Archivo del Autor: vmarbeloa

Es todo un comienzo

 

         Está claro que el papa Francisco no piensa de la mujer como el poeta, aqui citado, Pedro Torroella. Nos lo cuenrta el semanal más leído de España – ES -, que hace un reportaje sobre las mujeres más influyentes del Vaticano: una, religiosa, rectora del Antonianum, la universidad franciscana de Roma, una de las nueve existentes en la ciudad; otra, seglar, directora de los Museos Vaticanos; una tercera, religiosa, subsecretaria del Dicasterio para la Vida consagrada y la Sociedad de la vida apostólica… Una cuarta, Lucetta Scaratta, la veterana de 68 años, también seglar, alejada de la fe durante años, es directora del suplemento femenino del L´Osservatore Romano. y trabaja con un equpo de ocho mujeres, una de las cuales es agnóstica y otra judía. A Lucetta le parece, como a mí, alentador que el papa haya creado una comisión paritaria para reflexionar sobre el diaconado femenino, y que haya decidido hacer del día de Santa María Magdalena una fiesta tan importante como la de los apóstoles. Frente a la demagogia fácil de las palabras, el progreso cauto de los hechos. Porque, y Lucetta lo sabe mucho mejor que yo, en el Vaticano se enfrenta [Francisco] a un conservadurismo secular que le da poco margen para actuar y derribar a una curia que se agarra al pasado. Después de estos signos positivos, nos toca a nosotros reaccionar y hacer propuestas

Pederastas y terroristas

 

         Anteayer, en el cementerio donostiarra de Polloe, Consuelo Ordóñez, presidente de Covite y hermana de, Gregorio, en el homenaje rendido al concejal del PP asesinado por ETA, dijo unas cuantas verdades del barquero sobre la banda terrorista, y sobre la banda de sus seguidores hoy en día. Denunció que la banda sigue teniendo soporte político y apoyo social. Lamentó que el 21 de diciembre pasado, cientos de personas aclamaran como a un héroe en el barrio de Gros de la Capital Europea de la Cultura (San Sebastián) a FJ Balerdi, a su salida de la prisión,  tras ser condenado por matar a siete personas. O que en las calles, institutos y casas consistoriales de  Hernani, Azpeitia y Lekeitio se brindase con honores a ciertos asesinos, orgullosos de serlo. Y echó en falta con toda razón la lucha frontal contra quienes disculpan el asesinato selectivo y que alguien  diga alto y claro que del mismo modo que un pederasta no debe jamás acercarse a un ccolegio, un condenado por terrorismo no debería ni oler una institución pública. Otras cosas como éstas, entre emotivas loas a su hermano, dijo Consuelo Ordóñez, a veces de modo brusco y añadiendo inoportunamente, en esa ocasión, que hoy el PNV, por la credibilidd que le dan las instituciones, es uno de los mayores problemas para la deslegitimación del terrorismo.- Por esto y por lo anterior, los comentaristas anónimos de Deia, casi sin excepción, le echaron paletadas de cieno en la edición de ayer.

Portal de Zumalacárregui

 

        Entre los baluartes del Redín y de Guadalupe, la Puerta o Portal de Zumalacárregui en las murallas de Pamplona es la única que conserva hoy su estructura primordial de hace casi cinco siglos.

Llamada primeramente Puerta del Abrevadero y luego de Francia, desde 1939 lleva el nombre de aquel joven coronel que, la noche del 29 de octubre de 1833, dejó su casa de la calle del Carmen  y salió por aqui para ponerse al frente de los cruzados de la Causa.

En el otoño es uno de los rincones más románticos de Pamplona. Algunos días de invierno, la nieve engalana cuidadosa y pulcramente los restos de la poterna, del puente levadizo, del foso y del corredor.

El  viejo Portal, ahora siempre abierto, es un signo claro de que la ciudad está abierta a todos, como al sol, la lluvia, los vientos o  la nieve.

«Mujer es un animal…»

 

          Junto a miles de poemas de amor cortés y otros amores, en boca de poetas, trovadores y juglares de toda lengua y todo género durante varios siglos, los hay muy diferentes y hasta opuestos, como esta Coplas sobre las cualidades de las donas, de Pere Torroella o Pedro Torrellas (c.1416-c.1453), poeta de Cancionero, nacido en Zaragoza, vinculado a la corte de Alfonso V de Aragón en Nápoles, y cuya misoginia dio lugar a violentos debates literarios. Quien bien amando persigue / dueñas, a si mismo destruye, / que siguen a quien las fuye / e fuyen a quien las sigue. Así comienza la primera de sus décimas. En las siguientes,, con mejor o peor rima, las mujeres aparecen antojadizas, veleidosas, avarientas, fingidoras, malignas, sospechosas, mentirosas, movibles (bolven como foja al viento), olvidadizas, amigas de lisonjas, enemigas de cualquir enmienda, engañadoras… Pobres los hombres que, del vicio embevecidos, crean en ellas: Oh, cuitados, decebidos  / que no más andáis vendidos / e pasáis sin conocerlas! Solo el temor las detiene: Deleite e provecho son / el fin de todas sus obras; / en guarda de las sosobras, / suple temor e ficción. Y aqui, el resumen, siguiendo al Estigirita:

Mujer es un animal
que se dize hombre imperfecto
procreado en el defecto
del buen calor natural.

