Los políticos que merecemos

Cada pueblo tiene los políticos que se merece, es un lugar común que muchos dan por bueno. No digo que en algunos casos no responda literalmente a la realidad. Pero en muchísimos es una de esas estrategias de distracción, de las que habla Chomsky, y que el sistema económico-político utiliza para sus groseros intereses. Si el pueblo tiene la culpa, toda la culpa, de los políticos que elige, ya no la tienen, o la tienen mínima, los poderes económicos, los poderes políticos y los poderes mediáticos. Y así el pueblo interioriza su culpa, a veces hasta el desencanto y la depresión, en vez de hacer la autocrítica necesaria, y  sobre todo no se indigna o se revuelve contra aquellos poderes antes mencionados, mucho más responsables de las listas, de los programas y de los procedimientos electorales. No, no siempre o casi nunca tiene el pueblo la culpa de los políticos que elige.