Todo alarde de la virtud la convierte en vicio: desde la fe al amor, desde el valor al patriotismo.

Todo alarde de la virtud la convierte en vicio: desde la fe al amor, desde el valor al patriotismo.



Habitamos, por siglos, el mundo todos juntos,
sobre un suelo horadado por tumbas de difuntos.

Hoy es el día
de todos los santos.
Los vivos
y los muertos,
los altos y
los bajos,
los gordos
y los flacos.
Los de todos los credos,
los tiempos, los espacios.
Los que, fieles al dogma,
fueron canonizados
por la Iglesia de Roma
y hasta hicieron milagros,
o por el mismo pueblo
fueron santificados.
Los que no conocieron
cánones sacros,
pero fueron en vida
ejemplos acabados
de servicio a este mundo,
de entrega a los hermanos.
Todos
los santos.
Los feos
y los guapos,
los tontos
y los sabios,
los de este
u otro lado.
Los que no tienen nombre
y los que dan amparo
a pueblos y ciudades,
a naciones y Estados.
Los que tienen altares
religiosos o laicos,
Los que no tienen nada
pero fueron dechados
de esperanza y de fe
en el género humano,
y de cerca o de lejos
colummbraron
la presencia de Dios
o dioses sobrehumanos.
Hoy es el día
de todos,
todos lo santos.


– La parte del cuerpo que más le duele al contribuyente es el talonario.
– Mejor ir al psiquiatra antes de ponerse loco. Después, nadie está seguro.
– Las relaciones entre Caín y Abel fueron siempre fraternas, no fraternales.



Señol jues, pasi usté más alanti
y que entrin tós esos…