Claro que de tantos males, e pues les son naturales / quando  se demuestran tales, puede concluir el poeta su inculpabilidad. No vale que en la penúltima décima excluya de todos ellos a su dama y señora: a  la dama de aquesta mi vida (vos sois la que desfazéis / lo que contienen mis versos), y que en la última, llamada Fin, parezca atribuir implícitamente a los  varones, adelantándose a Sor Juana  Inés de la Cruz, todos los vicios que acaba de enumerar con de sobra razón drecha / fundada y muy prudente:

concluyo que de las damas
hay muchas de buenas famas,
e si algunas no lo son
será por vuestra ocasión
que urde las tales tramas.

Volar el monumento

 

      Veo con tristeza y horror el vídeo que corre por ahí sobre el llamado popularmente monumento a los caídos, o, más propiamente, el templo conmemorativo a los muertos en la Cruzada, poco antes de que el ayuntamiento bildutarra de Pamplona inicie una serie de convocatorias públicas sobre el futuro del edificio y su entorno. La sugerencia más que subliminar en dicho vídeo es que hay que volarlo. Volar, como bien se sabe,  no en el sentido intransitivo y aeronáutico, sino en el transitivo y ejecutivo, fue un deporte político de la banda terrorista ETA durante muchos años.

El escándalo de San Sebastián

 

         Leí en la  prensa nacionalista vasca la noticia de la sentencia del tribunal eclesiastico, con participación del mismo Vaticano, que condenaba a un ex párroco y ex vicario general de la díócesis de San Sebastian por pederastia. Leí en la misma prensa la condena por el obispo local del mismo crimen, el domingo pasado, durante la misa de doce en el Buen Pastor, que subrayó las medidas adoptadas por la Iglesia, entre las que está la remisión a la justicia ordinaria de los informes respectivos, incluida una última denuncia contra el mismo  ex vicario, que aún no ha sido juzgada. Es de advertir que los hechos condenados ocurrieron en los años 2001 y 2005, y el tercer presunto delito en el año 1994, durante el obispado de Mons. Sertién. También merece la pena resaltar que dicho ex vicario fue  nombrado a propuesta y votación del clero gupuzcoano, y no por iniciativa del actual obispo donostiarra.  Tampoco parece que ni todo el clero ni todo el pueblo están de acuerdo con tales condenas, visto lo que dicen los diarios antedichos sobre la protesta del actual párroco de San Vicente y vicario general a la vez, el pasado domingo, a favor de la presunción de inocencia (sic) y contra el linchamiento del susodicho ex vicario. Dicho lo cual, entiendo bien la vehemente condena de José Ramón Blázquez en el diario peneuvista Deia de ayerLo que se esconde bajo la sotana-, vehemencia que no es mayor que la de Benedicto XVI y del actual papa Francisco contra tamaño delito. Ni me extraña tampoco que lamente con pasión la perenne ingenuidad de la sociedad vasca  y su  miedo reverencial ante los miles de hombres  y mujeres que siendo menores fueron violentados por sacerdotes. Él sabrá lo que dice, por fuerte que suene y, en su caso, tendrá que probarlo. Más discutible es que arremeta contra el  indignado y justicierto obispo Munilla y su propia personalidad, al llamarle mentiroso, doble y permisivo cuando informó que el depredador sexual se tomaba un año sabático y no impedir que siguiera un segundo más como cura después de conocerse la sentencia condenatoria, además de hurtar el caso a la justicia ordinaria, fundándose, supuestamente, en un artículo de la ley de enjuiciamiento criminal de 1882, que favorece a los clérigos delincuentes. En cuanto a los años trascurridos, ¿qué tiene que ver el obispo Munilla con ello? En todo caso, será responsabilidad de muchos otros. Lo que sí parece una demasía y un exceso, juzgando por lo bajo, es que el autor, que ya ha mencionado  antes con retintín  la marginalidad del catolicismo real en Euskadi, nos diga casi ya al final de su filípica que el peso específico de la Iglesia en nuestras vidas ha sido demoledor, con su prédica de la resignación y su perverso sentido del perdón universal (¿Será eso lo que predicaba la Iglesia vasca en tiempo de ETA?). Acusa además a la Iglesia guipuzcoana de usar en esta ocasión el argumento del victimismo, de considerarse perseguida (No entendí yo eso en la contundente homilía dominical del obispo Munilla), ahora…,  cuando una gran parte de la sociedad se ha liberado del yugo de la fe y la tutela eclesiástica.- ¿El yugo de la fe? Jesús de Nazaret dijo, tal vez con humor, que su yugo era suave y su carga ligera.

