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Río Irati

 

         Si hay algún bello recorrido por Navarra, en estos días centrales del otoño, es el de seguir al río Urrobi en su carrera loca desde Burguete hasta su desembocadura en el Irati, sobre todo en el tramo entre Espinal y Üriz.  Tal vez sólo superado por el recorrido espectacular desde las fuentes del arroyo Artesiaga hasta su rompmiento en el río Baztán.

Pero tal vez, aunque mucho más largo y azaroso, no sea menos bello el viaje de acompañamiento al río Irati desde sus muchas y distantes fuentes pirenaicas hasta su reposada y caudalosa entrega en los brazos maternales del Aragón.

Serpiente resbalosa y huidiza entre el hayedo otoñecido y autocomplaciente es el río Irati poco antes de llegar a Olaldea.

Río pirenaico navarro -francés y español-; nival y pluvial; regular y caudaloso o austero; embalsado en Irabia, Usoz e Itoiz; electrificador y truchero; juguetón en la selva; apresado en cañones, congostos y desfiladeros; liberado a la luz y a todos los vientos en llanos y vegas.

Recogedor de ríos saltarines y estéticos -Urrobi, Erro, Areta y Salazar-, es casi tan adulto como el Aragón, con el que se parea en Entrambasaguas, cerca de Sangüesa.

Corredor imparable y certerísimo.

Agua carril.

Relámpago de luz en la placentera y oscura tempestad del bosque.

El río Irati, que fue durante años el más famoso de España, por la arremetida del terrorismo independentista vasco sobre el pantano de Itoiz y el Canal de Navarra, es un el río más civil y cívico, sin perder una mota de su selvática y natural belleza.

Un Parlamento que no es Parlamento

 

         Un Parlamento autonómico, como el actual de Cataluña, presidido por la independentista Forcadell, que decide -de hecho- y va  decidir -de derecho- no cumplir otras leyes sino las que él mismo apruebe, y no las leyes del Estado, ya no es un Parlamento democrático. Es decir, ya no es un Parlamento.

Volkswagen

 

         Desde la avioneta parecen pájaros de muchos colores en un reposo ritual junto al río Arga.

Son  modelos de coches de la empresa alemana Volkswagen (coche del pueblo), fabricados en Pamplona, prestos para que los lleve el tren.

Es la fábrica mayor del Polígono industrial de Landaben, la mayor también de Navarra, filial de la primera multinacional europea del automóvil, Con una o con otra marca internacional, ha sido la cabecera de nuestro gran salto industrial y comercial, que comenzamos a dar en los años sesenta.

Lo que no hubiera sido posible sin una eficiene y bien trabada red de Escuelas Profesionales, que fueron preparando una cualificada mano de obra diversificada: mano y mente  competentes y eficaces.

El coche propio y multinacional nos ha traído-llevado Italia, Inglaterra y Alemania. Y con él hemos salido al mundo.

Chopos en el río

 

    No hay en Pamplona hiladas de chopos más  hermosas que las que acompañan y protegen al Arga en su paso por el Paque de San Jorge.

Son los chopos de la ribera por excelencia, que cantó la jota popular.

Pero el río no los lleva. La luz solar los mantiene fijos en él.

Son los chopos inversos que crecen hacia el fondo del cauce.

Sombras arborecidas iluminadas.

Buzos de luz y fuego.

Llamas vivas hacia el centro de la tierra,

Remeros líricos que conducen fluvialmente al otoño.

Al otoño que fluye sin moverse.

Que nace, vive, se reproduce y muere, y no pasa.

Que se repite renovándose.

Que se renueva repitiéndose.

 

¿Qué eternidad?

 

          Le preguntaban al famoso escritor sueco de novelas policíacas y dramaturgo, Henning Mankel, unas semanas antes de su muerte, en el semanario más leido de España, por su grave enfermedad, por sus obras, su teatro de Mozambqiue, por el mundo contemporáneo… Por ejemplo, Mankel cree muy sensatamente que las dos principales tareas a que se enfrenta el mundo en las próximas decadas  son la lucha contra la pobreza  y los derechos de las mujeres, e insiste en que la peor herencia que vamos a dejar a las generaciones futuras son toneladas de basura nuclear.  El autor del último éxito de ventas, Arenas movedizas, respeta, no envidia, a las personas religiosas. Sabe que lo que está compuesto por átomos  se disuelve. Así es, claro, si Dios no está por medio, y el espíritu descarnado, tan caro a los griegos, tiene hoy pocos partidarios. Cuando le preguntan si tiene miedo a desaparecer del todo, me parece menos sensato: -Nunca he pensado en eso, la verdad. Basta con escupir en el océano para  tener toda la eternidad que se quiera. Pero no. Somos átomos y nos disolvemos. No hay eternidad que valga.-  Si esa fuera la eternidad que buscamos, la que ansiaba Unamuno y el Zaratustra de Nietzsche, la que todos llevamos en el hondón del ser, verdaderamente no valdría la pena.

Erizos de castaña

 

         Coger castañas en el suelo, en los últimos días de octubre y primeros de noviembre es una tradición y una fiesta nutricia. Como lo era hasta hace poco, y lo sigue siendo todavía en algunas casas, asarlas en el tamboril, y comerlas, sobre todo en Nochebuena, acompañadas de sidra. O cocidas con sal y una hoja de berza, o con unos granos de anís.

Bajo los árboles corpulentos y milenarios (castanea sativa, castaño, gaztañondo), de copa amplia y esférica, de corteza parda y apretada, hojas oblongolanceoladas y de verde fúlgido, aparecen los frutos, como polluelos, de tres en tres, en el interior de una cúpula o cáscara con espinas exteriores, llamada erizo, abierta en cuatro valvas.

