Sales por las calles,
blanco panecillo,
Dios sacramentado
de harina de trigo.
Cantan las campanas,
repican los himnos,
y aroman los aires
romero y tomillo.
Corderito manso,
blanco como armiño,
mudo y custodiado
sobre el trono místico.
Signo de alimento.
Alimento y signo
del banquete eterno
del Reino divino.
Dios, hecho de tiempo,
y de espacio mínimo.
Cercano a los hombres,
próximo al sentido.
Pura acción de gracias
al Dios infinito.
Memorial de sangre.
Perenne servicio.
Caen sobre el trono
rosas, violas, lirios.
Y eleva el incienso
todos sus prodigios.
Sales por las calles…