Francisco Javier López

 

         Francisco Javier López Álvarez, popularmente Pachi o Patxi López, nos es bien conocido desde hace muchos años. Dejando ahora a un lado lo que un día pudimos valorar o desavalorar  en él, leo lo que acaba de declarar a la periodista Anabel Díez en EP. Le pregunta la periodista al hasta hace poco consejero y amigo de Pedro Sánchez si no cree que en la disputa por la secretaría general va a producirse una dicotomía por territorios, norte-sur, y por cercanía a los nacionalistas. Y contesta López:

Eso no tiene que pasar y no va a pasar. Nuestras diferencias tienen que ser con la derecha y no en el enfrentamiento entre identidades. El PSOE es el partido de la centralidad.

Este es Patxi López y esto piensa. Este es su mensaje político. Esto es lo que podemos esperar de él.

El Cuarteto nº 15 en Mi bemol mayor

 

         En su 70 aniversario de vida, el grupo musical ruso Borodim Quartet, formado en el Conservatorio de Moscú, intepretó gravemente en  el ciclo de Grandes Intérpretes el Cuarteto nº 15 del compatriota Shostakovich, estrenado en noviembre de 1974, pocos meses antes de la muerte del autor. La música aqui se acerca al silencio de la meditación y el Cuarteto es, del principio al fin, un coro fúnebre. Sólo que tras la primera Elegía, que me recuerda el trasfondo resonante del gregoriano litúrgico del oficio de difuntos, sigue el contrastante movimiento de la Serenata, que evoca seguramente la vida y la juventud, donde no falta el último Beethoven, y el Intermezzo que nos trae la cadencia de la famosa chacona de Bach. Pero el grupo vuelve en el Nocturno a la reflexión del principio, que da el tono de la composición,  mientras el volonchelo introduce pronto la conocida Marcha Fúnebre,  que es siempre el himno del sepelio, roto bruscamente por el primer violín, primus inter pares, que inicia el Epílogo, una nueva reflexión existencial, concluso en un pianísimo, apenas un susurro conmovido y devoto. Música breve, contenida, casi silenciosa, austera en cualquier caso, desnuda de tan pura. Y misteriosa: como la vida y la muerte que intenta interpretar.

El amor como presencia

 

     Después del célebre soneto de Lope sobre el amor, no creo que haya entre nuestros clásicos un poema sobre el amor tan completo como el de Jorge Manrique (c.1440-1479), precedido por algunos de sus contemporáneos tan excelsos como Pedro de Santafé. Las cinco décimas de Manrique son verdaderamente singulares: Es amor fuerza tan fuerte / que fuerza toda razón (…) Es plazer en que hay dolores / dolor en que hay alegría (.. ) Es una catividad / sin parescer las prisiones (…) Es un modo de locura / con las mudanzas que haze (…) Todas estas propiedades / tiene el verdadero amor… Pero es mucho menos conocida otra de sus canciones, muy parecida en su factura al poema del marqués de Astorga, muy frecuente en su época, que no le va a la zaga y que es un prodigio de composición:

Quien no estuviere en presencia
no tenga en fe confianza,
pues son olvido y mudança
las condiciones de ausencia.

Quien qisiere ser amado
trabaje por ser presente,
que quan presto fuere ausente,
tan presto será olvidado;
y pierda toda esperança
quien no estuviere en presencia,
pues son olvido y mudança
las condiciones de ausencia.

¿Quién n0 recordará los versos posteriores de San Juan de la Cruz, en la estrofa 11 de sus Canciones entre el alma y el esposo?

Descubre tu presencia
y máteme tu vista y hermosura.
Mira que la dolencia
de amor, que no se cura
sino con la presencia y la figura.

Versos del marqués de Astorga

 

          Conocidos son de muchos los versos de Jorge Manrique a la muerte de su padre, y menos sus versos amorosos, verdadera cima de la poesía española del XV, si excluímos los sublimes del valenciano (Gandía) Ausiàs March, y seguidos por tantos otros poetas de lengua castellana o catalana, entre los que  figura incluso algún buen poema nada menos que de don Álvaro de Luna o del Duque de Alba (o del poeta servidor que se los hiciera). Entre ellos, me encuentro con  unos versos excepcionales por su factura y su ingeniosidad, si es que son originales, y para mí desconocidos, de Pedro Álvarez de Osorio, conde de Trastámara y marqués de Astorga (c. 1462-1505), primo y muy amigo del rey Fernando, dedicados a una señora porque quería más a otro que a él, y que no puedo menos de consignarlos aquí:

                                                  Plega a Dios que alguno quieras
                                                  como yo, mi bien, te quiero,
                                                  porque penes, porque mueras,
                                                  porque sepas que de veras
                                                  por tu sola causa muero.

                                                 Amada ni más ni menos
                                                 seas como yo de ti,
                                                 porque defectos agenos
                                                 te hagan mención de mí;
                                                 y penes poque devieras
                                                 quererme como te quiero
                                                 y por me cobrar te mueras
                                                 y no puedas aunque quieras
                                                 siendo yo muerto primero.