Las encíclicas del papa Francisco

 

 Un amigo me cuenta que una persona muy importante le ha dicho que no le gustan nada las encíclicas del papa actual, porque habla de todo menos de Dios y trata de cosas que otros podían hablar mejor que él.

Le digo yo que le pregunte, en primer lugar, si ha leido seriamente las tres encíclicas de Francisco, que, por cierto, han dado la vuelta al mundo, lo que muy pocas veces ha ocurrido. En cuanto a las referencias a Dios, me viene a las mientes aquel chiste del predicador del Bajo Aragón, al que, cada vez que nombraba a San Roque, le daban un real de vellón. Como supongo que en este caso no se trata de las veces que se cita a Dios en cada enciclica, sino de las veces que se  habla sobre Dios en ellas, le añado a mi amigo que le anime al suyo a leer las diferentes encíclicas desde la Quanta Cura (y su listado el Syllabus), de Pío IX (1864), y que compare cuánto hablan y cómo sobre Dios los diferentes papas en cada una de sus diferentes encíclicas sobre muy diferentes temas. Y ya verá  cómo le gustan más las del papa Francisco y el Dios del que en ellas se habla -el Dios de Jesús de Nazaret-, en relación, claro, con los hombres de este mundo.