Queremos a este país más que a nuestra vida, lo es todo, ha declarado Juan José Ibarretxe a los dos diarios (españolistas) más leidos en Euskadi. Que quiera más la vida de toda la comunidad que la suya propia le honra; esto ya lo decían y enseñaban los griegos del siglo V a. C. Que el país lo sea todo: he ahí, sin tapujos, sin disimulos, el totalismo patriótico, el patriotismo-nacionalismo extremo, totalizante, fundamentalista. Todo por la patria, la patria lo más importante, lo único importante, todo.
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Tercer Domingo de Cuaresma
Leí de una tirada el breve y muy bien escrito libro del biblista español, ya citado hace una semana, Santiago Guijarro, Jesús y el comienzo de los evangelios, que es al mismo tiempo una introducción y en cierto modo un resumen de algunas cuestiones que ocupan hoy más a los exégetas y teólogos: la experencia religiosa de Jeús, su actuación, sus discípulos, el primer relato sobre Jesús, el Documento Q, etc. La obra, una joya de síntesis y precisión, nos ayuda a conocer y a querer al Jesús histórico en las diversas imágenes que nos dibujan los principales estudiosos: Maestro de sabiduría, Profeta escatológico, Carismático espiritual, Reformador social y Judío marginal. Si no sólo y exclusivamente una de esas figuras, ¿por qué no algo o mucho de cada una de ellas?
Multiculturalidad e interculturalidad
La idea de multiculturalidad surgió en los siglos XVIII y XIX, cuando se reconoció que existían modelos subculturales (que otros llaman culturales) y que la cultura no era la misma para todos. Prefiero llamar subculturas a esos modelos o géneros subculturales, porque creo que la cultura como tal abarca los valores y principios esenciales del hombre, comunes a todos, y que la diversidad de aplicaciones no puede llamarse cultura sino subcultura. Pues bien, en el llamado multiculturalismo se habla de culturas superiores e inferiores o se busca falsamente un punto común entre ellas.Y así en algunas grandes ciudades del mundo cada barrio presume de una cultura distinta, apartada, contraria incluso a las otras;l o que origina toda clase de fundamentalismos. En cambio, la interculturalidad, que está más cerca de mi concepto de subcultura, exige el diálogo y la intercomunicación de las subculturas, y en cada ciudad, región o país se aceptan aquellas subculturas que sean compatibles, convivibles con las ya existentes o con la predominantemente existente, a la vez que compatibles con la ley común que rige la comunidad, sin que ninguna de ellas se arrogue la exclusividad y menos el violento dominio sobre las otras.
Vaya susto
Vaya susto, como él dice, nos da el neurocientífico catalán, residente en Estados Unidos de América, Joaquin Fuster, cuando a la pregunta sobre algún hábito extendido que esté resultando nocivo para nuestra salud, responde que leer demasiado la prensa diaria y mirar demasiado le tele. Ambas venden malas noticias y se callan las buenas; además, te quitan tiempo para hace cosas más útiles, como son la ciencia, el deporte, el arte, y la filantropía. Una cosa es estar al tanto de lo que pasa en el mundo y otra paparruchas y esperpentos, los cuales sí son nocivos para la salud. Queremos información fiable y opinión equilibrada. Pero curiosamemte, añade, cuando algo va mejor en en este mundo,tenemos que adivinarlo, porque el periódico y la tele hablan menos de ello.- Creo que muchos, que abusamos un tiempo de la lectura de periódicos y de la contemplación de la tele, estamos muy de vuelta ante tanta basura, morbo, mentira, frivolidad e inconsistencia. Me alegro de que una personalidad cientifica, pero con los pies en el suelo, denuncie tan contundentemente el fenómeno. Que no sólo atañe a la Iglesia, a lo que me he referido no pocas veces, sino a toda la sociedad.
