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El Cristo de la Siembra

 

    Sale de la iglesia de la villa, donde, un día remoto, estuvo la mezquita.

Sale a hombros de la gente de Murchante, que lo saca todos los años, el segundo domingo de noviembre, en una de las prfocesiones má serias y silenciosas de Navarra, fuera de la Semana Santa.

Imagen de vestir o candelero, el Cristo de la Siembra fue esculpido por el sangüesino Juan de Biniés en el taller de Tudela, en el primer tercio del siglo XVII; coronado de espinas, salpicado de sangre, los dedos crispados sobre el madero de la cruz.

Lo sacaron por el pueblo en los peores tiempos de las pestes, de las hambres, de las sequías, de las heladas, de las malas cosechas, de las turbionadas del río Queiles, de los saqueos y estragos de las giuerras de Sucesión y de la Francesada.

Hoy lo sacan, agradecidos  y devotos, por las calles de una villa crecida, renovada, agrícola e industrial, empinada sobre la terraza aluvial del regadío, o derramada a sus cuatro lados,  a los compases de una música grave que interpreta la banda municipal.

Abejas de cera y miel

 

         La miel, ese fruto del aire, ese dulce regalo del tiempo -en boca de los autores clásicos- ha tenido siempre muchos cultivadores en Navarra, y hasta escuelas, sindicatos, asociaciones. Miel de brezo en el norte, de romero y tomillo en el sur; ahora también de mil flores, y la extraforal o mielada.  Y, junto a la miel, la cera, el polen, los propóleos o jalea real.

Cuando moría el amo en algunos pueblos vascófonos, la viuda o algún hijo del difunto golpeaba las colmenas con el revés de la hoja de un cuchillo:

Nausia hil da (El amo ha muerto).

Las solícitas y de por sí discretas abejas comenzaban a zumbar y dicen que decían:

Amén (Mintzatzen omen dira).

Y se ponían frenéticamente a fabricar más cera para las velas de la sepultura, con un obstinado  rumor mágico de violines y arpas ,como en el Scherzo fantástico de Stravinsky.

Si no huían o se morían también.

Estelas de Etxalar

 

         La estela discoidea, como monumento funerario, abunda en Ultrapuertos y en la merindad de Sangüesa, pero se encuentra desde Oriente Medio hasta Escandinaviia y Portugal. Tiene entre nosotros fechas desde el siglo XXI hasta hoy mismo.

Compuesta de pie, cuello y disco, en algunos lugares se llamó harri gizona (hombre de piedra) e ilargi (luna=luz de los muertos).

Muchas tradiciones culturales, algunas de ellas antquísimas, aparecen en su ostensorio de piedra: discos ruedas solares, crecientes lunares y otros símbolos astrales, flores y animales, motivos heráldicos, anagramas cristianos, cruces, figuras humans y bíblicas, símbolos profesionales del difunto…

Plantas de piedra, que adornan jardines de muertos, como éste de Etxalar.

Breves y cercanos soles de vida.

Pálidas lunas veladoras de la noche.

Hitos de separación, a la vez que señales de trascendencia y relación ulltramundana.

Ángeles custodios de piedra.

Hermes cristanos de piedra.

Mastines fieles de piedra.

Bendiciones circulares e insis tentes, hechas de piedra.

Espejos vaciados y expectantes de piedra.

Tenaces testigos de la esperanza más duros y resistentes que la piedra.

 

Úlimos aforismos

 

Con el odio y la mentira consigue el totalitarismo hacer de la parte un todo.

– ¿Sólo mano de obra?  No hay en el mundo laboral manos sin mente, aunque pueda haber mente sin manos

– La ropa tendida: las banderas de los pobres.  

Baranda

 

          Que un sacerdote teólogo católico y polaco, como Krzystof Charamsa, miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe y miembro de la Comisión Teológica Internacional, nada menos, se declare gay y aparezca en público con su novio catalán, aparte de la falta de delicadeza para con el papa y sus colegas vaticanos, en vísperas del Sínodo sobre la familia, y de la falta de sentido común en las formas, no es una broma y es todo un indicio de lo mucho y grave que está pasando en la Iglesia.  Sobre todo esto le preguntan al católico seglar chileno Benito Baranda, presidente de la ONG  América Solidaria y experto en atención a las personas que viven en contextos económicos difíciles, director también de un seminario organizado por el Pontificio Instituto Juan Pablo II para estudios sobre el Matrimonio y la Familia. dependiente de la Universidad Pontificia Lateranense de Roma. Y Baranda dice cosas comno éstas: Durante mucho tiempo la Iglesia castigó al matrimonio,  lo consideró un remedio para la concupiscencia y no un camino para la santidad. La Iglesia va abriendo los ojos si es capaz de ver los signos de los tiempos. Para la familia tradicional la mayor amenaza es la violencia y la falta de amor. Un tercio de matrimonios se divorcia: la amenza más grande es, por tanto, que somos incapaces de amarnos y de aceptarnos (…)  No sé si es tiempo de juzgar o de condenar a otros. No soy parte de eso. (…)  Por supuesto que con el  tiempo la Iglesia cambiará su postura respecto a las uniones gais. La Igesia tiene que que cambiar sus vínculos con las personas. Hasta 1993, un Estado católico como Irlanda condenaba a los homosexuales y hoy permite que se casen. Podemos modificar la realidad a través del ejemplo y del  testimonio, no de la condena, o de vincularnos tanto con el  Estado para que las leyes sean las opresoras, que acabemos casi en un Estado teocrático.

