Archivo del Autor: vmarbeloa

Impunidad ante las ofensas antirreligiosas

 

    Me uno desde aqui a la tristeza, a la queja y a la protesta  manifestadas en el reciente comunicado de las cuatro confesiones religisosas mayoritarias en España ante la discriminación y delitos de odio por motivos religiosos, que gozan en nuestro país de una tolerancia social incomprensible. En España se profanan templos y símbolos; se hace burla y escarnio público de los referentes más sagrados de la fe religiosa de millones de personas con total imunidad y tolerancia. El comunicado se refiere expresamente a los últimos carnavales, pero los hechos intolerables se extienden a lo largo de todo el año. Me bastan y me sobran estas líneas del comunicado para volver a insistir que en nuestro país la libertad de expresión, entendida como un derecho absoluto y sin límites, y cierto odio anticlerical, antieclesial y antireligioso, que perdura todavía como herencia de tristes épocas históricas campan por sus respetos (es decir, por su falta de respeto), encuentran acogida fácil en el poder judicial y son cultivados sin reparo alguno en buena parte de la población. Este odio se ha refugiado en el ámbito del arte y del humor, que, según toda la inmensa progresía, son intangibles y extrajudiciables. Por lo cual quien quiera injuriar, difamar, denigrar, escarnecer cualquier figura, hecho o referencia religosos le basta presentar su producto como artístico-pseudoartístico, o en un contexto artístico-pseudoartístico, humorístico o pseudohumorístico, para que tenga siempre todas las de ganar ante los jueces, los medios de información, las redes sociales y la opinión pública. – Sólo tengo un reparo que hacer al comunicado de las cuatro Confesiones, reparo que extiendo al lenguaje jurídico de las leyes en vigor. Las ofensas hechas a la fe, a las creencias de cualquier ciudadano no sólo ofenden los sentimientos, sino también las  convicciones y  las acciones del mismo, es decir, ofenden a todo el hombre. El hombre es razón, voluntad, sentimiento y acción, todo a la vez. Decir sólo sentimientos parece como que afectase a una parte, y a una parte inferior, superficial, voluble, del hombre, Es un grave error.

Monasterio de Yarte

 

   Una acacia nos introduce en el primer recodo izquierdo, camino del pueblo alto de Lete, y un nogal casi nos lo vela todo con su  corpulencia. Cuando llueve, el acceso es de yerba y barro.

Han quitado aquellos chopos lombardos y suizos que daban antes un aire al conjunto. Pero han quedado enhiestos, lanzales, los que acompañan al  regato que, a sus espaldas, corre  a perderse en el cercano Arakil.

  A comienzos de este siglo limpiaron y restauraron  la iglesita románica (s.XII)  del viejo  monasterio femenino de Santa María de Yarte, que guarda en su interior alguna pintura gótica del siglo XIV.  Se ha quedado sola, exenta. con sus muros de mampostería. con su graciosa espadaña sin campana, su pequeña linterna y las lajas rugosas de su tejadillo.

El rey Sancho el Mayor y su esposa donaron el monasterio de monjas de Yarte al abad Leoario de Albelda, y en 1045, su hijo García el de Nájera lo donó al monasterio benedictino de Irache, junto con el pueblo de Lete y  su término, a cambio del castillo de San Esteban de Deyo.

El templo, así como la vecina casa-palacio y la casería de la entrada, ambas en pleno abandono y derrumbe, asaltadas por los zarzales, son propiedad particular.

La «escola catalana»

 