Alimento habitual y comercializado en Baztán y Regata del Bidasoa, y apreciada su madera para muebles, tarimas y cestos, el chancao; la tinta, que apareció en 1871, o el cáncer cortical destruyeron gran parte de nuestros castañares (que dieron nombre, entre otros, a un pueblo de la Rioja Alta), mezclados a veces con robles y hayas, o crecidos entre helechales.

Subimos el leve repecho cogiendo las últimas castañas del borde más apartado del camino, escena silenciosa y casi arcádica, mientras oímos el fragor de los barrenos en las vecinas canteras de Magnesitas y contemplamos el desplome polvoroso de los bloques de material, que se precipitan por la ladera.

Ricas sus prietas carnes en sustancias tánicas, la decocción de sus hojas servía para lavar los cabellos claros, rubios o de color castaño. Secados al sol, adquirían un brillo dorado, como el de las elegantes  hojas otoñales,  ahora libres y sueltas al viento, de estos árboles generosos, que nos lanzaron como pelotillas de juego los últimos frutos del bosque.

Un pacto de Educación

 

         Lo ha recordado Albert Rivera, laico donde los haya, al responder contundente a Pedro Sánchez, tratándole de antiguo y de sectario: el pueril liberal y laicizador por sistema, que no distingue entre laicidad y laicismo, entre laicismo y anticlericalismo-antieclesialismo; cada día más sombra de R. Zapatero; que olvida la letra constitucional y la música europea; que debe de conocer muy mal, por lo visto,  la historia de España y del mismo socialismo español… Dejemos de volver sobre cosas antiguas y vayamos a ese pacto sobre Educación, a la manera de los belgas en 1958, y tegamos el futuro en paz y sobre todo en progreso. Hablemos para eso de la religión en la escuela, como lo han hecho todos los países, menos Francia, el único país oficialmente laico  al que quiere imitar Sánchez – ¡ya es casualidad!-,  pero que a la vez, realista él, tiene un concordato con el Vaticano, Hasta Podemos aparece ahora más comprensivo y realista que el PSOE. ¿No quedan ya católicos en los altos rangos del partido? ¿O tan poca influencia tienen?

Casas Regionales en Navarra

 

    Son las embajadas naturales e intranacionales de las otras Comunidades españolas. Su presencia más iva y cotidiana. En ocasiones, festiva y hermanal.

Entre todas las Comunidades hacemos la Comunidad.

Entre todas las Naciones (nasci: nacer) hacemos la Nación.

Entre todos los Pueblos hacemos el Pueblo.

La Comunidad Española. La Nación Española. El Pueblo Español.

España. Que es todo eso, y, además, Estado estructurador, organizador y protector.

Y entre todas las Casas, la Casa.

Petilla de Aragón

 

         Cuando nuestro rey Sancho VII el Fuerte prestó a Pedro II de Aragón, el año 1209, en Monteagudo, una importante cantidad de dinero, tomó en prenda los castillos de Escó, Peña, Petilla y Gallur. El sucesor de Pedro II, Jaime I, agotados sus recursos en la reconquista de Mallorca, no pudo hacer frente a los compromisos con el rey navarro y tuvo que renunciar, en 1231, entre otras, a la plaza cimera de Petilla.

Petilla de Aragón continuó siendo navarra hasta hoy, único enclave fuera de nuestras mugas, junto con el próximo y forestal de los Bastanes.

Don Santiago Ramón y Cajal, que aquí nació, hijo de médico rural, se vino un día en mula y recorrió la gran montaña, áspera y peñascosa, de pendientes descarnadas y abruptas, que llena con su mole casi todo el horizoante. Subió, atravesando el riguoroso cierzo, hasta las  imponentes y colosales peñas a modo de hoces, y contempló las ruinas del vetusto castillo, fortaleza un día del distrito o  tenencia del fronterizo Valdonsella.

Muy reducida la población, pero mucho más cómodamente asentada, queda de aquellos tiempos la iglesia cisteciense de San Millán, que archiva, reluciente, arte gótico, renacentista y romanista.

Queda, remozada, la Casa-Museo de Cajal.

Queda sobre todo la voluntad de vivir en este paraje arriesgado y deslumbrante, lejos ya de aquel lugar de expiación y castigo, como le apareció a nuestro Nobel de Medicina.

¿Lo peor es la Iglesia?

 

         Viendo y oyendo -¡y la insistencia y el tono!-  lo que se va filtrando del  programa electoral del Partido Socialista Obrero Español para las elecciones generales del 20 de diciembre próximo, se diría que una cosa, un movimiento. o un monstruo que se llama Iglesia es el enemigo mortal del PSOE: denuncia de todos los acuerdos con la Iglesia; la Iglesia deberá pagar el IBI; se sacará la enseñanza de la religión del curriculum escolar; se revisarán todas las apropiaciones de edificios llevadas a cabo por la Iglesia desde 1998... ¿Vuelven Zapatero y Rubalcaba? ¿Vuelven los viejos tiempos anticlericales: los espíritus de Prieto, Largo Caballero, Llopis…? Cuando no se dice una palabra o no se dicen las que se debieran -como diría un clásico anticlerical sensato- contra el Capitalismo, los Ricos, la Fuga de capitales, las Desigualdades, la Industria de la Guerra, la Banca, el Ejército, la Magistratura,  las Finanzas, las Potencias capitalistas… ¿sólo se carga contra la Iglesia? ¿Es este un partido moderno, un partido nuevo, un partido de hoy?