Las víctimas vivas de la matanza de Hipercor

A los veinte años de aquel excidio causado por ETA -la organización armada, como la llama aún Zabaleta-, leo en EP una entrevista con algunas víctimas vivas, que se lamentan todavía del abandono que han sufrido por parte de las administraciones y de una sociedad, que «echaba a un lado a las víctimas como si tuvieran la peste«. Una de esas víctimas, que perdió a su mujer, dice que algunas personas casi le felicitan porque, cuando cobre la indemnización, se va «a forrar«. Otra recuerda que sus ex compañeros de trabajo no querían subirse al mismo coche que ella. A parte de las dificultades psicológicas, laborales y económicas que han ido sufriendo, algunas de estas víctimas declaran que no han recibido aún las indemnizaciones que les corresponden, y esto les pasa a 30 familiares de fallecidos o heridos.- Me duele, me entristece y hasta me escandaliza que estemos tras veinte años así. Pregunto a quien de esto sabe mucho más que yo y no me da razón. La memoria de aquel horror y de esta irresponsabilidad posterior me ha borrado hoy en buena medida otras preocupaciones y hasta angustias mucho más cercanas.