Foro católico-musulmán
¿Quién sabe algo en España del último Foro católico-musulmán celebrado en el Vaticano, bajo la dirección, por parte musulmana, del Gran Mufti de Bosnia-Herzegovina, jeque Mustafá Ceric? ¿O de la carta que 138 líderes del mundo musulmán dirigieron poco antes a sus colegas cristianos, titulada Una palabra común entre nosotros y vosotros? Dice así la conclusión número 8 del Foro: Afirmamos que ninguna religión ni sus seguidores deberían excluídos de la sociedad. Cada uno de ellos debe poder rendir su contribución indispensable al bien de la sociedad, en concreto al servicio de los mas necesitados. Y en la número 11 se comprometen cristianos y musulmanes a renunciar a toda presión, violencia agresiva y actos terroristas, en particular los perpetrados en nombre de la religión, y a sostener el principio de la justicia para todos, asi como a garantizar que la dignidad humana y el respeto se extiendan tanto a los hombres como a las mujeres sobre base paritaria.- Lo he ponderado mientras leía unas declaraciones durísimas de Pilar Manjón sobre la suerte de muchos de sus compañeros y sobre la persecución que todavía sufren por parte de los llamados yihadistas, y cuando veía la triste división política en Madrid en torno a las víctimas del 11 de marzo, que muestra el rostro más miserable de quienes no saben subordinar lo menos importante a lo más sagrado.
Divorcio entre fe y cultura
Tras recordar que Darwin -que nunca fue condenado por la Iglesia- tuvo menos rechazo entre católicos que entre protestantes y distinguir bien entre creación y creacionismo, evolución y evolucionismo, el subsecretario del Ponitficio Consejo para la Cultura, el español Melchor Sánchez de Toca lamenta el dramático divorcio entre la religión y el arte actual, que ha perdido su inspiración religiosa: en la Iglesia se repiten modelos artísticos ya gastados. Nos lo dice en una reciente entrevista en VN. Sánchez de Toca piensa que el ateísmo militante está en retirada y que el ateísmo como indiferencia práctica sólo crece en Europa. Se queja suavemente de que en España la Iglesia parece haber abandonado el terreno intelectual y de la cultura a favor de una labor comprometida con los marginados y de que se ha privilegiado la acción pastoral frente al trabajo intelectual. Algo hay, creo, de cierto en eso, si bien los dos compromisos no deberían ser incompatibles. En lo que sí acierta es al constatar que en la situación actual se ve falta de dinamismo para tener una propuesta cultural propia en la sociedad y que, mientras las minorías han ido aumentando su presencia intelectual, a la Iglesia le ha sucedido lo contrario: Ahora sólo se actúa a la defensiva ante una oferta cultural invasiva, que prescinde de la presencia de Dios, aunque luego suaviza su juicio crítico al decir que están surgiendo propuestas interesantes.- Deberíamos pensar sobre el porqué de todo esto. Para empezar, ¿no será que hemos separado mucho Iglesia de sociedad y sociedad de Iglesia, que nos hace hablar de esta manera?
La noche ganada
Suele decirse aún eso de perder la noche con un enfermo. Perder el sueño, se entiende. Vengo de la unidad del ictus, en el pabellón E del hospital de Pamplona. Y he pensado mucho durante la noche sin sueño. El tiempo (es decir, la vida) no he perdido. Y he vivido esa gracia que más que una experiencia es una vivencia singular: la del estar-con (todo junto y verbo nuevo y entero), la del ser-con (idem de lienzo) y sólo eso, sin más, sin nada más. Fuera, hay muchos ruidos de entrar y salir de enfermos, acompañantes, , enfermeras, cambio de mudas, timbres de urgencia, llamadas equivocadas, las puertas, el agua de los servicios, el ruido del monitor con las luces vigilantes y vigiladas, amarillas y rojas, de las constantes vitales. Dentro: estar-con y ser-con, la mano sobre la mano y la frente, y un ronco respirar.
¿Qué igualdad?
