«Quién se lo iba a decir si fue un don nadie»

 

       Me envía mi amigo Alfonso Pascal Ros, uno de nuestros mejores poetas, todavía joven,  su precioso libro 130 pulsaciones (Antología poética 1985-2020). Con una poderosa imaginería, nostálgico, partisano, coherente, alérgico al grergarismo, reportero que contempla el futuro, dice de él en un breve prólogo su editor y escritor J. Gonper.

Elijo al azar para este breve cuaderno -porque todos son buenos- uno de sus poemas, que reza como proclama el título:

 

Quién se lo ib a a decir si fue un don nadie
y no presume más porque es prudente,
él en pleno Consejo de Ministros
donde las decisiones que se cuecen
no son cosa cualquiera, bien lo sabe,
y adopta una postura trascendente,
la mano en el mentón, calcada pose
que exhiben las personas eminentes.
Empecemos, señores, hay tarea,
se dirigen a él, Luis, lo de siempre,
dos solos sin azúcar, dos cortados,
dos largos de café y otro con leche.