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«Venid, y vamos todos…»

 

Venid y vamos todos
con flores a María…

Con las flores
multicolores
de los geranios
de mi terraza florida.
Con las humildes violetas,
las múltiples margaritas,
con las rosas orgullosas
las intensas siemprevivas.
Con las solemnes hortensias
y las leves campanillas,
las románticas camelias,
los pretenciosos gladiolos
y las aflautadas lilas.
Con nostálgicas gardenias,
tulipanes, alhelíes,
y racimosas glicinias.
Con jazmines perfumados,
con airosas estrilicias,
azucenas virginales,
caléndulas-maravillas,
romero, espliego rurales,
el penetrante azahar,

orquídeas variopintas,
amapolas cotidianas,
petunias y capuchinas.

Con clemátides ornantes,
trepadoras buganvillas,
amarilis balconadas,
lirios, hibiscos, jarillas,
jacintos, narcisos, prímulas,
escabiosas, manzanillas.
Con las retamas juncales
que iluminan nuestras vías,
las anémonas plurales,
campánulas, doradillas,
las frecuentes coronarias
begonias y minutisas.
Sin olvidar los claveles,
las dalias, las gallardías,
y los dondiegos de noche
y los dondiegos de día.

Con todas las flores mil
de las abejas miríficas.

Que todas las flores son
dignas de Santa María,
Flor de las flores de mayo,
Flor de la corte divina.

Venid y vamos todos
con flores a María…

 

 

Por el Parque Natural de Izki (y III)

 

         Volvemos, por donde hemos venido, a Maeztu, sin detenernos, como siempre, Y seguimos por la carretera que se trazó por el cauce abierto por el río Berrón, que nace en las montañas altas alavesas, cerca de Roitegui, y desagua en el Izki, cerca de Bujanda, para, juntos, hacer crecer al Ega, otro río alavés, en el término de Santa Cruz de Campezo.

Pero esta vez sí que nos paramos por fin en Antoñana, viejo fundus romano, y villa medieval amurallada,montada sobre un fuerte anterior. Ahora monumento nacional de Euzkadi, fue nuestro rey Sancho el Sabio, el que hizo levantar sus murallas el año 1182, después de haber fundado Vitoria un año antes. Recorremos las tres calles, unidas por medio  de cantones, callejas y pasadizos cubiertos por estructuras de madera. Es mucho más complicado que Corres. La calle Mayor, que separa los barrios de Arriba y Abajo, atraviesa todo el poblado uniendo las dos entradas. En ella se encuentran varias fortalezas medievales y renacentistas. Por ejemplo, una Casa-Torre del siglo XIII, adosada parcialmenre a la antigua muralla, modificada un día para vivienda, que pudo pertenecer a los Hurtado de Mendoza, condes de Orgaz, que poseyeron en un tiempo la villa. El escudo de otro palacio lleva la leyenda de los Elorza. Al pasadizo de la calle Mayor y Sol a través de la muralla se abren las entradas de dos casas, una en cada calle, al igual que la entrada al ayuntamiento a través de un pasillo elevado. Varias casas de piedra, de piedra blancuzca como la de la iglesia, conservan entramados de madera.

La muralla ha ido integrándose como parte de las viviendas, que se adosan en su parte interior. Ventanas y balcones se asoman a ella perforándola. De todas las puertas que tuvo se conserva sólo la de la entrada sur, asi como un cubo en el lado oeste. La altura de la muralla oscila entre los 5 y 12 metros, con un espesor de 1´30. El monumento a la abeja junto a la muralla nos recuerda la existencia cercana del Centro Ápico. Desde el mirador a la altura de las murallas podemos ver toda la vega del río Berrón, las huertas, el área de recreo, las arboledas y el cerco de las montañas cercanas con sus dentados roquedos. Desde aquí nos imaginamos los legendarios tejos (agiñak) que pasan de los cinco metros,  y que buscan los turistas; el club Pottoka, centro hípico que disfrutan los aficionados cabalgantes, y la ermita románica de Santa María, que ya no podemos visitar.