         Fuera de  Cataluña tenemos la impresión de que la llamada escola catalana consiste en la lengua catalana como único instrumento de enseñanza, y en  contenidos catalanistas, en todo aquello que sea posible, Dentro de Cataluña, por lo que leo al historiador Joaquim Coll en EP, también. Desde el comienzo no fue así. La primera ley de normalización lingüística (1983), aprobada frente a Convergencia i Unió, que prefería la separación por lenguas, impuso la no separación y el bilingüismo, incluyendo el derecho del niño a recibir la primera enseñanza en su lengua materna y la obligación de la Administración a respetarlo. La primera inmersión en la lengua catalana fue un ensayo llevado a cabo en Santa Coloma de Gramenet, entorno castellano parlante, cuando el conocimiento del catalán era muy exiguo y su enseñanza difícil de obtener. Pero desde alli y por medio de los llamados decretos de inmersión fue ésta extendièndose por toda Cataluña, hasta llegar a la segunda ley de normalización en 1998, que introdujo la ley del catalán vehicular, pero sin excluir el derecho del niño castellanoparlante a la primera enseñanza en su lengua materna ni el adecuado uso de ambos idiomas en los planes de estudio. Fue en la última etapa tras el polémico segundo Estatuto (2006), y en el primer Gobierno PSC-ERC, cuando el consejero socialista-nacionalista Ernest Maragall (hoy independentista en las filas de ERC) impulsó la tercera ley normalizadora (2008), que instituyó la exclusividad del catalán como lengua vehicular y abrió paso a la situación actual, en la que se han saltado a la torera las sentencias del Tribunal Constitucional contra esa exclusividad, y a favor de la obligación de un 25%, al menos, del uso de la lengua castellana, etc. Porque lo que se busca es el monlingüismo y se utiliza la lengua como instrumento primordial de la construcción nacional. Ninguna evaluación, seria y rigurosa, ha confirmado hasta hoy el éxito de la fórmula nacionalista impuesta en la escola catalana. El PISA se  lleva a cabo sólo en catalán. Y, según testimonios múltiples, como el de Coll, buena parte de los niños de habla catalana se expresan mal en castellano y su léxico es muy pobre. Así que tenemos en Cataluña una sociedad democrática de dos lenguas oficiales con un sistema monolingüe, caso único en el mundo democrático de hoy. Una lengua propia, y una lengua  impropia: la del Estado, la castellana, tratada como tal, degradada y aherrojada.

 

D

Nieve en Pamplona

 

     Me he asomado a la ventana norte de mi piso alto de Pamplona, que da los glacis de la Ciudadela del siglo XVI y me ha parecido de pronto ver  un cuadro de Claude Monet, uno de los que pintó, un día de invierno, en Argenteuil. En seguida he dudado si era, en cambio, otro de Alfred Sisley, pintado en otros inviernos de Moret o de Louveciennes, Y luego me ha venido a las mientes un fragmento de las  clásicas estampas de Pieter Brueghel el Viejo, en Los cazadores en la nieve, o en La Adoración de los Magos, y así he estado contemplando la nieve, sólo la nieve, sobre la yerba, sobre los árboles, sobre las casas, sobre  la Tierra. Un regalo único, que sólo los grandes pintores saben agradecer.

Una Europa compleja

 

         El último Consejo Europeo, celebrado en Bruselas, ha acordado celebrar las próximas elecciones al Parlamento Europeo el 26 de mayo de 2018, y reducir a 705 los escaños del mismo Parlamento (73 eran los asignados al Reino Unido. que ha abandonado la Unión), repartiendo 25 de ellos para compensar a los Estados mal representados, entre ellos España, que ganará 5, pasando de 54 a 59. Buena noticia. para nosotros. La iniciativa de una única circunscripción  electoral  europea, bandera europeista de muchos (Italia, España… y sobre todo Macron) la ha dejado el Consejo para 2024, y entonces, Dios dirá... Es decir, tal vez, y muy improbablemente, otro Consejo se encarará con ella,, o acaso la dejará para 2029. Ya el mismo Parlamento Europeo no había dado el visto bueno a la propuesta, que naturalmente favorece a los grandes partidos que tienen implantación en todos los Países, y, por tanto, a los grandes partidos de los grandes Estados. Pero tampoco aprobó el Consejo otra innovación, que sí había aprobado la Cámara por unanimidad: que el Consejo sólo propusiera una candidato a presidir la Comisión que hubiera encabezado la candidatura del partido ganador de las elecciones (en este momento, el PP europeo). Y es que los Tratados otorgan al Consejo la exclusividad de la propuesta, aunque al Parlamento la facultad de aprobarla. Veremos qué sucede en ese momento. En el terreno económico, con 10,000 millones de euros menos tras el Brexit; con un presupuesto mínimo, equivalente al 1% del PIB de los 27, y con el 75% de ese  mínúsculo presupuesto dedicado a la Agrricultuta, la Pesca y la Cohesión territorial, los retos que nos presentan otros sectores del llamado pilar social europeo (pobreza, inmigración, defensa, energía, infraestructuras, agenda digital, cooperación al desarrollo…), es decir, el llamado marco financiero de los próximos años para  enfrentarnos a todo ello, se deja también para más adelante. ¿Sólo porque la banda de los cuatro (Austria, Holanda, Dinamarca y Suecia) se niegan a aportar más dinero? No sólo por eso. Está vivo el debate sobre la obtención de ingresos propios y el debate subsiguiente sobre qué ingresos…, lo cual supera las posibilidades de esta Comisión, de este Consejo, y tambien de este Parlamento. En suma, de esta Unión de los 27. Porque Europa es la que tenemos. Estamos comenzando. Acabamos de salir, si es que hemos salido del todo, de una grave crisis, y la conciencia europea de necesidades, cooperaciones, derechos y deberes mutuos, comunes. europeos… es todavía muy deficiente.

