Impresiona leer en el discurso de Esteve Jobs en la ceremonia de su graduación en Stanford, el año 2005, dar por bueno -por lo mejor que podía haberme pasado- toda contrariedad, todo fracaso, y hasta el despido de Apple, en su lenta y fulgurante marcha hacia el éxito: En ocasiones la vida te golpea con un ladrillo en la cabeza. No pierdan la fe. Estoy convencido que lo único que me permitió seguir fue que yo amaba lo que hacía. Tienen que encontrar eso que aman. Y eso es tan válido para su trabajo como para sus amores. Su trabajo va a llenar gran parte de sus vidas y la única manera de seentirse realmente satisfecho es amando lo que hacen. Si todavía no lo han enocntrado, sigan buscando. No se detengan. Al igual que cualquier relación importante, mejora con el paso de los años.Así que sigan buscando hasta que lo encuentren. No se detengan.
