Por qué y cómo crece Nafarroa Bai

Las fuentes de Batasuna-ETA han intentado minusvalorar el crecimiemto y el triunfo de su competidor en la carrera hacia el independentismo, y menos hacia el socialismo, la coalición electoral y política NaBai. Y así, aunque reconocen el éxito que suponen los 77.600 votos alcanzados que les sitúan en la segunda posición, por encima del PSN (73.100), recuerdan los 60.552 sufragios que NaBai alcanzó en las elecciones al Congreso hace tres años, por lo que califican el avance actual de «importante«, pero no de «espectacular«. Y calculan que la coalición «ha ¨mordido¨ 12.500 votos de IU, unos 4000 de los ilegalizados (sic), parte de los 18.000 nuevos votantes, algo del PSN, la mitad de EKA (500)…». Estudios más precisos y objetivos confirman la realidad aproximada pero no certera de esas cifras y, comparando los resultados de hoy con los conseguidos en las elecciones forales de 2003, cuando los cuatro partidos de NaBai iban por separado (54.700 sufragios), aseguran que, si bien la coalición cede a otros partidos y a la abstención 11.000 votos, recibe en cambio 37.000: sobre todo de las siguientes procedencias; 8.400 de IU, 6.700 de votos nulos (Batasuna), 6.800 de abstencionistas, 5.600 de nuevos electores, 5.000 del PSN o 2.400 de CDN. Desde el punto de visto político más que estadístico, el avance, epectacular o no, de Nafarroa Bai se debe, según creo, sobre todo a la unión de las cuatro fuerzas integrantes de la coalición, dinamizadas por el soberanismo, el independentismo y la oposición sin cuartel a UPN; por su aire de novedad y de originalidad; la popularidad de algunos de sus dirigentes; la fuerza de un potente colectivo educativo nacionalista que les es afín, y su implantación desde hace años, aparte de Pamplona y su comarca, en una larga franja del mapa navarro, abandonada igualmente por los cuatro partidos clásicos navarros, UPN, CDN, PSN e IU, casi inexistentes al norte de Pamplona, Estella y Sangüesa. Lo que plantea graves interrogantes de futuro.