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Complaynna por Navarra

 

                         O Navarra, insenssada de mi, quien me enpacho a no mirar mas discretament sobre mi, seyendo de tantos bienes singularment dotada. Ca vulgarment de todos los que cognoscido me avian verdaderament era clamada  e nombrada un bel vergel e delectable en Espaynna. Mas agora, seguyendo la ignota passion, soy tal constituyda que parezco mucho a galea corssaria e nave rasgada. Algun tiempo fuy amada e preciada de los comarcanos, enpero de present veho me abatida y menospreciada, fecha abjection del pueblo e hodiossa a los allexos y cerquanos...

          (Complaynna que de si faze Navarra, ordenada por el doctor Pedro de Sada, [1462])

Archivo General de Navarra, Comptos, Papeles Sueltos, Serie I, Legajo 178, Carpeta 3, Folios 77v – 79v)

«El que no está conmigo…»

 

(Mc 9, 38-40; Mat 12, 30; Lc 9, 50; 11, 23)

 

La reunión del Pueblo de Dios disperso
era un lema básico de Israel desde el exilio.
Reunir a Israel era igual que liberarlo,
que salvarlo, sanarlo o redimirlo.
Era comparable a la épica salida de Egipto.
Dice el Primer Isaías en uno de sus oráculos:
Oráculo de Dios el Señor,
que reúne a los dispersos de Israel…
Misión reservada siempre a Dios.

Jesús se la apropia a sí mismo:
trae a Israel a casa; lo salva y lo redime:

El que no está conmigo está contra mí
y el que no recoge conmigo desparrama.

Así emplaza el Maestro a sus oyentes,
a seguirle o dejarle, sin titubeos.
Es cierto que, páginas atrás,
siguiendo esta vez también a Marcos,
cuenta Lucas que Juan dijo un día a Jesús
que habían visto a uno que expulsaba demonios en su nombre
y trataron de impedirlo,
pues no venía con ellos;
y que él les reprochó su intransigencia,
porque

el que no está contra nosotros, con nosotros está.

Pero esto era solamente, en asunto menor,
una lección de tolerancia a sus discípulos.

«… las reformas estructurales que España necesita…»

 

                   En su artículo titulado El Congreso del PP una oportunidad decisiva, el fundador y alma del Foro Libertad y Alternativa, Alejo Vidal-Quadras, un recio político otrora del PP catalán, buen pensador, buen escritor y víctima del terrorismo iraní, dirigente de VOX en sus primeros tiempos y ya alejado de su militancia, desde una mirada muy crítica del quinquenio de Rajoy, hace vehementes votos porque en el próximo congreso, que va a celebrarse próximamente, el PP de Feijóo  pueda presentar:

 un proyecto de tal capacidad de arrastre, de tal voluntad de verdadera rectificación, de tal altura moral y de tal compromiso con la puesta en marcha de las reformas estructurales que España necesita en los campos de la educación, la vivienda, la fiscalidad, la separación de poderes, las relaciones internacionales, la energía, la innovación, la osadía y la impunidad de los centrifugadores, la competitividad y el freno a la plaga woke, y la lista no es exhaustiva, que anime a las amplias capas aún saludables de nuestra sociedad a la movilización y les proporcione esperanza y que despierte de su letargo relativista y tiktoquiano a millones de nuestros conciudadanos atrapados en lo políticamente correcto, en los favores gubernamentales alimentados con endeudamiento y en las  tóxicas falsedades de la banda más mentirosa que se ha contemplado desde la prehistoria.

Así sea, si VOX y los restantes demonios familiares, tan conocidos, no hacen todo lo imposible por impedirlo.

«La Mafia que nos gobierna»

 

                                  Desde hace algunos años, intelectuales españoles y periodistas de primera clase, casi todos ellos periodistas y colaboradores del diario El País, icono de nuestra Transición democrática, expulsados o huidos del mismo  en la primera o segunda etapa del sanchismno, todos ellos como progresistas como el que más, vienen criticando, acerba y rigurosamente, las políticas llevadas a cabo por el Gobierno de Pedro Sánchez en el periódico digital The Objective, que ha alcanzado la bonita cifra de un millón seiscientos mil lectores.

