Ayer, en el salón de actos del Museo de Navarra, el doctor Adrián Almeida, profesor de la UPV, nos habló sobre Una sociedad en transformación. La movilización social durante el tiempo de la Transición, dentro del ciclo de cuatro conferencias y mesas redondas, organizado por el Archivo Contemporáneo de Navarra.
Partiendo de la realidad social en Navarra en los años sesenta, el ponente describió bien la curva de sucesos sociales y políticos de los sindicatos y partidos políticos revolucionarios, navarros, incluida la llamada Izquierda Abertzale -programas, huelgas, protestas, divisiones y contradicciones- hasta su rotundo fracaso político en las elecciones de 1977, piedra de toque para que se desinflara toda una larga marcha hacia la revolución soviética, rusa o china, y se abriera la posibilidad de llegar, mucho más modestamente, a la libertad democrática de un Estado de Derecho, de manos del Partido Comunista de España y del Partido Socialista Obrero Español. O, en el lado separatista, de manos de Herri Batasuna (teledirigida por ETA). continuando el pulso, político y terrorista, con el Estado español, hasta la derrota militar de 2011.
Eché en falta una atención mayor al terrorismo de ETA y sus consecuencias en los años setenta, dentro del contexto de la Izquierda Abertzale, y al papel jugado por la Iglesia navarra, especialmente el clero joven, por esas fechas. Tuvimos también que soportar al mismo tiempo y durante todo el tiempo de la conferencia, la versión habitual nacionalista de Estado por España, palabra maldita al parecer, que es como, si para evitar el nombre de Euskadi, habláramos siempre de Comunidad Autónoma -¿cuál?-, o, si para evitar el nombre de Pamplona, pronunciáramos siempre el nombre de Municipio -¿cuál?-. Cosa de fanáticos y sectarios. O algo parecido.