La Iglesia del papa Bergoglio

 

       El teólogo alemán y cardenal Walter Kasper ha puesto su inmenso talento y su gran amor a la Iglesia en el  libro escrito, traducido al castellano,  El papa Francisco: Revolución de la ternura y el amor. Kasper reconoce la existencia de una seria crisis eclesial en los últimos ocho años, la crisis de una Iglesia centrada en sí misma y sin impulso misionero, para superar la cual fue elegido el papa argentino, cuyas raíces teológicas y pastorales se estudian en uno de los capítulos.  El Evangelio es la raíz nutricia de todo, el Evangelio como nueva y buena noticia, como alegre noticia de Jesús de Nazaret, que lleva a la plena realización de la vida humana, prsonal y social. La adopción de la misericordia por el papa Francisco como princpio intrpretativo pastoral supone un cambio de paradigma: incorpora, con el sello de la más alta autoridad eclesial, el método inductivo de ver, juzgar, actuar, que es en definitiva el método del apostolado moderno, desde el fundador de la JOC, y posteriormente de la teología de Liberación, que convierte la  llamada eclesialización del Cristianismo en una verdadera cristianización  de la Iglesia. De ahí  que el papa aparezca sobre todo como obispo de Roma, desde donde trabaja por el diálogo interreligioso y ecuménico, sempre al servicio de la Iglesia pobre y de los pobres en todo el mundo.

Cementerio 2015

 

Son muchos siempre los muertos,
pero cada vez  menos los difuntos.

Sobran nichos. Sobra tierra.
Sobran las viejas  y sacras metáforas.

Cuidan los vivos las tumbas, los carnarios,
los bellos panteones,
cual si fueran su jardín.
Están así más cerca los ausentes.

Las flores suplen a menudo la oración.
¿A quién orar, si nadie puede detener la muerte?

Podemos imaginar cualquier locura,
cualquier proyecto, el más inverosímil,
pero ya no sabemos
imaginar el cielo.

Visitamos menos los viejos camposantos:
en un mundo «feliz» o sin sentido
lo que sobra es la muerte.

Si el fuego que limpia y purifica
impide que los cuerpos se corrompan,
no podemos impedir
que acaben destruyéndonos la vida.

Inicuo sigue siendo el reino de la muerte,
natural pero injusta:
porque trunca las vidas más plenas
y deja sin remedio las vidas fracasadas.

Por eso clama a Dios este bosque de cruces:
gritan resurrrección todas a una.

Los griegos lo llamaron dormitorio,
esperando despertar.

Sidra

 

        

             Las leyes navarras protegieron celosamente el manzano (sagar) y el manzanal (sagardi, sagasti). Y hasta en alguna clases de catecismo en el Baztán se comparaba la manzana con la Santísima Trinidad: color, olor y sabor (kolorea,usaina, zaporea), tres cosas en una sola pieza.

Para una buena sidra (sagardo) las manzanas han de ser amargas -las más-, dulces y  ácidas.

Ya no se moja la fruta ni se la aplasta con pisones de madera: todo lo hace ahora la trituradora, y a las prensas más antiguas  han sucedido las movidas por electricidad. El zumo conseguido -75% de la manzana prensada- llega a los barricotes, barricas, cubos y kupelas (cubas grandes de roble o de castaño) para dos o tres meses de paciente fermentación.

El buen gusto y olfato del sidrero saben cuándo tapar los cubos (mejor, en cuarto menguante de la luna) y su experiencia cuándo destaparlas.

La retirada del txotx (palillo de madera que tapa el orificio de la cuba) se celebra entre los vecinos de la Regata del Bidasoa, en Bertizarana, en Baztán, y lo anuncia el ramo de fresno en la puerta del caserío.

Por fin se escancia (skankjan =  dar de beber) el primer mosto, que se estrella, chispeante, contra el cristal del vaso: color de oro nuevo.

Oloroso a viejo paraíso de manzanas.

Y agri-dulce-ácido al paladar.

No gobernar con…

 

        No gobernar con aquéllos que quieren romper España. Me parece el más noble y al mismo tiempo el propósito de más largo alcance político, propuesto por Albert Rivera en estas úlmas horas. Todo lo demás que acuerden los parrtido españoles antiseparatistas me parecerá bien o mejor, pero no tendrá ni la enjundia ni la fuerza de futuro de tal iniciativa. Hasta ahora todo Gobierno de un partido llamado constitucionalista con un partido secesionista, separatista, independentista, soberanista, nacionalista, o como quiera llamárseles en este país de tan cobardes definidores, no ha hecho más que multiplicar separatistas e independentistas. Y a éstos añado sin rubor alguno los autodeterministas, pues en estos momentos el falso derecho a decidir es el mayor regalo que puede ofrecerse a los primeros. No gobernar con aquéllos que quieren romper España. Eso es hablar en cristiano. O, también: cla i  català.