Son algunos de ellos: el académico de la Española  Juan Luis Cebriaín (ex cofundador de El País, ex gerente y ex presidente de honor); Antonio Caño (ex director del diario); el también  académico de la  Española Félix de Azúa; el ex ministro César Antonio Molina; los catedráticos Francesc de Carreras y Antonio Elorza…

No hay día, en que alguno de ellos y otros muchos más, que forman la numerosa plantilla de colaboradores del periódico digital, en razonados artículos sobre la política española, no califiquen al presidente del Gobierno de autócrata, cacique, sátrapa, dictador, déspota, tirano corrupto… A ese punto hemos llegado y de ese punto no nos separamos en un crescendo diario, que parece no tener fin.

Por si eso no bastaba, el director de The Objective. también ex periodista de El País, Álvaro Nieto, firmó anteayer, tras el descubrimientos de un enésimo escándalo de fontaneros del POE, un editorial titulado La Mafia que nos gobierna, que no tiene desperdicio. Su última línea:

Van a por todas. O España despierta pronto, o al final ganarán.

Como decía ayer, en la Trece TV, el presidente de la Junta de Castilla La Mancha, Emiliano García Page, la actual situación no parece tener salida.

Un nido de palomas en mi balcón

 

                           Ayer, a media tarde, cuando salí al balcón de mis flores, a mi jardín volante, como yo le llamo, al solarium de mis mañanas antes de las doce, vi dos orondos huevos de paloma en el rincón de mi tercera jardinera occidental, cerca de la pared. No tardó mucho en llegar la paloma. Estuvo unos minutos cerca de los huevos mirándome sospechosa. Y luego se puso a incubarlos. No vi bien si era palomo o paloma, porque los dos, monógamos, cumplen esa función.

Total, que ambos han elegido la placidez de mi balcón, sin que les importunen los ruidos del cuadrivio inferior, uno de los más concurridos de Pamplona. Dos palomas bravías (Columba livia) son mis nuevos inquilinos.

No voy  a evocar ahora la obra maestra de El Collar de la Paloma, del insigne Ibn Hazm, el Andalusí, con prólogo de Ortega. Ni los famosos versos de Jaimes Freyre, que tanto le gustaban a Borges

                                                        Peregrina paloma imaginaria

porque estas no son imaginarias. Ni siquiera las palomitas de Alberti, una de las cuales, por gentileza de Teresa León, adornó una portada de unos de mis libros de villancicos.

Me basta y sobra que la paloma en todas las cultura es símbolo de paz y amor, sin que me crea eso que repite Internet en todas las páginas: que un nido de pájaros en nuestro balcón es un signo de paz y de felicidad. Pero resulta que a mí, buscador de nidos en la infancia de mi pueblo, han venido a anidar dos aves en mi balcón, cuando no he sido capaz de encontrar un solo nido de cogujadas, calandrias o alondras en todos los años adultos de mis recorridos por tierras navarras.  

Leo que una pareja de palomas pueden nidificar hasta ocho veces cada año, en los tres, cuatro o cinco de  su vida. Bien, acepto esta nidada por una vez, aunque me impida durante dos meses mi vida libre en mi balcón-terraza-jardín y se me sequen dos ramas de mis geranios más cercanas al improvisado nido., ya que no los podré regar con huevos o niños-plumas (niños-picos)  tan cerca. Y ya veremos si puedo regar el resto con normalidad durante estos meses.

No me tome nadie por colombófilo. Pero sí, al menos, como seguidor del espíritu del Lodato si ´  de los dos Franciscos.

 

 

 

Mayo en el pueblo (años cuarenta)

 

Decían que era el mes más bonito del año.

