Lamentos de Job

 

Quizá el libro de Job sea el más bello de la Biblia. No inferior a Isaías,  los Salmos  o al Cantar de los cantares. 

       Pero sea eso cierto o no, es, sin discusión, uno de los libros más hondos, más provechosos para la vida. No sé si será casual: estaba yo repasando algunos de los magistrales discursos del justo abatido, y en el capítulo 12, donde él quiere dejar clara  a sus interlocutores el poderío de Dios, me encuentro con estos párrafos, que me parecen dictados, uno de estos días, a sus lectores españoles:

Deja sin talento a los jefes del país. / Los guía por un desierto intransitado.

Van a tientas, sin luz, entre tinieblas / tambaleándose lo mismo que borrachos.