Divorcio entre fe y cultura

Tras recordar que Darwin -que nunca fue condenado por la Iglesia- tuvo menos rechazo  entre católicos que entre protestantes y distinguir bien entre creación y creacionismo, evolución y evolucionismo, el subsecretario del Ponitficio Consejo para la Cultura, el español Melchor Sánchez de Toca lamenta el dramático divorcio entre la religión y el arte actual, que ha perdido su inspiración religiosa: en la Iglesia se repiten modelos artísticos ya gastados. Nos lo dice en una reciente entrevista en VN. Sánchez de Toca piensa que el ateísmo militante está en retirada y que el ateísmo como indiferencia práctica sólo crece en Europa. Se queja suavemente de que en España la Iglesia parece haber abandonado el terreno intelectual y de la cultura a favor de una labor comprometida con los marginados y de que se ha privilegiado la acción pastoral frente al trabajo intelectual. Algo hay, creo, de cierto en eso, si bien los dos compromisos no deberían ser incompatibles. En lo que sí acierta es al constatar que en la situación actual se ve falta de dinamismo para tener una propuesta cultural propia en la sociedad y que, mientras las minorías han ido aumentando su presencia intelectual, a la Iglesia le ha sucedido lo contrario: Ahora sólo se actúa a la defensiva ante una oferta cultural invasiva, que prescinde de la presencia de Dios, aunque luego suaviza su juicio crítico al decir que están surgiendo propuestas interesantes.- Deberíamos pensar sobre el porqué de todo esto. Para empezar, ¿no será que hemos separado mucho Iglesia de sociedad y sociedad de Iglesia, que nos hace hablar de esta manera?