Las flores, cuyos nombres ignorábamos, 
salían por ribazos y orillas de caminos.
Era un mes muy tranquilo para el campo,
pero todos temían las tormentas,
la piedra sobre todo, que arruinaba
a los pobres del pueblo, que eran muchos.
No existían seguros: sólo el cerdo,
las gallinas, el pan y las patatas.
Eran un viejo sueño el regadío,
la bodega y el trujal, pero siempre
se oponían los ricos. O eso se decía.
En la iglesia, los domingos y fiestas,
las chicas comulgantes ofrecían
unos ramos de rosas a la Virgen,
mientras todos cantábamos a coro
Venid y vamos todos con flores a María.
Parecía la imagen  la Virgen de Murillo,

que venía en un libro de la escuela.
Faltaba muchos días el maestro,
y nos venía un cura o la mujer del médico.

Decían que era el mes más bonito del año.

 

 

Alonso Carrillo y Peralta

 

                          Lo leo en la última entrega de la escritora Begoña Pro de Uriarte, Johana Martínez de Peralta, la heredera de Pierres el Joven, dentro de la interesantísima serie Linajes del Reino, publicada en DN.

Troilos Carrillo de Acuña era hijo de un amor juvenil de Alonso Carrillo de Acuña, obispo de Sigüenza y arzobispo-cardenal de Toledo. Conde de Agosta (Sicilia) y, tras su matrimonio, conde de Santisteban de Lerín, casó en 1467 con la primogénita y heredera de Pierres de Peralta el Joven, Johana de Peralta y Brabante, de los Borgoña-Brabante y sobrina nieta de Juan sin Miedo. Muy vinculado a Fernando el Católico y a Isabel la Católica, fue valiente soldado del rey Juan II de Aragón y consorte de Navarra en batallas varias. El matrimonio vivió mucho tiempo en Castilla, y en Navarra tenían su residencia en el castillo de Marcilla. En esa villa navarra nació, c. 1476, su hijo Alonso Carrillo y Peralta, a quien por herencia materna le correspondía el liderazgo del bando agramontés. Formó parte del Consejo de los reyes navarros Catalina de Foix y Juan de Albret, como consejero noble, fiel y bien amado. Llevó el título  de Condestable de Navarra entre 1497 y 1501, y entre  1507 y 1513. Pero, inmediatamente tras la conquista, no le hizo ascos al nombramiento por Fernando, el amigo de su padre, nada menos que de mariscal de Navarra, tras destituir al rebelde Pedro de Navarra, ni a la confirmación por el rey de Aragón como líder de los agramonteses navarros, o a la titulación como marqués de Falces, amén de  una pingüe pensión y un asiento en Cortes.

Bastaba para comprobar la  complejidad de la división entre agramonteses y beamonteses, su debilidad y hasta su transversalidad el caso del hijo del leal mariscal don Pedro, Pedro de Navarra y de la Cueva (los Alburquerque) (1499-1551), VII mariscal de Navarra, que en 1524 se acogió, como otros muchos, a la amnistía de Carlos I, recuperó títulos y posesiones y hasta la mariscalía navarra, y sirvió al emperador como gobernador de Toledo, Córdoba, Sevilla y Galicia. O el caso de los hermanos de Francisco de Javier. Pero el caso del bisnieto de Pierres de Peralta el Viejo, y nieto de Pierres de Peralta el Joven, Alonso Carrillo y Peralta, es mucho más revelador, pues se trata de un cabecilla en primera fila, de doble obediencia y doble lealtad en plena lucha banderiza, que arruinó económica y moralmente a Navarra, mucho antes de la conquista.

Los mejores estudios hasta ahora llevados a cabo ya nos enseñaron lo artificial e inconstante de aquella división, de pueblo contra pueblo y ciudad contra ciudad, siempre al albur de la voluntad interesada del cabecilla o señor feudal, sin que el pueblo tuviera arte ni parte en cada una de sus, tantas veces, actuaciones irregulares y, siempre, interesadas.