La esbelta y gallarda torre neoclásica, que congrega y verticaliza todo el pesante poblado medieval, remata también la iglesia de San Vicente mártir, que sustituyó en el siglo XVIII a otra iglesia-fortaleza anterior.

Y el resto del inmenso Parque natural de Izki, para otros días venturosos como éste.

Por el Parque Natural de Izki (II)

 

(EL TRASLADO DEL DISCO DURO A LA ENFERMERÍA ME HA RESTADO DOS DIAS DE BITÁCORA)

 

         Desde el área de recreo, bajo grandes peñascales grisáceos, subimos por un camino pedregoso que se mete en un congosto sombrío entre peñas, por donde baja, profundo, hacia el río Izki uno de sus afluentes montanos. Preguntamos a la primera paisana que vemos el nombre del arroyo y no sabe decirnos. Junto al  puente gótico hay unos hortancos, con cebollas mayormente. El viejo lavadero, que tomaba el agua del barranco de la Presa es el primer monumento del poblado, junto a los restos de la muralla primitiva.

Corres es el único núcleo de población dentro del Parque y donde se encuentra el Centro de Información. Por ser zona fronteriza, fue una villa muy disputada entre los reyes Alfonso VIII de Castilla y Sancho el Sabio junto a su hijo Sancho el Fuerte de Navarra por la posesión del castillo de la Portiella, conocido como el castillo de los Moros, construido a la salida del citado barranco y en lo alto de la picota de Soila. En 1204, ya bajo el dominio de Castilla, Alfonso el Sabio le concedió fueros. Al correr de los siglos, de los Gaona pasó a los  Lazcano y después a los Valmediano. Su rioqueza era la ganadería y el carbón. A comienzos del XX comenzó la explotación de los yacimientos de alfalto de la mina San Ildefonso y la construcción de una presa para la electricidad. Sus 25 habitantes de hoy viven en las tres calles paralelas y prietas, con algún pasadizo entre ellas, de origen medieval, que van de Norte a Sur, en viviendas rehabilitadas y en algunas casas nuevas de los alrededores. En las primeras estribaciones del monte Soila, a un tiro de piedra desde el poblado, se encarama la enorme iglesia parroquial de San Esteban, ahora cerrada al culto y en fase de restauración.

En la zona septentrional del poblado está el Centro de Información, un espacio amplio y luminoso. Pero antes de entrar a ver un estupendo reportaje sobre el Paque, tomamos un refresco en el bar de al lado. La exposición permanente y didáctica del Centro, con mapas, paneles, fotografías, muestras botánicas, copiosa edición de folletos y mapas de la zona… es muy interesante, y la joven solícita que nos atiende es un nuevo ejemplo de servicialidad, discreción, simpatía que vamos encontrando en Álava y en todo Euskadi. Le preguntamos por cómo han recibido los paisanos la novedad y la aportación del Centro en esta soledad montana… No lo voy a contar.

Nosostros, en cambio, como señoritos foráneos que somos, sin que se oponga a ninguno de nuesrtros intereses, bajamos muy contentos, deteniéndonos de continuo en las mil flores, árboles y arbustos del camino, que nos lleva hasta el área de recreo, que ya se va aclarando.

 

 

Por ser zona fronteriza, fue Corres una villa muy disputada

Por el Parque Natural de Izki (I)

 

