No parecen, a primera vista, parecerse mucho los distinos Gobernos españoles desde la Transición hasta hoy, y, sin embargo, se parecen mucho más la elevada tasa de paro, la precariedad laboral y el bajo porcentaje de recaudación de impuestos durante todos esos años en la misma España. Hoy todavía las prioridades económicas siguen siendo comunes: la lucha contra la contratación temporal indebida -un 61% de los empleos creados en un año- y contra la economía sumergida. a fin de reducirla del 20 al 12-13 por ciento, como en Alemania, Francia o Reino Unido. Otra prioridad común debiera ser acabar con los chollos de las deducciones de las grandes empresas, que les permiten tributar al 7 por ciento, lejos del tipo nominal del 30 por ciento, Por otra parte, la recaudación respecto al conjunto de la economía española se ha movido entre el 27 y el 30 por ciento en los últimos treinta años, según la OCDE en su informe de 2015. La presión fiscal fue del 33´2 por ciento en 2014, mientras en Francia fue del 45; en Italia, del 44, y en Alemania, del 36´1. Con unos impuestos cercanos a la media europea, parece mentira que la presión fiscal sea entre nosotros tan baja, Y, para no repetir lo que se ve y se oye en todos los medios todos los días, no estaría mal evitar por todos los medios posibles esas falsas regulaciones «voluntarias», que permiten eludir la cárcel pagando lo defraudado más una multa. Qué cómodo.