Pastor con ovejas

 

   La niebla húmeda del invierno empuja y acosa, como un perro pastor celoso, al pastor de Aldatz y a su rebaño.

Ya en tiempos homéricos, el austro y el bóreas (bochorno y cierzo) derramaban la niebla:

         para los pastores nada grata, para los ladrones mejor que la noche.

Las ovejas, una contra otra, avanzan por el oscuro y secular camino de instinto, rebañeras y rebañadoras.

Luego, en elprado cercado, como éste de Aldatz (Larraun) pastarán apacibles, pastueñas y pastoronas.

Segundo domingo de Cuaresma

 

    Si la Cuaresma es la la preparación para la Pascua, el Cristo crucificado ha de ser contemplado a la luz de Cristo transfigurado, es decir, resucitado. El lenguaje parabólico -llamémoslo así, para no entrar en más dibujos-, tan habitual en los Evangelios y tan descuidado en la predicación como desconocido entre el pueblo católico, construye un relato literario ejemplar. Jesús, rodeado de sus discípulos íntimos, aparece glorioso en compañía de Moisés, como nuevo Moisés, maestro de la nueva ley -el Tabor como Sinaí y Dios en la nube peregrina-, y en compañía de Elías, como profeta último y máximo, cumplidor de todas las anteriores profecías. Pero antes tiene que sufrir la prueba de su humanidad finita y frágil, hasta la muerte màs atroz. Divinidad y humanidad. La fe y la esperanza en Dios de todo creyente y esperante son en este mundo virtudes transfiguradoras, que lo convierten en testigo de una realidad positiva y luminosa, que se hará patente tras la resurrección.

¿Estado sin Nación?

 

         No es verdad que España sea un Estado sin Nación, como afirma Santiago Alba (¡nombre tan evocador en la reciente historia hispánica!) y que Cataluña no pueda separarse de ella hasta construirla, poque no existe. Tal vez el autor ha quedado preso en su ingeniosa paradoja. Otra cosa es que la Nación no sea  tan fuerte como el Estado, ni tan recia y compacta como otras (Portugal o Francia). Además, los independentistas catalanes, según ellos mismos afirman a cada paso, no quieren separarse de la Nación española, sino del Estado español. Y, sobre todo, contra el falso principio sectario de que Patria no hay más que una, muchos más catalanes se entienden, se quieren, se sienten parte viva de esa Nación, de esa Patria, de ese Estado, que son de todos nosotros, y también míos.

De Roncesvalles a San Juan, entre nieves

 