No, no se puso a a votación ninguna promesa de fidelidad, tampoco ninguna felonía. ¡Y no existen estadísticas rigurosas de la opinión libre de aquellos navarros contemporáneos!

Por otra parte, Fernando el Católico no era, por lo visto, un monarca extraño ni desconocido en Navarra. Ni Navarra era una tierra fronteriza de Francia, sin ningún vínculo con el resto de las tierras  de Hispania…

 

 

 

 

Por la Blanca Baja y por la Blanca Alta

 

                 Por fin un sábado con sol y viento de mayo. Nos dicen que las Bardenas Reales -Parque Natural y Reserva de la Biosfera- están como nunca, y eso que el año pasado estaban muy bien. Entre arrozales y campos aún verdes de cereal nos plantamos junto al santuario de la Virgen del Yugo: el yugo de bueyes del labrador, bajo el pino sobre el que se le le apareció. Las moreras, los pinos y sobre todo los olmos ya comienzan a dar sombra. La emita está abierta, desde donde nos miran los grandes, bellos y compasivos ojos de la Virgen románica. La terraza del restaurante está abarrotada; los juegos infantiles y las barbacoas llenos de gente. Y no nos falta la leve sombra de un olivo en un rincón silencioso para yantar y sestear como en el mejor de los mundos.

Ni tampoco, posteriormente, un buen mirador para tomar un café y  contemplar desde esta atalaya la sin par maravilla de las Bardenas, aquella cubeta geológica que, entre la Cordillera Ibérica, la Costera Catalana y los Pirineos, dentro de la Depresión del Ebro, nos dejaron los Reyes navarros y que Felipe V, por una real cédula de 1705 la destinó al congozo de 21 ayuntamientos navarros y la abadía de la Oliva. Todos celebramos que el año  2008 el Estado español les concediera la nuda propiedad de las tierras.

Desde que hace 35 millones de años, se interrumpió la conexión con el mar, el espacio se convirtió en una zona lacustre rodeada de bosques, y desde  entre 21 y 15 millones de años el terreno se fue sedimentando hasta alcanzar 700 metros de espesor, mientras el sol, el agua, los vientos y la tierra siguieron, hasta hoy mismo, jugando a levantar una geología y geografía fantástica,  pidiendo prestadas a la geometría algunas de sus figuras más representativas: los materiales mas duros arriba: calizas, areniscas, conglomerados… y, abajo, infrayacentes, los más ligeros. arcillas, margas, limos y yesos, formando murallones, castillos, torretas, oteros, mesetas, cabezos, lomas, altirones, pirámides, de varis forma y color, escalados muchos de ellos, sobre todo este año de lluvias, por romeros, tomillos, gamoncillos. aliagas, lastones…

Entre el Plano, al Norte, alto, tierra de cereales, y La Negra, al sur, cubierta de pinares y de vegetación de monte bajo, La Blanca, baja y alta, es la zona más erosionada, por más abierta, más indefensa, más bella también. Desde aquí vemos algunos de sus más icónicos lugares: Castiltierra, el cuartel militar, Pisquerra, El Rallón…

Bajamos del Yugo y por la carretera del Parque Natural entramos en la Blanca baja y seguimos por la pista que recorre el perímetro del Polígono de Tiro del Ejército del Aire. Este año, las 21.019 hectáreas sembradas de cereal, casi la mitad del espacio total. mayormente cebadales, ya ceriondos, han conseguido un buen talle, cosa aquí difícil de conseguir, y van a dar una buena cosecha, digna esta vez de recolectar. Otra de las novedades es poder ver agua en casi todas las balsas, balsetes y charcas, entre carrizos y juncos, y en el cauce de los numerosos y atropellados torrentes, casi siempre secos otros años y en otras estaciones, que cruzan el atormentado y tortuoso suelo bardenero. Son llamativas las espigas doradas de los espesos espartales que ocupan buena parte del Polígono  y de la misma Bardena; menos lo son las axilas foliares de los sisallares, mientras los más comunes ontinares ya las perdieron hace meses.

