Archivo del Autor: vmarbeloa

Ay, las pensiones.

 

         Por fin, y en medio de escándalos de todo tipo, llega algún acuerdo político sobre algo que le importa realmente a la gente. Los políticos españoles, casi siempre tan mal avenidos, deciden, con alguna rara excepción, revalorizar las pensiones en función del índice de precios del consumo (IPC). Y esto a las pocas horas de que el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, asegurara que vincular la subida del las pensiones con el IPC tiene efectos perversos. Que es, por cierto, lo mismo que defendió, en el Gobierno de Zapatero, el año 2011: la conveniencia de utilizar otros medios de revalorización, basados, por ejemplo, en el crecimiento de los salarios, la evolución de la economía o el comportamiento de las cotizaciones de la Seguridad Social. Esa era la base última de la reforma del PP  en 2013, con aquel ya célebre mínimo aumento anual del 0´25, rechazado por el PSOE y por los pensionistas en general. Y es que, dado nuestro déficit estructural, cuando las cotizaciones no dan más de sí, hay que buscar nuevos medios de financiación del sistema de protección social, que cumpla el mandato de la Constitución. Para llegar a este tan saludable como extraño acuerdo, algo tendrá que ver esa expresión sibilina en base al IPC…, que no quiere decir que sólo el IPC vaya a contar a la hora de la revalorización de nuestras pensiones.

Caído del cielo…

 

    Caído del cielo europeo es el candidato a la alcaldía de Barcelona, Manuel Valls. Podrán ponerle todas las objeciones que se quiera, todos los déficits, todas las posibles contradicciones, incluso, pero no veo otra salida mejor. En una situación general como la catalana: con la amenaza de una candidatura independentista para ganar la rocaforte de la capital; con la Inmaculada Colau, a la que le pesa su propio nombre y todo lo que no sea confusión y esperpento; con la división furiosa entre los llamados constitucionalistas… ¿qué mejor que mirar al cielo, en vez de a la tierra, y esperar que pase un mirlo blanco, una rara avis, un pájaro de buen agüero? Este es el catalán-franco-español, y sobre todo europeo y europeísta, Manuel Valls. Y sobre todo para unas elecciones municipales que van a celebrase el mismo día que las europeas.¡ Benvingut. Bievenido. Bienvenu, tocayo Manuel.

 

 

«El que a hierro mata…»

 

      Pregunto a quien sabe mucho más que yo sobre tantas de estas cosas tristes, confusas, irracionales, extrañas, iracundas, violentas, belicosas… de la politica de cada día, que nos están pasando. La verdad que me interesan poco en cuanto a su sustancia insustancial, pero mucho en cuanto a su ulterior significación, en cuanto la anécdota fútil deviene en categoría. Y, con una gran paz, un leve levantamiento de hombros, serena la voz y palabra lacónica, me contesta así de evangélicamente: ¡El que a hierro mata, a hierro muere!

La ciudad celtibérico-romana de Tiermes

 

