Cataluña no está descristianizada

Lo dice en VN nada menos que Josep Maria Carbonell, doctor en comunicación, ex diputado socialista  en el Parlamento catalán, ex presidente del Consejo Audiovisual de Catasuña, actual decano de la Facultad de Comunicación Blanquerna, de la universidad Ramón Llul…, y ahora presidente de la Fundación Joan Maragall (FMJ),  fundada hace 22 años por el cardenal Jubany, que sucede a mi condiscípulo en Roma, Antoni Matabosch, su primer presidente. La Fundación se creó para tender puentes y dialogar con la cultura del país, también la hoy dominante, que se nutre del liberalismo individualista, del nihilismo sistemático y de la mercantilización de las  relaciones entre la persona y el mundo. La Fundación, con sus actividades, publicaciones y los múltiples itinerarios de múltiples personas que los han recorrido, ha buscado siempre la dimensión espiritual del hombre, reivindicando los valores nucleares el catolicismo. En sintonía y relación habitual con el centro San Fedele, de los jesuitas de Milán; con el College des Bernardins, en París -donde habló recientemente Benedicto XVI-, o con el Consejo Pontificio de Cultura, Carbonell afirma que el catolicismo en Cataluña es una realidad muy viva, con una red de parroquias activas, de intensa actividad social; con más de 400 escuelas cristianas;con varios centros universitarios prestigiosos…: Los que creen que Cataluña está descristianizada se equivocan.– Quienes conocemos un poco Cataluña podemos dar fe de tajante aseveración. La última visita del papa a Barcelona, en torno a la obra y el acontecimiento espiritual de la Sagrada Familia, lo puso ya de manifiesto ante todo el mundo. Y personas como Carbonell, que han sabido unir la dimensión pública y política con la eclesial lo demuestran cada día. Y como él, muchos más.