Leo que, en una de las muchas entrevistas concedida por el expresidente de la Junta de Extremadura, juan Carlos Rodríguez Ibarra, ha pronunciado estas sublimes palabras: Prefiero perder las elecciones a perder la dignidad. Frase que debiera ser fijada en todos los despachos de todos los políticos de España. y hasta del mundo.
Pero, además, el líder extremeño ha anunciado que seguirá votando al PSOE -¡ya hace falta tener cuajo o militancia para haber votado a Gallardo!-, pero que tachará el nombre de quien esté de acuerdo con la financiación singular a Cataluña. Pues, ¡mientras dure el sanchismo, aguerrido Ibarra, tendrás que votar en blanco!
También Emiliano García Page, presidente socialista de la Junta de Comunidades de Castilla – la Mancha, fiel a sus convicciones, ha elevado el tono de sus discrepancias y críticas constantes a la política de Pedro Sánchez, y ha pedido que antes de que se consume el atropello, se llame al pueblo a elecciones. Por fortuna, el atropello no se va a consumar, pero estos meritorios testimonios de unos pocos socialistas decentes nos alivian el horror cotidiano que nos causa este Gobierno de peleles, y esta caterva de candidatos sanchistas, verdaderos mequetrefes -los Gallardo, Alegría, Chivite, Montero…-, prendas de rebajas y cencerros de rebaño.