Archivo de la categoría: General

Lo políticamente… cobarde

Uno esperaba que el presidente del Club de Fútbol Barcelona, Sandro Rosell, ya que quiso hablar del asunto del día, hablara sensatamente, como parece que puede exigírsele al presidente de un club que va jugar el partido final de la Copa del Rey. Por ejemplo, que esperaba que sus jugadores y aficionados se comportaran con dignidad y prudencia, con respeto y hasta con gratitud ante el Príncipe, que iba a presidir el acto y entregar la copa del Rey, su padre. También con respeto, al menos, ante el himno de la nación, que es la de todos, en cuyo ámbito se juega la competición de la Copa, y más en Madrid, capital del Reino… O cosas así. Pues no, ha dicho este señor miedoso, por no decir algo más severo, que espera que todos los barcelonists puedan expresar sus sentimientos, faltaría más. Hombre, sus sentimientos y… sus voliciones y sus convicciones. ¿O creerá este señor, como  tantos otros, que los sentimientos se originan y se manifiestan separados de las voliciones y las connvicciones? Sí, el señor Rosell ha dicho algo que es politicamente… cobarde. Lo políticamente correcto, prudente, sensato, honrado, humano es otra cosa.


El síndrome Divar

Síndrome: de sún (con) y  drómos (carrera):  conjunto de síntomas (coincidencias) característicos que concurren en una enfermedad. Síndrome Dívar: conjunto de coincidencias con otros muchos  políticos y hombres públicos, en general,  enfermos de la misma enfermedad, al parecer incurable, que, confundiendo lo público y lo privado, o sin confundirlos otras veces, gastan lo indecible en viajes, restaurantes, hoteles, locales de lujo, a ser posible circundados de dos, tres, cinco, siete escoltas, y luego todo les parece una miseria, algo propio del cargo, naturalmente sin voluntad de lucrarse (¿qué entenderán ciertos fiscales por lucro?), y que tenemos que aguantar todos los contribuyentes con resignación indignada o con resignada indignación.

La Ascensión

Nunca hubo despedida.
Quien, la mañana florida,
quiso y pudo resurgir
de la más honda caída
fue sólo para partir
al Padre que está en los cielos
y a un mundo que, por los suelos,
esperaba su venida.

Desde entonces la cosa es bien sabida:
no ha hecho más que subir
compartiendo la subida
de la muerte hacia la vida,
de la nada hasta el lúcido existir.

Conservadoras

Resulta patético, frente a tanta promesa, propaganda, demagogia y falsedad de unos y otros, que tantas instituciones españolas aparezcan en su conducta de cada día como instituciones  fundamentalmente conservadoras, y no sólo de malos hábitos, ignorancias, inercias y sectarismos, entre pueriles y seniles, sino -lo que es más irrisorio- de todo aquello que recriminan y echan en cara a quienes tienen por enemigos o críticos más acerbos. Instituciones polìticas, como gobiernos, parlamentos y partidos; judiciales, como tribunales y consejos; económicas, financieras, académicas, univesitarias, periodísticas, eclesiales, educativas,  deportivas, sindicales… Conservadoras, porque huyen como de la peste de cualquier cambio  en su sistema corporativo de gobierno, que protege sobre todo sus intereses particulares y grupales (facciosos). Conservadoras, porque se creen justas y benéficas con el pobre pueblo, que las sostiene, las contempla y a veces las elogia, cuando buscan ante todo que ese pobre pueblo sea buen cliente, contribuyente o consumidor lo menos exigente posible. Conservadoras, porque son incapaces de cualquier autocrítica en sus filas, sus cuadros, sus estamentos, sus secciones, y defienden a capa y espada, y a veces con la espada debajo de la capa, sus privilegios, tradiciones y beneficios, que llaman siempre derechos, cuando no derechos adquiridos. En fin, conservadoras, porque intentan preservar a toda costa sus estructuras, es decir, su modo de ser y poseer, enemigas de toda crítica, hostiles a cualquier reserva, mental, verbal o factual, implacables incluso ante cualquier desatención o desafecto. Propia, plena, contundentemente conservadoras. Aunque se crean más modernas que la misma moda, y más progresistas que el mismísimo progreso.