        Es un día de finales de abril, pura primavera. Pasamos por el corredor de las Améscoas, tierra entrañable para mí, que la recorrí toda y escribí mucho sobre ella. Por el costado occidental de Larraona, bajo la peñascosa Sierra de Entzia, apéndice de la Sierra Urbasa, llegamos a  las murallas y puertas medievales de Contrasta, en la que no entramos esta vez, y dejamos para la vuelta la visita, indispensabnle, a la ermita de N. S. de Elizmendi, hecha de estelas y lápidas romanas. A unos cientos de metros del pueblo siguiente, Ulibarri-Arana, primer pueblo del Valle (Aran) de ese nombre, escogemos  el altillo del atrio de yerba de la ermita de Santa María, con tres jóvenes tilos, para dar cuenta de nuestra comida campestre. Ya repuestos, damos una vuelta por Alda,a capital del Valle de Arana, y, no viendo una cafetería o algo parecido, seguimos hasta San Vicente de Arana, donde la encontramos, y muy concurrida, en medio de una pequeña plaza. En la iglesia parroquial que  tenemos delante, obra destacada del plateresco vasco, hay dos altares mayores superpuestos unidos por una escalinata de piedra, pero a estas horas es imposible verla. Aquí, como en algunos pueblos navarros, pondrán  los mozos, el próximo 3 de mayo y hasta septiembre, el simbólico mayo: un haya con una veleta, un pañuelo bendito y una cruz de cera virgen. Estamos a espaldas de nuestra Sierra de Lóquiz, debajo de la Sierra de Alda (1126 m.), y por detrás  de nosotros tenemos el Bitigarra (1163), a cuyos pies la ermita de Santa Teodosia atrae a miles de personas en la romertía de septiembre, jun to con el gran fresno de 23 metros, arbol singular del País Vasco, y en tiempos remotos seguramente una deidad local.

Desde San Vicente, en vez de bajar a la capital de la Cuadrilla de Campezo, Santa Cruz del mismo nombre, ya muy conocida, nos adentramos hacia los Montes de Izki, el núcleo montañoso, que hace posible el Parque natural. Pasamos, curva va curva viene, por los pueblecitos, como de juguete, de Sabando, Arenaza, Cicujano y Leorza, ccolocados a un paso de la carretera comarcal, por pequeños y grandes campos de cereal, en pleno esplendor de los verdes verdoyos de los cebadales, que dentro de unos días ceriondoarán, y de los verdes azulencos de los trigales, cortos de talle y prietos de sembradura. Pasamos -¿cuándo nos pararemos alguna vez?-por Maeztu, sin ver si quiera el «Papamoscas», y entramoe en el área montañosa de Izki, donde nos saluda, impertérrito, el Mantxibio (930).  Pronto vemos las altas casas medievales de Corres, objetivo primero de nuestro viaje, donde está el Centro de inerpretación de Izki. Pero no hemos llegado todavía, y aparcamos junto a otros muchos coches, en un área de recreo, bien arbolada y ordenada junto al río Izki, con asadores, bancos, mesas, fuentes, juegos infantiles…, en la que pasan el día un sin fin de paisanos.

 

Los ancianos pobres, protagonistas

          Sólo quiero agradecer desde aqui el programa último de Jordi Évole en La Sexta: el mejor de todos. Ha hecho lo que no ha hecho nadie, además de entrevistar al papa Francisco: hacer protagonistas del programa de TV más visto en España a la gente mayor de su barrio: viudas, viudos, parejas con dificultades ayudándose mutuamente, casi todos inmigrantes, que sienten nostalgia por su tierra de origen, pero siguen en el mismo barrio de Cornellá, a donde fueron a trabajar hace muchos años.

Pocas veces veremos esa sencillez, esa sinceridad, esa bohomía, como en esos bancos de los jardines del barrio: unos solos, otros acompañados, hablando de su vida anterior, de sus vivos y de sus muertos. Pocas veces oiremos esos testimonos de fidelidad, y hasta de fe – «¿Resucitamos, no?» o «si Dios existe…»- y también de frustración conyugal y hasta de «maldición» de cierta juventud mal aprovechada.

Todos o casi todos, inmigrantes. Jordi Évole, uno de ellos, ha querido honrar, en esta hora de actualidad constante de la Cataluña independentista, esa otra Cataluña, que trabajó para hacer mejor Cataluña, y que no sale nunca a la palestra. Alguno de ellos, aunque octogenario, hasta planta olivos en los jardines, con permiso del alcalde. Y a nadie de ellos le oímos hablar catalán. La única palabra que recuerdo de todo el programa es paleta: sí, su marido, que ya murió, se cayó del andamio, y era paleta, es decir, albañil.

