Bajo el amplio y protector palio de la nieve, este hayedo de Ulzama ha echado ramas robustas de nieve.
Ha verdeado de nieve.
Ha florecido de nieve.
Es un campo frutal de nieve.
Nos ha traído una cosecha albar y ubérrima de nieve.
Como lana distribuye la nieve,
esparce la escarcha como ceniza,
canta el salmo 147.