Hoy, día del Corpus Christi, día del Amor fraterno, día de Cáritas, dejo de escribir los versos habituales, como todos los años, porque me parece mucho más importante la entrevista que le han hecho en VN a Jordi Sabaté, que nos da, en día tan señalado, una suprema lección. Jordi Sabaté, 36 años, es un enfermo de ELA, enfermedad mortal sin tratamiento hoy por hoy. No puede moverse, ni hablar, ni comer, ni beber, y respira con dificultad. Desde que tiene uso de razón, ha sido hombre de mucho humor, e incluso el negro le ha ayudado mucho en los buenos y en los malos momentos.También le ayudó escuchar y apoyar a los demás: que no hay cosa más maravillosa que querer y ayudar al prójimo. Y, por si eso no bastase: Tengo fe en que Dios está con nosotros en los buenos y malos momento de la vida. Pero Él no puede controlar lo que te suceda; simplemente te acompaña hasta el final de esta vida. Asi lo siento yo.
Avezado desde pequeño a dar gracias a Dios cada día, cuando murió su madre, siendo él muy joven, de un cáncer terminal, se preguntó por vez primera con rabia dónde estaba Dios. Pero en seguida se dio cuenta de que su rabia y su actitud eran muy egoístas: En ese momento comprendí que Dios no es un mago que pueda controlar todos los sucesos de la vida, ya que, si asi fuera, no habría guerras en el mundo ni otras desgracias que suceden a diario. Bajo mi punto de vista, Dios nos dio la vida y él quiere que prediquemos su palabra en todas las situaciones de la vida. Y siempre está a nuestro lado, ya sea en los momentos felices o en los días grises. A los ateos que a eso llaman fuerza interior, él les responde que esa fuerza es gracias a Dios, porque está siempre con nosotros y todos tenemos esa fuerza; simplemente hay que encontrarla.
Cuando algunos le muestran su malestar porque una persona que ama la vida como él dé gracias a Dios por cada día de vida, replica él que, si no puede hacer las muchas cosas que no puede, puede muchas más: Pero puedo hacer muchas más cosas: puedo ver, puedo escuchar, puedo transmitir y comunicarme con la gente, puedo sentir, puedo querer, puedo sentirme querido, puedo amar, puedo reír y divertirme. Yo creo que por todo esto le tengo que dar gracias a Dios por cada día que disfruto del regalo de la vida. Porque, supuesto, amo la vida. ¡Viva la vida!
Hoy, día del Corpus Chisti.