 

Previsión electoral

 

        Si los resultados electorales fueran como los que trae el sondeo hecho por DN -que no suele fallar-, difícil será la gobernación en Navarra. Si, como parece, Geroa Bai (9-10) supera al PSN (9), la candidata del tercer partido no tendrá mucha fuerza para pretender ser cabeza de león. Si superara por la mínima a Geroa Bai, ¿sería capaz de pretender presidir un Gobierno con 9 parlamentarios de Geroa-Bai, 4 de PODEMOS Y 1 de I-U, total 23?

Por otra parte, ¿qué hace Navarra Suma con sólo 18-19 escaños? En ambos casos, ¿qué infierno o, al menos, qué purgatorio de Legislatura sería para Navarra? Mejor, pues, entenderse Navarra Suma + PSN-PSOE, aunque la primera doble en escaños al segundo.  ¿Reparto de Legislatura? ¿Pacto de Legislatura + las sólitas compensaciones de puestos? ¿Gobierno de coalición, contra todo lo dicho por el PSN «cerdaniano»?

O tal vez, ¿lo mejor dentro de lo malo, será celebrar unas nuevas elecciones, para que los  bárbaros / las bárbaras de los navarros y las navarras no tropiecen en la misma piedra una y otra vez? (Por eso no digo «burros y burras», porque éstos y éstas no tropiezan en la misma piedra. Ya lo siento).

Parque fluvial del Ultzama, Huarte

 

            La tarde de este sábado 4 de mayo, soleada y fresca, divertida de nubes, está esplendorosa de belleza, se le mire por donde se le mire. Estamos cerca de un camino que lleva al popular Puente del Calvario, de Huarte-Uharte, llamado también del Humilladero, y ahora titulado oficialmente sólo Puente de Artadiburua (Alto o cabezo del encinar o del maizal). Pero seguimos un poco más adelante y nos metemos en otro camino, que bordea el río UIltzama (parte del Parque fluvial del Arga), que, tras rodear el cercano monte Miravalles, va a desembocar en el Arga, ya en dominios de Villava.

Tras pasar el río por un reciente puente de madera, y un pequeño parque-merendero, con su  bonita pérgola, bullicioso de gente joven, paseamos codo con codo con la corriente clara y mansa, que corre un poco más que nosotros, entre una fronda, que revienta de primavera. Dios mío, cuánta belleza en esos miles de chopos, alisos, plátanos, arces, carpes, avellanos, castaños con sus candelas de flores, y sobre todo olmos y fresnos, de hoja mayormente estrecha, que acaban de estrenar el color verde brilloso, luminoso, fulgurante, pungente. A veces casi no sigo la conversación más animada  e interesante, porque este sol de mayo sobre esta arboleda fluvial y tan vital está a punto de  arrebatarme no sólo la visión, sino las meninges contemplativas.

Al mismo tiempo, al otro lado, en los largos y plácidos espacios del Polideportivo Ugarrandía, y, poco más adelante, en los jardines y campos deportivos del Colegio Público «La Blanca», grupos de adolescentes y jóvenes juegan, corren, saltan, se solazan en grupos, añadiendo a la belleza natural la belleza de la risa, del juego, del esfuerzo, de la juventud derramada.

Llegados al nuevo ensanche sur de Huarte-Uharte, que conocemos bien, nos volvemos para repetir sol y alegrías de mayo. Sólo que, antes de llegar al puente de madera, unas nubes hoscas, malencaradas, que han dejado al  sol solo en sus alturas, han comenzado a echarnos unos goterones, que nos han hecho andar más de prisa de lo que hubiéramos querido, poque lo nuesrtro era el el río, el sol, la fronda primaveral…

Últimos aforismos

 

 

Memoria histórica. Como memoria, siempre selectiva. Lo que no debe ser una verdadera historia, que es, por el contrario, comprehensiva.

 

Hay novedades que no son noticia: por falta de interés y de sorpresa.

 

El integrismo es todo menos la integridad. Y lo opuesto a integración.