Anticlericalismo y algo más

Hubo un tiempo, ya remoto, en que el llamado anticlericalismo era sólo eso :anti-clericalismo. Pero hace ya muchos años, también siglos, que el llamado anticlericalismo suele ser a a vez, o casi siempre, anti-eclesialismo, anti-antireligiosismo (digámoslo así), cuando no, aunque no siempre, anti-teísmo, además de ateísmo. Lo muestran estos lemas o consignas que se difundieron en la marcha atea, bien poco concurrida, del 20 de abril en Madrid, y que los publicó, por cierto, el diario más confesional de Madrid, seis días más tarde. Se parecen mucho a los lemas, consignas, letrillas, dicterios, insultos, pullas, ofensas… publicados en periódicos anticlericales del siglo XIX y primer tercio del XX. Tan groseros, tan zafios, tan viejos, tan viscerales, tan cavernarios, tan agresivos,  tan reaccionarios, tan incendiarios, tan matonistas, tan homicidiarios, tan antihumanos como aquéllos; tal vez más. Muchos no pasan de un mal pareado o cosa parecida. Dos organizaciones católicas han denunciado ante la Fiscalía General del Estado a la Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores (AMAL) y a la asociación vecinal Playa de Lavapiés. Merece la pena y sobre todo el mal gusto conocer tales vituperios para conocer, al menos, mejor a los vituperadores: Hay que quemar / la Conferencia episcopal / por machista y patriarcal – Rouco, cabrón / trabaja de peón-  Cura muerto / cura bueno – Cura muerto / cura en paz –  La iglesia que ilumina / es la que arde – Arriba, arriba, arriba, todos a luchar / que se metan por el culo / la Confetrencia episcopal – La próxima JMJ / en Somalia – Menos religión / y más educación – La religión es como el pene /esta bien tenerlo / pero no intentar meterlo / a nadie por la fuerza – Curas y miltares / parásitos sociales – Hasta los ovarios / de tantos rosarios –  Menos crucifijos / y más trabajo fijo – Cuidado con la cartera / que viene Rouco – Menos Papa / y más carne con patatas – Fuera las capillas / de la universidad – Que no nos representa ni Dios / ni Dios...

Ignorancia y mala leche

En LD va publicando don César Vidal, hombre culto y respetable -aquel oráculo hasta ayer de la COPE, «la cadena de los obispos españoles»-, una serie de trabajos, en los que intenta mostrar que todos o los peores males de España provienen de la Iglesia Católica, heredada en estos tiempos por el partido socialista y otros diablos de la izquierda.  Se diria que vuelve la leyenda negra en la pluma de un español que viene de  colaborar con la jerarquía episcopal. Don César Vidal es protestante, dato que yo no conocía hasta bien poco tiempo, pero en estos artículos se le nota bastante. Pues bien, en el último o penúltimo trabajo amontona acusaciones y dicterios contra la Iglesia y llega a aprovechar los datos que le suministra una entidad navarra dedicada a defender el patrimonio público sobre los bienes eclesiásticos en nuestra Comunidad. Si don César supiera quién mueve ciertos hilos y de dónde proviene esa entidad y cuáles son algunas de sus actuaciones, seguramente no la citaria siquiera. Pero, por lo visto, un criterio de historicidad es para algunos historiadores y escritores tomar los datos y las razones que aparecen en la Red como verdades inconcusas. Y así,  después de enumerar los supuestos bienes inmatriculados por la Iglesia en Navarra, según esa entidad, desde  templos a pinares y un frontón, y después de haber tergiversado de lo lindo la relación entre la Iglesia y la banda terrorista ETA, don César llega a escribir:  «No me cabe duda de que en una futura  Euskalerria con Navarra adosada, la Iglesia católica conservaría todos y cada uno de esos inmuebles teniendo en cuenta lo que ha contribuido a una posible victoria de ETA. Tampoco me cabe duda de que como forma de hcer caridad con patrimonio que es  de todos los españoles no está nada mal. (…) Por otro lado, si la sagrada institución está más que dispuesta -y ha ado pruebas sobradas de ello- a ayudar a terrorisats y socialistas a enajenar provincias y provincias españolas, ¿puede sorprender que algo menos importante que la vida  humana como los bienes inmuebles corra esta suerte? Y yo me pregunto, vista tanta ignorancia y tanta bilis, ¿puede sorprender que, si protestantes piadosos y cultos como don César Vidal  son capaces de escribir cosas como éstas, no las digan, escriban y propaguen -éstas, similares y mucho peores- ateos y antiteos, como muchos miembros de ETA y satélites nos tienen acostumbrados?

Así se contesta

Esta vez el ministro del Interior no ha hablado desde Luxembiurgo, sino desde la tribuna de los diputados en el Congreso español y ha contestado a un diputado de Amaiur que se despedía de la Cámara con la contundencia que se merecía. El Gobierno ni ha negociado, ni negocia, ni jamás va a negociar. ETA tiene una estructura larvada en la clandestinidad. Disolución significa la desparición de la banda, entregar las armas y desmontar sus estructuras. No necesitamos ningún diálogo y mucho menos una negociación que no va a haber. No hay presos vascos. No están en la cárcel por ser vascos, están por ser delincuentes. No ha habido, no hay ni habrá amnistía ni indulto generalizado. Los que durante 43 han jaleado a ETA  y sus crímenes estaría muy bien que exigieran a ETA su disolución… – Si este lenguaje se hubiera empleado con ETA y sus muchos satélites, ETA habria acabado hace años, tantos como los que hubiera tenido este lenguaje.


