Los premios Princesa de Asturias

 

                                Repito lo dicho otras veces: que los Premios Princesa de Asturias, es decir, todo lo que allí se hace y se dice, sobre todo el último día, es el acontecimiento cultural más importante de España durante todo el año. El conjunto de los discursos del rey de España en todos estos años se estudiará en su día como el más completo de los epítomes de moral cívica de nuestra época.

El pasado viernes, la fiesta cultural de Oviedo nos devolvió la alegría de vivir en España y nos alivió de la congoja cotidiana con que sufrimos la vida política actual. Si excelente fue, como siempre, el discurso del rey, original y bien construida fue la intervención de la princesa  Leonor.

Me basta hoy recordar las palabras críticas del filósofo surcoreano-alemán Byung-Chul Han al régimen despótico neoliberal que explota la libertad, o al hombre actual que llama enemigo a quien no piensa como él, o a la democracia sin moral, a la que califica de mero aparato.

De Mario Dragui me quedé con su federalismo pragmático y  flexible para Europa, que era lo que yo estaba buscando: que alguien  de su excelencia lo dijese. Ya está dicho.