites de cada uno se abren a la misteriosa presencia de los demás.

Esa tarde, por fin, en la gran plaza de la Concordia de París, a donde el papa llegó en su papa-móvil  durante dos kilómetros por los Campos Elíseos, aclamado por millares de gente, se celebró una misa solemne con la asistencia de 800.000 personas. El papa insistió en su homilía en la búsqueda  del sentido  y en la herencia de la larga y hermosa historia santa de Francia: Y remató: No guardéis para vosotros esta fe en Jesucristo, sino dejad que se desborde para llevar la esperanza allí donde reinan el desaliento y la sequedad espiritual.

El genuino Don Juan Tenorio

 

                              Veo algunas películas, o fragmentos de ellas, sobre el Tenorio -la obra de teatro tradicional de estos días durante más de un siglo-, que son muy inferiores a la obra original de Zorrilla, inspirada en la de Tirso de Molina, El condenado por desconfiado (s. XVII).

Las dos son obras teológicas y populares, cuyo quicio es la fe en la salvación del hombre por la misericordia de Dios. Si el ermitaño Paulo de la segunda se condena por haber dudado de esa piedad divina, y el criminal Enrico se salva por haber creído en ella y por el amor a su anciano padre, en el  Don Juan Tenorio de José Zorrilla, el hijo del Comendador y raptor de la novicia doña Inés se salva en el último minuto por intercesión de su amada y por haber aprovechado el punto de penitencia que le tendía la misericordia divina: que el amor salvó a don Juan / al pie de la sepultura:

Clemente Dios, ¡gloria a tí!
Mañana a los sevillanos
aterrará el creer que a manos
de mis  víctimas caí.
Mas es justo, quede aquí
al universo notorio
que pues me abre el purgatorio
un punto de penitencia,
es el Dios de la clemencia
el Dios de Don Juan Tenorio. 

                                 (Cae Don Juan a los pies de Doña Inés  y mueren ambos. De sus bocas salen sus almas, representadas con dos brillantes llamas que se pierden en el espacio al son de la música. Cae el telón).

León XIV en Francia (I)

 

                           El reciente viaje del papa a la laica Francia, después de veinte años, ha sido otro éxito importante tras el triunfal viaje por España, y ha movilizado a muchedumbres insólitas en París, en Lourdes y en Metz.

En el palacio del Elíseo, nada más llegar a París, León XIV habló a políticos, diplomáticos y  sociedad civil de las ricas raíces cristianas de Francia, de la diversidad de orígenes de sus habitantes y de las distintas pertenencias culturales y religiosas llamadas a convivir y a contribuir a la construcción de la sociedad, justo en las antevísperas de las reñidas elecciones presidenciales.

Otro de  los temas, que tampoco estuvo ausente, fue la vida en todos sus tramos, asunto candente en el país vecino tras el intenso debate en torno a la eutanasia, aprobada por fin en la Asamblea Nacional. El papa recalcó la importancia de la protección de la vida de toda persona humana  y denunció las posibles derivas de un uso desvirtuado de la ciencia y la tecnología, como las manipulaciones genéticas, la gestación subrogada, la compra de órganos o la oferta de una muerte programada.

Tampoco podía faltar la mención de la inteligencia artificial, uno de los grandes centro de interés de su pontificado, cuando recordó la necesidad de seguir formando hombres libres, responsables de sus actos para evitar convertirnos en los amos de un paraíso de las máquinas, retomando la frase del gran Bernanos en Francia contra los robots.

Tras la calurosa bienvenida oficial, León XIV recorrió en el papa-móvil las grandes arterias parisienses, en un recorrido animado en varios puntos por músicos y fieles, que en número de 300.000 en todo momento acompañaron al pontífice, en un estallido de fervor popular, como pocas veces se ha visto en Francia.

«No me lo ha pedido el presidente»

 

                        Es la excusa principal para no dimitir del ministro de Transportes, Oscar Puente, este gamberro de la política y pésimo ministro del ramo.

¡Como si no existiera responsabilidad política y moral en el susodicho ministro, cuya dimisión pide a coro todo el país!

Ahora bien, mucho mayor irresponsabilidad es la del irresponsable sin escrúpulos -definición de El País, de 2017-, que no ha destituido (¡no cesado!) a su ministro, compadre y compinche de tantas tropelías.

Los muertos en la tragedia ferroviaria de Urda

 

En la incineración del cadáver de uno de mis primos más queridos, he recordado a los muertos en la tragedia de Urda y también a ellos he dedicado un breve poema recitado allí mismo, que comienza así:

                          Si Jesús resucitó,
                            nosotros resucitaremos

                            con mejores cuerpos y almas
                             de los que tenemos.

                                     Sabios y santos lo creyeron y lo creen
                             también nosotros lo creemos.

