Carlos V en Los Arcos

 

     Me envía mi amigo e irrefrenable historiador VíctorPastor Abaigar dos de sus últmos libros, de elegante factura y figura, buen papel y numerosos gráficos, mapas, planos, fotos, documentos en blanco y negro o en color. Uno de ellos, de carácter técnico, Una botica en Los Arcos (Navarra) en los siglos XVII y XVIII, y otro, más asequible y plenamente actual: Carlos V y la villa de Los Arcos: Hacia el 5º centenario de la estancia de Carlos V en Navarra (1523-2023, subvencionado generosamente por el ayuntamiento arqueño.

Adelantándose al Centenario, que pocos por aqui celebrarán, Pastor, que dedica su obra al P. Tarsicio de Azcona, máximo historiador del tiempo, a quien llama impulsor de la obra, nos lleva de la mano, desde la situación de la viila en tiempos de los Reyes Católicos, abuelos del emperador, hasta el pillaje de la  misma por las tropas francesas de André de Foix, aliado de los reyes de Navarra. Para describirnos sobre todo la `primera visita de Carlos I a Los Arcos, en 1523, junto a las mercedes otorgadas a la villa, así como la segunda visita del emperador en 1542.

Pastor Abaigar, máximo conocedor de su pueblo natal y de su entorno, no deja lugar alguno libre a la imaginacion del lector. Nos historia todo: el vecindario, el estado de cuentas de la villa, su urbanismo, sus murallas, hasta nos describe minuciosamente la casa de los Chávarri, probable vivienda donde se alojó una sola noche Su Majestad. El rico apéndice documental, con 14 documentos, incluye no sólo el hurto sacrílego de las tropas francesas en la iglesia parroquial, sino las obras en el castillo, la moneda, el mercado semanal, los derechos del obispo de Pamplona…

Libros como este nos confirman que no hay historia general sin historia local, ni historia universal sin historias nacionales. Que no hay parte despreciable, si queremos conseguir un todo (siempre imperfecto) apreciable.