   La conocí hace años, pero, recorriéndola sin guía alguna, saqué la impresión poderosa de una ciudad celtíbera, la Petra de España, la mayor vista hasta entonces. Hoy, después de muchos años, con muchas e inteligentes excavaciones de por medio, y en una visita de cassi tres horas, con un excelente arqueólogo como guía, casi puedo decir que la he visto por primera vez. A 1.200 metros de altitud, en los límites de la cabecera del valle de Duero en la meseta superior y el valle del Tajo, en el municipio de Montejo de Tiermes, provincia de Soria, guarda huellas del neolítico y estuvo habitada en la Edad de Bronce y en las dos etapas de la del Hierro. Fue después un oppidum, o ciudad fortificada de los celtíberos, aliada con la más o menos vecina Numancia, caida trágicamente en poder de los romanos el año 133 a.C. Termes resistió hasta el 98 a. C., cuando la asaltó el ejército de Tito Didio. Tras, adherirse a Sertorio en las guerras que llevan su nombre, se convirtió en un municipium romanum, adscrito al Conventus Cluniacensis (Clunia), llegando a su esplendor en tiempos de Tiberio. La mayor sorpresa de la visita es que lo que vemos y admiramos es casi en su totalidad una ciudad romana, montada sobre una parte de la ciudad celtíbera, cuyos pobladores, todavía vivos, fueron obligados a bajar hasta la parte más llana. Lo que permanece más en pie son los roquedos de piedra arenisca y rojiza, que forman los límtes del oppidum y los fundamentos de las numerosas viviendas colectivas (insulae o bloques de hasta seis pisos) y privadas, muchas talladas en la misma roca. Recorremos pausadamente, las cabezas protegidas del sol todavía canicular, las grandes Termas del Sur, que levantan uno de los pocos testigos edilicios; el Graderío rupestre, ya en tierra llana, para la compra y venta del ganado, lanar mayormente, máxima riqueza de la zona: las muchas viviendas cavadas en la piedra arenisca; la muralla defensiva del Bajo Imperio, cuando llega la primera crisis del mundo romano; el fascinante laberinto del acueducto múltiple, tallado profundamente en la roca, que traía las aguas del río Pedro, a 3´6 del lugar. Subimos y entramos por la Puerta del Oeste a la parte alta del cerro, el primitivo poblado, y bajamos hasta la parte central del mismo y núcleo de la posterior ciudad romana, con la cámara del agua, la cávea del teatro o  la llamada Casa del Acueducto, la casa mejor excavada, hasta con dos impluvios. Y luego, hacia la parte oriental, el majestuoso Foro Flavio, y el menor Foro Julio Claudio… Con abandonos e intermitencias, el poblado subsistió hasta el siglo XVi. El Foro mayor sirivió también como cementerio visigodo, y el conjunto para los diversos poblamientos durante esos nueve siglos tras el final del Imperio. Resto de la edad media (siglo XII) es la iglesia románica, sita junto a un desaparecido monasterio, hoy ermita devocional de Santa María de Tiermes, con unos bellísimos capiteles en el pórtico.

No hemos podido ver, por incompatibilidad de horarios, el Museo, que hubiera sido el mejor complemento de la visita. Pero hemos podido gustar en la cercana, acogedora, bulliciosa y refrescante Venta de Tiermes el cordero lechal de la zona y todo lo que hace feliz culinariamente a unos locos aficionados a la Protohistoria hispana tras casi tres horas de áspero recorrido,  de ascensos y descensos, por una ciudad celtíbero-romana, bajo el mismo sol que la alumbró en los días ardientes del comienzo del otoño.

Acuerdo Vaticano-China

 

     Por fin, tras 70 años de ruptura, tensiones, persecución y silencio, el papa Francisco ha recibido durante su visita a la católica Lituania el regalo de la buena noticia de que el Vaticano y la República Pòpular china han llegado a un común acuerdo para el nombramiento de los obispos católicos en el el futuro. Hasta ahora existían dos Iglesias en el País: la oficial, sometida a las atoridades comunistas, y la silenciada, vigilada, perseguida y hasta mártirizada, fiel al papa de Roma. Lo peor era la  tensión y separación entre las dos: los católicos mártires y los catölicos traidores o cismáticos, en el más extremo de los casos. Buena noticia también para esos 12 millones de cristianos, católicos y protestantes, según las estadísticas oficiales, y 60 millones para ciertas agencias internacionales. Por ahora, el vaticano y el Gobierno chino se pondrán de acuerdo para el nombramiento de los nuevos obispos, pero no  como en tiempos de Franco o en la Lorena y Alsacia actuales, donde rige todavía el Concordato francés de modelo napoleónico, porque Francisco ha prometido consultar también para cada nomramiento con los demás obispos, con el clero y el pubelo, como en los mejores tiempos de la Iglesia. El papa, por su parte, ha admitido en la comunión católica  a los siete obispos de la Iglesia oficial, no nombrados por la Santa Sede. ¿Poca cosa? ¡Un paso histórico! Y el prólogo de unas futuras relaciones diplomáticas normales.

Supongo que la alegría habrá llegado también a aquellos fieles chinos de la catedral católica (Iglesia oficial) de Cantón, donde asistimos a una misa en uno de nuestros viajes siguiendo por el mundo al Patrono de Navarra, Francisco de Javier, y con los que no pudimos entendernos en ninguna lengua occidental. E incluso a las autoridades chinas de la isla de Sancián, a donde llegamos, en otro viaje posterior, con nuestro dinero para arreglar la capilla, que recuerda la muerte del misionero navarro, y que nos invitaron corteses a una comida oficial, donde pudimos probar (¡el que la probó!) hasta la culebra del sur de China… Enhorabuena a todos

Ya estamos en septiembre. Otra bitácora

 