                                                                                               ( … )

Ay, Pradales de mis prados…

 

                         Leo unas declaraciones del lehendakari Pradales en su periódico vizcaíno sobre los vandálicos, terroristas sucesos de anteayer en Bilbao, donde volvió a oírse el fatídico grito de Gora Eta, y  donde tan grande era el volumen de las llamas , que la noche de Bilbao parecía de día. Este buen hombre, que se asombra de lo ocurrido, que sabe que se trata de grupos organizados y violentos, que conoce muy bien la tradición salvaje de cercanas siglas vascas, viejas y nuevas, que tanto daño han hecho a Euskadi y a toda España…, pasa rápidamente, como si fuera un extraño, sin la menor autocrítica por todo lo hecho y sobre por todo lo dejado de hacer, y se pone a hablar de seguido sobre los peligros de la derecha y ultraderecha en un futuro próximo.

Este buen hombre, incapaz hasta de llamar ultraizquierda a Bildu o Sortu, socios leales de su Gobierno para todo lo que sea cultivar el soberanismo, camino del independentismo, pondera una y otra vez el riesgo de una posible victoria del PP-VOX y de las probables y negativas  consecuencias para la identidad de Euskadi. Vuelve la burra al trigo: a lo de siempre, a la rutina, a lo fácil, a lo falsamente progre, al programa sanchista, que tan bien les ha ido yendo, ya veremos hasta cuándo…

Qué inanidad y qué vacío. Qué falta de visión política y moral . Qué ausencia de coraje y hasta de sentido común…

Por el robledal de Jaunsarats

 

Leemos algo sobre los robledales de Basaburúa, y nos decimos que no puede ser que, tantas veces pasando tan cerca, nunca hayamos entrado en ellos.

La mañana del sábado está soleada, benigna ya, y sin ganas de llover. Nos vamos pareciendo, mes tras mes, a Murcia. El campo sigue estando mustio, seco, y todavía no otoñal. Pero en Basaburúa, donde de vez en cuando ha caído alguna borrasca de verano, el veroño está al menos más verde que en el centro y en el sur.  Varios rebaños de ovejas aquí y allí y también  yeguas y potros. Al acercarnos a Garzaron, nos alegran la vista y el espíritu unos robles americano, que aun no siendo autóctonos, son más coloridos que nuestros quercus robur, robles pedunculados, o comunes, carballos o de San Juan, aunque los nuestros son altos hasta 40 metros, pueden vivir 1000 años y su madera es muy cotizada: la de los barcos, la ebanistería y las barricas de vino.

Jaunsarats es un pequeño concejo, de medio centenar de habitantes ,y capital de Basaburúa  situado en el mapa real entre Beruete, Ihaben, Garzaron e Ichaso, cuatro pueblecitos pequeños, escondidos y encantadores. Tiene una veintena de edificios dispersos, junto a la calle-camino-carretera llamada Asunción, nombre  de la iglesia parroquial en la parte más alta,  con una imponente casa consistorial; un centro de día (el viejo y popular Txokolatero); una farmacia; un dispensario; unas nuevas escuelas  infantiles y primarias, de portada monumental (Oihanzabal Tikiena Haur Eskola),  no lejos de una antigua serrería  y vieja grúa abandonadas.

No por nada el escudo de Basaburua es un lobo andante entre dos robles, bajo un busto humano. Lo cierto que el que el recorrido, de casi dos dos kilómetros está muy bien planeado, es llano y muy lindo, entre robles grandes, muchos de ellos rodeados de pequeños cercos circulares de madera, como pequeños dominios reservados, y con dos robles monumentales de Navarra, incluidos en la Red Natura 2000. Además de robles, no faltan en el apacibles trayecto sauces, hayas y castaños, muchos zarzales con  moras rojas y negras, algunos rosales silvestres, mundillos… Y de tanto en  tanto unos rodales de cólquicos en plena floración morada y juvenil.

Partimos de junto a las escuelas, por un suelo, empedrado de bellota desde aquí hasta el final, que supongo paraíso de jabalíes y de cerdos donde los haya, y pronto damos con un rodal de grandes robles en corro y separados, en torno a uno de los dos iconos del bosque, el Kisulabe (horno de cal), de 11 metros de altura y 1o de cintura, la mayor de Navarra. Algunas de sus  ramas están reverdecidas y su añeja corteza cubierta a trozos por la yedra, el musgo y los hongos xilófagos: inonotus hispidus) . En tiempos no muy lejanos, los paisanos del bosque, los baserritarras, cortaban año tras año las ramas para madera y carbón, y las hojas y frutos para alimento del ganado. Muchos robles muestran tremendos muñones hasta cierta altura de su tronco. 

