Leído, la verdad, un poco tarde, el libro del sociólogo Rafael Díaz-Salazar, El factor católico en la política española: Del nacionalismo al laicismo, Madrid, 2006, me ha decepcionado. Con la intención de superar la crispación, favorecer el diálogo y promover la comprensión de todos, el autor, que no es nuevo en esta plaza, aporta muchos datos y lecturas favorables a su muy subjetiva visión de la historia de España, que divide sectariamente en dos, carga sobre la jerarquía católica y niega que el laicismo del gobierno de Zapatero, más que del partido, sea excluyente u hostil. Para eso prescinde de lo que no le conviene en la historia del partido socialista de antes y de ahora, y recorta, por ejemplo, lo que contradice a su propósito en la muy significativa entrevista del presidente y secretario general del PSOE con el escritor ateo y anticatólico italiano Paolo Flores de Arcais (febrero de 2006), en la que reduce la fe «a la esfera de la intimidad» y llama a la doctrina de la ley natural defendida por la Iglesia «reliquia ideológica«: «Sí, y la deben conservar –recalca Zapatero-, porque, de lo contrario, toda su doctrina pierde fundamento de un modo incisivo; mas la idea de una ley natural por encima de las leyes que se dan a los hombres es una reliquia ideológica de cara a la realidad social y a su evolución. Una idea respetable, pero un vestigio del pasado». Una parcial sociología y una incompleta historia.