Los tamarices son los árboles por excelencia de las Bardenas y crecen sobre todo en  barrancos y tierras encharcables, poniendo un poco de vida en la terrosa aspereza eremítica.

Tenemos a lado  y enfrente los montes bardeneros de Aragón, y, dejando la trinchera geológica, donde se alinean El Rallón y Piquerra, avanzamos, entre avenas locas onduladas y cabezos de losas descabezados, hacia la Blanca Alta, con terrazas y glacis colgados (sasos), hasta llegar al monumento al pastor, de Antonio Loperena, cerca de El Paso, entrada a las Bardenas, desde donde enlazamos luego, entre rebosantes campos de cereal, todavía verdes, con la carretera entre Figarol y Carcastillo.

Está el cuadrivio de la villa bardenera y castelar alegre de sol complaciente, gente ruidosa y cervezas brillantes, y bien merece el momento un reposo.

¡Ay de ti, Corozaín…!

 

(Lc 10, 13-15; Mt 11, 21-24)

 

Acaso dio Jesús estos ayes, al dejar Galilea,
antes de subir por Pascua a Jerusalén:

Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida!
Porque, si en Tiro y Sidón se hubieran hecho
las obras de poder que se han hecho en vosotras,
hace tiempo que habrían hecho penitencia, 
vestidas de saco y ceniza.
Por eso en el juicio habrá menor rigor
para ellas que paras vosotras.
Y tú, Cafarnaún, ¿hasta el cielo te vas a encumbrar?
Hasta el Hades te hundirás.

Jesús acusa a tres ciudades principales,
símbolo tal vez de toda Galilea,
donde estuvo más tiempo,
de no creer, en conjunto,
en aquél que en ellas anunció el reino de Dios.
Hasta Tiro y Sidón,
prototipo de orgullo y riqueza
-y Sodoma, según Mateo, en el caso de Cafarnaún,
la patria de Pedro-
se hubieran arrepentido a tiempo
-saco y ceniza-
ante las palabras y los hechos de Jesús de Nazaret.

El Maestro, al citar la tercera ciudad,
alude a la sátira de la muerte
de un tirano babilonio derrocado,

que trae el Primer Isaías,
y la compara con él:
Tú que habías dicho en tu corazón:
al cielo voy a subir
(…)
¡Ya! al Seol has sido precipitado,
a lo más hondo del pozo. 

 

Un renacimiento cívico

 

                    Escribe José Rosiñol, expresidente y fundador de Societat Civil Catalana, que, superando el clásico complejo de inferioridad y la actual actuación de sus políticos, España necesita más que un cambio de gobierno, aunque también, una refundación simbólica. No una nueva constitución, sino una nueva conciencia. Un Renacimiento cívico. Recuperar el orgullo sin caer en la arrogancia. Abrazar la pluralidad sin disolverse en ella. Reivindicar el mérito, el esfuerzo, la responsabilidad. Romper con el victimismo institucionalizado. Dejar de pedir perdón por existir.

La pregunta no es qué es España, sino qué queremos que sea. Pruebas nacionales como las que hemos sufrido estos años nos han mostrado que debajo del ruido hay substancia. Que debajo del Estado hay país. Que debajo de los partidos  hay ciudadanos. Que debajo del relato  hay verdad.

Y, si somos capaces de mirar ese reflejo con honestidad, nos dice que tal vez aún estemos a tiempo de evitar el incendio. De reconstruir, no desde las cúpulas, sino desde las bases. No desde la ideología, sino desde el sentido común. No desde el poder, sino desde la dignidad. Porque, a pesar de todo, sí: los españoles son una gran pueblo. Justo cuando más lo olvidan quienes deberían recordarlo cada día.