Así que, según vamos viendo, el nuevo ministerio de la Igualdad tiene como clave en esta legislatura el aborto por plazos, además del existente por indicaciones. Y así la joven señora ministra de la Igualdad quiere igualar los otros ministerios con el suyo, que no se sabe bien para qué existe: por ejemplo, en el caso del aborto, que es algo más que interrupción del embarazo, pareciera que fuera cosa más propia del ministerio de justicia o del de sanidad, ni siquiera de un hipotético ministerio de la mujer, porque el aborto no es cosa sólo de las mujeres (este es un achaque muy retrógrado y peor que medieval y tercermundista). Pero no, puestos a igualar, la nueva ministra quiere igualar las mujeres que abortan con las que no. Que no vaya por abortar ninguna mujer a la cárcel es el lema y señuelo demagógico. ¿Y por qué van a seguir yendo a la cárcel por robar, por repartir droga, por estar en un hotel de alterne, pongo por caso, y sobre todo cuando lo necesitan? Quiere igualar la legalidad del aborto, según quede legislado en las Cortes, con el derecho humano y universal al aborto, que no existe (porque no tiene calificación moral universal). Quiere igualar el aborto con un sofisticado (con frecuencia traumático) método de anticoncepción. Quiere igualar el progreso del aborto a plazos con el verdadero progreso, mucho más exigente y rico, de la mujer. Quiere igualar la igualdad de tener las mismas oportunidades en el trabajo y en la vida con el tener todas las oportunidades de abortar, por lo menos antes de las 12 semanas, sin causa alguna. Quiere igualar la posibilidad de ser madre y ocupar un puesto digno en la sociedad con la posibilidad de no querer ser madre por uno u otro capricho poco digno. Quiere igualar el derecho de una mujer a casarse a los 16 años con el de abortar a la misma edad, sin permiso alguno familiar. Quiere igualar las facilidades de la mujer que quiere tener hijos para poder contar con un trabajo y con una guardería, con las facilidades de poder abortar con facilidad. Y, si como dice la señora ministra, quiere reducir el número de abortos -eso se ha dicho siempre y ya estamos en los 100.000 al año-, sobre todo de las adolescentes, ya nos contará los resultados, cuando no ha dedicado ni cinco minutos, ni ella ni ninguna otra mujer del Gobierno, a inculcar en la juventud públicamente las desgracias del aborto, que dice querer reducir. ¿Por qué, si desde los 16 años toda mujer, por serlo, tiene derecho a abortar, como puede tener derecho a casarse, a vivr en una casa, a tener un trabajo o a operarse de un grano en la cara? No se trata, pues, tanto de centrarnos en la ley, como en el entorno de la ley, en sus causas y consecuencias. PD. Cuando digo la ministra quiere, es claro que quiero decir: quiere el presidente del Gobierno.
Segundo domingo de Cuaresma
El Documento Q en griego y español: con paralelos del evangelio de Marcos y del evangelio de Tomás [Quelle,fuente, en alemán] es la edición crítica del fruto de los trabajos del llamado Proyecto internacional Q, que ha utilizado la base de datos retrospectivamente hasta el descubrimiento de Q en 1838. Lo editan tres exégetas de primera categoría, James M. Robinson, Paul Hoffmann y John S. Kloppenborg, tres componentes del comité editorial del Proyecto internacional. El biblista español Santiago Guijarro se encarga de la pulcra, elegante, edición española en ediciones Sígueme. Robinson es el autor de una extensa introducción histórica y exgética del trabajo. La edición de la colección perdida de dichos de Jesús (dichos sapienciales, anuncios del juicio, etc.), que Mateo y sobre todo Lucas aprovecharon después abundantemente y que aparecen parcialmente en el apócrifo Evangelio de Tomás, es uno de los aconteccimientos bíblicos, teológicos y culturales de nuestro tiempo. Una joya.
Vuelve con el escudo
Alfredo Rodríguez, joven poeta navarro, que no es nuevo en este cuaderno, presentó ayer en Pamplona un nuevo poemario, De regreso a Alba Longa. He aqui un belllo poema del mismo, titulado Vuelve con el escudo / o sobre el escudo:
nada de lo conocido presagiaba
ni credito diera
a lo que veían sus ojos
la venida inaplazable de la vejez,
su visión vedada a los habitantes
para qué arrogarse entonces condición
divina, y quién le impondría sus manos
para devoverle el hálito vital
cómo esquivar a la parca, sin ofrecer
paga ni gloria, sin negociar prebendas;
vuelve de Alba Longa victorioso
o muerto, que tu vida sea
río del olvido,
palimpsesto en que se pueda
borrar lo escrito
para volver a escribir la esencia
de la desmesura