Ocurrencias electorales (VIII)

 

         El Partido Popular es demasiado importante en la historia de la democracia constitucional española, como para que no nos importen, nos alegren o nos duelan, sus distintos avatares, sus ideas y venidas, sus triunfos y sus derrotas. Si hace dos años, el PSOE quedó reducido a 84 diputados, ahora el PP se ha visto hundido hasta los 65. Y han vuelto a crujir las cuadernas de su galerón.

Si ya en la segunda legislatura de Rajoy, el partido se quebró por la corrupción ante todo; pòr el fracaso, bien lamentado en toda España, del 1-O en Cataluña, y por la torpeza de no haber  convocado elecciones tras la publicación de la sentencia sobre la trama Gürtel, el cambio de dirección en el último Congreso, tras haber ganado Soraya Sáez de Santamaría las elecciones primarias del partido, no podía curar en tan poco tiempo tanta herida, ni reparar tanto quebranto.

Y para colmo, no se supo / no se quiso integrar después del Congreso lo que hubiera sido posible integrar entre las diferentes corrientes, candidaturas, sensibilidades, procedencias, ideologías, etc., en un partido tan vario, a pesar de las apariencias. Sin que yo conozca, ni de lejos, el partido, todo daba la apariencia de  un nuevo equipo joven, resuelto, brillante, bravo, casi bravucón a veces, dispuesto a tragarse el  mundo. Pero aparecían, aquí y allí, renuncias, despedidas, protestas, quejidos, lamentos, ayes… de quienes eran arrinconados, olvidados, excluidos…, no sé sin con razón o no, pero demasiados y en demasiados sitios. Por ejemplo, el triste caso del triste Garrido. ¿Fue la hybris (arrogancia, exceso, soberbia) de Pablo Casado, de su equipo, de sus mentores -Aznar no le ha ayudado en nada, por cierto- la que le ha derrotado, como a tantos y tantos en la historia?

Soy un admirador de la facundia, de la capacidad oratoria, de la habiidad dialéctica, de la  asombrosa corrección sintáctica y gramatical de Casado- Pero el tono no iba a menudo de acuerdo con esas perfecciones. Y ya sabemos que ¡c´est le ton qui fait la musique! El tono y un cierto exceso en algunos temas claves; los amigables tratos con VOX; el lema repetido ad irrtandos deos, de echar a Sánchez de la Moncloa, de la que era un okupa; el vilipendiado Sánchez tratado siempre como el villano perpetuo, como el traidor, como el responsable de todos los males de España -¿no lo fue Rajoy para la legión de sus enemigos?-; el artículo 155 siempre blandido como una honda a punto de lanzarla contra unos y contra otros. Y luego, el disparate del pobre Suárez sobre los neandertales, transferidos a Nueva York, y los humos de la sapiente/repelenrte Cayetana, y, por si algo faltaba, la invitación del último día al infiel y valentón Abascal a tener parte en el paraíso soñado del Gobierno, para desdecirse a los dos días, tras el cataclismo…

No puede ser. España, la España que todos queremos, es algo más serena, menos cegada, menos agresiva. Y uno que quiera ser mínimamente popular no puede ser tan fiero.

Ocurrencias electorales (VII)

 

        VOX está siendo un completo disparate: ha semivaciado el Partido Popular, del que mayormente procede. Ha restado votos a otros partidos centristas y hasta de centro izquierda, como suele decirse. Ha movilizado notablemente al PSOE, que es lo que menos deseaba. Y ha hecho aumentar el voto al PNV, Bildu y partidos independentistas catalanes, sus enemigos acérrimos, a los que quisiera desde suprimir hasta encarcelar. Muchos de los puntos de su programa son inviables. Representa al integrismo político, cuando no religioso. Su patriotismo es hueco. Y  su papel en la democracia española perfectamente prescindible.

Todo lo cual no da derecho alguno al presidente del Gobierno para no recibir al representante de VOX en la Moncloa, en un acto de discriminación antidemocrática.