¿Cambio de rumbo en Francia?

No diría yo tanto. Creo que la derrota, ligera por otra parte, de Sarkozy (patrón de la  UMP, partido hecho a su modelo) se debe más que a la crisis, que en Francia también es grande, a un rechazo de su actuación personalista e hiperactiva, un tanto estrafalaria, que no ha convencido del todo a las clases medias francesas, que siguen siendo tan conservadoras y maayoritarias  como antes, y parte de la cuales ha votado ostentosamente a Hollande o se ha abstenido, llegando el voto blanco y la absteción a un 25%, fenómeno nuevo en Francia.Más alarmante es el crecimiento del voto de protesta, cada vez mayor (30% del electorado), dividido entre derecha e izquierda (Le Pen y Melenchon), que puede alterar, si quiere, cualquier mayoría. Hoy es lugar común entre los comentaristas francesas que la vieja clase obrera, el voto obrero, ya no está en el decadente Partido Comunista, tan patriòtico y tan  identitario (estalinista) él en sus buenos tiempos, sino, quién lo diría, sobre todo en el Frente Nacional de extrema derecha, ya consolidado, que puede ir derivando hacia el racismo, como en Austria u Holanda, o ablandándose hacia la derecha europea, como en Italia. Al Partido Socialista de François Hollande, partido con muchas cabezas, sin bandera utópica convincente ni estrategia de terreno, le tocará ahora recoger los resultados de la crisis, co-dirigir el embrollo europeo, y de inmediato preparar las elecciones a la Asamblea Nacional, en medio de un electorado, complaciente con la cohabitación, sobre todo cuando un partido nacional «amenaza» con tener demasiado poder en todo el Hexágono. El partido socialista francés, un partido poco popular, democrático y liberal, compuesto por clases medias «progresistas», partido de mandos y de poder elelectoral más que de masas, ha aprovechado bien durante los últimos años la división de la derecha golista, el deterioro del presidente Chirac  en su segunda época y del chiraquismo, y ahora  de su viejo rival Sarkozy, para ir ganando las elecciones cantonales, departamentales y regionales (mayoría en el Senado) y, por fin  y por la mínima, las presidenciales, sin que tenga seguras, ni mucho menos, las legislativas del próxmo mes de junio.

El partido antes que la nación

Volvemos a la falta de pedagogía, a la falta de comunicación del partido en el Gobierno, a la falta de sentido común. El ministro De Guindos -no es ocasión propicia para bromas etimológicas-, angustiado y todo, y con el agua al cuello, hace, estos días, de todo: de secretario general, de presidente del Gobierno, de jefe de Estado… Porque quien debería estar en comunicación constante con los españoles no está, no sabe, no contesta. Está tal vez en las clausuras de los congresos de sus partidos, junto a los suyos ¿Sólo se sale y se exhibe a las horas del postre, cuando hay algo alegre que decir, y no en momentos angustiosos como éste? ¡Qué sentido, meramente espectacular, de la política!

Sobre política penitenciaria

Ya es hora de que en todas partes se celebre la memoria de todas las víctimas, y no sólo de una cuantas, por dignas que sean, sobre todo tras diez años de la victimación.
– Todavía quedan 326 crímenes de ETA sin aclarar. ¿A quién corresponde la investigación?
– Tener un plan de reinserción integral no tiene por qué ser una cesión a la presión de la banda terrorista.
– La ilegalización de Bildu-Amaiur, ssi debió hacerse, debio hacerse mucho antes, no ahora, cuando el remedio sería bastante peor que la enfermedad.
– La detención de De Juana y de Ternera sí es una cuestión de justicia y de dignidad, en la escala correspondiente.
– La reinserción bien hecha, con las condiciones proporcionadas a los beneficios que supone, es también un acto de justicia, sin odios ni venganzas.
– La justa reinserción no tiene nada que ver con la impunidad.
– Incluso las personas que nunca podrán o querrán perdonar no tienen por qué oponerse a una justa reinserción.
– Felipe González y José María Azanar, éste último víctima directa de ETA, dijeron aquello de «Se pudrirán en la cárcel», pero dijeron tambien aquello de que «Si dejan de matar, la sociedad española será generosa».
– La generosidad bien dosificada no tiene nada quue ver con la impunidad.