      Elegimos el curso del Irati, que casi ha llenado, junto al Urrobi, el embalse de Itoiz, para remontarlo a contra corriente y quitarnos aquella triste impresión que nos dejó a comedios de noviembre, cuando era sólo un regacho cansado y cansino. Es el primer bosque encantado que vemos esta mañanita del primer febrero. Oroz-Betelu está tan bello, como lo pintó literariamente J. M. Cabodevilla en San Josecho, a lápiz, bajo la nieve. Dormitante y como ensoñada está el barrio de Olaldea, hoy más solo que nunca. Y el valle de Aézkoa, al que abocamos, se halla atrapado por el nevazón. Auritz-Burguete es una estampa alpina en una ruta fantástica y universal. La nieve, recién caída y amanescente, lo llena todo. Impoluta y fúlgida, apelmazada, prefiere uno no ver a nadie pisarla ni mancharla. Sólo vemos a dos paisanos dejar con sus palas expedita la salida de su casa. El Girizu, desde aqui, es un perfecto cono de nieve, El camino real a Orreaga-Roncesvalles, si en mayo es tan bello, ahora es incomparable. Las hayas no pueden más en su bellezón nevada. También la cruz de los peregrinos está bendecida por la nieve. Aún está la nieve apegada todavía a las cubiertas rebaladizas de la colegiata de Roncesvalles, como si esperase a los fotógrafos, que tardan en llegar. Los carámbanos que cuelgan del tejado del viejo molino, más que una dentadura de hielo o un reto de armas blancas, parecen una exhibición de lanzas. Los muchos visitantes madrugadores motean el panorama níveo con sus borlados gorros multicolores y son ellos mismos artífices del cuadro pintoresco que todos queremos ver. La subida a Ibañeta, la vista cimera del valle de Carlos y el largo y quebrado descenso entre las dos cadenas de montes nevados retienen toda nuestra contemplación y hacen imposible la descripción, nunca más innecesaria. Qué claridad cegadora desde Lindus al Atxistoi, al Izoztegi, al Mehatze… Desde Mendibeltz, al Leizar Atheka, al Urdanarre… Ninguna montaña tiene hoy forma de lomo de asno (Astobizkar), sino de alas de arcángeles o querubines, por donde revoltean los manes de Roldán y los manes de Turpín. Nunca habíamos visto una masa tal de nieve a nuestros costados, una carretera tan limpia, y un sol de invierno tan claro y clarescente, que clarea y sonrosa la nieve espesa que sostienen los brazos de los hayedos y las rocas de las laderas montañosas, donde se encrespan los viriles carámbaros -que en mi pueblo llamábamos chinchurros-, y en cuyas quebradas saltan los primeros regatos nivales. Una peregrina oriental, posiblemente coreana, que sube pausadamente hacia Roncesvalles, se nos representa como la figura recortada de la fragilidad, de la menesterosidad y del voluntarioso y poderoso esfuerzo humano. A Luzaide-Valcarlos y sus muchos barrios también los invadió la nevasca, pero se va retirando a medida que nos acercamos al barrio de la frontera. Cuántos recuerdos gratos en Azoleta, en Pekotxeta, y en los viejos dominios, hoy franceses, de la casa madre de  Roncesvalles. San Juan de Pié de Puerto me parece el mismo lugar que conocí hace cuarenta años. Aquel proyecto de  desvío de la carretera, del que entonces todos hablaban y casi nadie quería, sigue, por eso, sin hacer. El mercado ha podido con todo. Damos ferrete a unos bocadillos apetitosos en la explanada soleada de la Citadelle, hoy título de un colegio local, con sus fosos inmensos y su estampa arrogante. Quien la tuviera un día, agramontés o beamontés, francés o español, tenía toda la tierra de Ultrapuertos, que un día del último 1527 -año del Saco de Roma- abandonó el César Carlos, aburrido de tanta curva, tanta montaña y tanta nieve, que le hacían perder hombres y dineros. El Arradoyer retiene sólo una caperuza de nieve, pero la nieve reina soberana en los montes de Cisa y en las cimas pirenaicas del Behorlegy, Errotzate y Arranohegi. Un vientecillo fino, afilado por la nieve, no le deja un momento solo al sol. Paseamos un rato por las calles comerciales de San Juan. La iglesia parroquial, dedicada a la Virgen del Puente, está, como siempre, tan abierta como el río nival, hoy arrugado por el viento, no vemos truchas. Hay este sábado una carrera ciclista, cuya organización llena de ruido y de afición trepidante la zona, extramuros, del mercado. Pero nosotros queremos volver a ver el espectáculo de la nieve, volviendo a subir el valle de Carlos, espectáculo que, en el mejor de los casos, sólo puede contemplarse una o dos  veces al año.

Últimos aforismos

 

   – Resulta que en Tasmania, el único sitio del mundo donde se habían refugiado los demonios, el cáncer los va ahora diezmando.

   -Un historiador español de los siglos XIX y XX ha profetizado que dentro de 3.000 años no existirá España, y tampoco Cataluña. Pero para adivinar el futuro no sirve del todo la lección magisterial  de unos centenares de años del pasado.

   -El hedonismo es el placabo de la felicidad.

   –Si en Suiza quitáramos la nieve… sugería el novelissta inglés Graham Green. Si a todos nosotros nos quitaran las muchas y variadas nieves que no cubren y adornan, nos pareceríamos a la Suiza sin nieve.

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