No lejos de esta especie de plaza mayor bosqueril hay dos viejos robles, donde algún genio local esculpió al Basajaun, señor del bosque -largos cabellos y barba-, figura principal de la mitología rural vasca, figura, por otra parte, habitual en la mitología rural universal. Y junto a él, tal vez Mari, la figura femenina correspondiente, mucho menos acertada. Atravesamos la parte  central del disperso poblado, junto a una gran casona, en cuyos prados pastan ovejas y dos pacíficos borricos. Seguimos de norte a sur un camino mullido entre prados de siega. Itxandoa y Alorraundi, de los que nos separan dos vallas vegetales, trabadas también con algunos troncos y ramas de robles, que sobrevivieron a la tala primitiva del bosque para convertirlo en  pastizal. La regata Usarra, cerca de la que pasamos, todavía lleva un poco de agua: otras cercanas hace tiempo que se secaron. En el monte que tenemos delante algunos robles comienzan levemente a otoñear.

Llegamos al dominio del segundo icono del bosque de Jaunsarats, el Beheitiko (el de abajo), mucho más alto que su colega, 29  metros, pero no tan recio de cintura, tan solo 8, hueco del todo por dentro, casi desgarrado, que me recuerda, mutatis mutandis, el impresionante buey desollado de Rembrandt. En sus cavidades anida un montón de mínimos seres del bosque, entre ellos una colmena de abejas silvestres. También sostiene aún ramas verdecidas y grandes brazos  torturados, abiertos a todos los vientos, como aspavientos de siglos y calamidades.

No hemos encontrado, o no hemos sabido identificar al trepador azul, pájaro característico del robledal, pero sí al petirrojo, mientras almorzábamos en uno de los poyos del Txokolatero.

Hemos coincidido al comienzo del paseo con una pareja madura, y en el tramo final con una familia con niños.

Cuando volvemos  al punto de partida,  es como si volviéramos de un lindo sueño.

Últimos aforismos

 

               Todo reloj acoge y recoge el tiempo. El de pared y de las torres de iglesias y casas consistoriales canta el tiempo. El de muñeca toma la temperatura del tiempo. Y el reloj atómico hace vibrar el tiempo.

 

Casi todas las emboscadas tienen lugar fuera de los bosques.

 

Si no te llaman facha, es que no eres nadie, dice socarronamente un viejo gerifalte izquierdista. He aquí un insulto, trasnochado por abusado, convertido, con un poco de humor, en laude.

Por Olite

 

                            Volvemos a Olite a pasar el día con nuestro amigo, no el historiador de Olite, Javier Corcín, sino el historiador en Olite, porque Corcín historia sobre Olite, sobre Navarra, sobre España, sobre Europa, y sobre el mundo, para decirlo todo.

Esta vez no entramos en el convento de San Francisco, que visitamos hace poco en tiempo de los parrales fecundos de la huerta, un día jardín real, y, tras desayunarnos en una pastelería cercana, luminosa y jocunda, pasamos por la plaza de los Teobaldos, donde admiramos el olivo, el abedul y el pitósporo, y seguimos por la calle mayor contemplando portales, fachadas, aleros y escudos de los siglos XV-XVIII, como los del marqués de Rada o del marqués de Feria. Nos desviamos por la calle lateral del Pozo, donde damos con  el palacio, llamado Casa Grande, la más antigua de la ciudad (siglo XII), donde vivió y murió aquel prodigioso canciller de Navarra, Francés de Villaespesa. Paseamos luego rozando la muralla urbana y sus cubos, romana y medieval: con el visto  bueno y futuro de Isaac Moreno, que un día la visitará y estudiará. Al otro lado de la calle, la primitiva Bodega Cooperativa de don Victoriano Flamarique, uno de los grandes hombres sociales de Olite, que tan bien ha estudiado Francisco Javier Corcín.

En seguida estamos ante el busto levantado (1957) al ingeniero Manuel Carrera Díez, alto funcionario del ministerio de Obras Públicas, establecido en la posguerra en la ciudad y promotor de muchas obras, como el frontón, las escuelas, y la monumental casa consistorial, bajo la  que estamos, en la plaza de Carlos III. En medio de ella se reconstruyeron, se renovaron y se inauguraron en 1987 las Galerías medievales subterráneas (siglos XIII y XIV), que fueron puertas y puentes de acceso a la antigua ciudad fortificada de Olite, utilizadas en siglos posteriores como mercado y taller de cantería, y hoy solo lugar turístico.

Después de recorrerlas, aún tenemos temple para subir hasta el segundo piso de la torre del Chapitel, Casa del Mercado, en la misma plaza, donde podemos ver el reloj de Carlos III, un modelo de imitación del original, que el monarca encargó en 1401 al relojero parisiense Thierry de Bolduc. Fue uno de los primeros relojes mecánicos públicos de España. El rey hizo instalar también junto al reloj una campana de un quintal de peso para dar las horas de forma sonora a toda la ciudad.

 Volvemos a la plaza de Teobaldos, cruzados y juglares, donde luce al sol el banderón rozagante del abedul. Otro día cercano, Javier nos desentrañó la portada de la iglesia de santa María, y hoy nos invita al parador Príncipe de Viana, recién renovado, donde todo placer gastronómico tiene su asiento, y toda amistosa conversación su adecuado placer.