            Reabro el cuaderno de bitácora un poco tarde, coincidiendo con el otoño, porque acabo de participar en el IX Congreso de la Sociedad de Estudios Históricos de Navarra, que me tocó en 1985 impulsar y prefundar, y  en unas Jornadas de reflexión sobre la historia social del movimiento obero, de los trabajadores, de los pobres, en un lugar humilde de la Provincia de Madrid, donde nos hemos encontrado algunos amigos, que no nos conocíamos o que habíamos estado mucho tiempo sin conectar nuestras vidas. Ambos acontecimientos me han llenado de gozo, viendo sobre todo cómo una generación, mejor, unas generaciones de jóvenes, junto a otros más veteranos, vienen trabajando, no sé si con más entusiasmo que nosotros en aquellos tiempos, pero sí con mayor serenidad, con menores prejuicios, y con mucha mayor libertad en todos los sentidos, incluida la que les da la abundancia de medios teconólogicos de hoy. Enhorabuena.

Voy a seguir con mi bitácora doméstica, que nunca he querido ni quiero que sea un espacio dedicado a mi tarea literaria, historiográfica… Para eso ya hay otros cauces. Este es sólo el de unos comentarios espontáneos sobre la marcha. Dentro de poco quiero editar, solamente online, los doce años de mi bitácora, desde la primavera del año 2006, cuando mi amigo y condiscípulo José Luis Zugasti me animó y convenció para abrirla. Pero desde hoy no voy a sujetarme a la férrea disciplina de cada día. A mi edad, cada día la flaqueza de fuerzas mentales y físicas es mayor y no hay que tentar al diablo. Así que seguiré sin prisa y con algunas pausas haciendo mis apuntes o notas a mi aire, al aire de lo que ocurra o suceda, sin agobios, sin disclplina autoimpuesta mayor, con mayor holgura y, si fuera posible, con mayor donaire. No me sigue nadie. No quiero adelantar a nadie. No me comparo con ningún otro mortal, y no quiero ni siquiera pensar en amigos o enemigos. Toda afectación es mala. Toda pretensión, peor.

Hasta septiembre

 

 

Adelanto mi costumbre de entornar  el cuaderno de bitácora a mediados de junio, a causa de un viaje de investigación a Salamanca. Los grandes y eternos temas del hombre seguirán siendo los mismos a comienzos de septiembre. Y me  temo que los temas temporales y ocasionales, que tantas alegrias a la par de quebrantos nos  dan, no sean muy distintos. A peores cosas estamos avezados, y a mucho peores  lo estuvieron nuestros mayores.
Ánimo, pues.

Satisfacción y esperpentos

 

En primer lugar, hay que mostrar una serena satisfacción, porque, aun en las más dificiles circunstancias, ha funcionado bien el Estado de Derecho: el Congreso, los partidos políticos, los derrotados y los vencedores. Con toda la dureza, el mal gusto, la deslealtad, la soberbia, la amargura, la hipocresía, el empecinamiento…,, de unos y otros, que se quiera. No es menor el alivio de muchos de nosotros al no ver ya un Gobierno agónico más que débil, tras todo lo ocurrido y lo que dicen que va a seguir ocurriendo. No es bueno para nadie, desde la Unión Europea hasta los peatones de la vida política y social, tener, en el mejor de los casos, durante dos años más a un Gobierno y al partido de ese Gobierno a las puertas de los juzgados-. Claro que, como ya está dicho y redicho, nos encontramos ante muchos e inéditos esperpentos tras la moción de cesnsura, por si  no nos bastasen los anteriores. En el Senado, por ejemplo, cinco de los partidos que votaron a favor del candidato, que tuvo que hacer suyos los Presupuestos recien aprobados del PP, acaban de presentar cinco vetos a los mismos. Y el presidente de la Generalidad, Torra Puigdemont –el Le Pen español, según el flamante presidente Sánchez-, a quien éste le debe el cargo a través de los votos de los independentistas catalanes, acaba de retarle con toda la demagogia separatista en la primera ocasión que ha tenido tras la formación del Gobierno catalán. Y así será día tras día. Pero cada día tiene su afán. Tú lo quisiste /fraile mostén… Y vengan todos los refranes desde Sancho Panza hasta aqui para poner a todos y a  cada uno delante de sí mismo.

Ha vuelto Sánchez

 

«Ha vuelto Sánchez. No como fusible de una crisis, ni como presidente accidental, sino con las ambiciones de quedarse. Asustan las concesiones que requiere semejante programa. Estremece la esclerosis política que se avecina. Y conviene evocar el desenlace de Frankenstein como escarmiento de los hombres que desafían a los dioses» (Rubén Amón, EP, 31.V.2018).