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Sentencias

Las sentencias son generalmente para ser aplicadas a casos concretos, mientras las leyes son para ser cumplidas por todos. Pero hay sentencias también que se refieren a la justa aplicación de la ley en todos los casos.

¡Quién diría que el pato-cuchara se come con tenedor y cuchillo!

Mercadotecnia

– Leo que una empresa de mercadotecnia andaluza, subvencionada por la Junta, contrató a varias personas sordas como telefonistas. Para completar la buena obra, debieran haber contratado  a la vez a varias personas ciegas a fin de conducir a las anteriores hasta la salita de los teléfonos.

– Pocos numerarios han pensado que los llaman así sólo porque están numerados.

El Roto

– No les falta razón a los capitalistas que presenta  genialmente El Roto en El País: toda economía y hasta toda crisis económica es un problema de números. Y para ello siempre tenemos números infinitos, si queremos resolverlo. ¿Es que alguien puede pensar que un problema de números se resuelve fuera de los números?

¿Y para qué vamos a dar un palo al agua, si no nos hace ningún daño?

Hasta septiembre

Es tiempo de Sanfermines. De fiestas sin cuento. De viajes mil. De calores. De vacaciones. De veraneo. No es tiempo propicio al silencio, a la reflexión, al análisis. El modesto cuaderno de bitácora, temeroso de que nadie lo hojee ni lo ojee, se entorna él mismo hasta septiembre.

Obispos e Iglesia en España

Coincide mi comentario con la fiesta de San Pedro y San Pablo, cabezas de la cristiandad, pero ha sido eso, una pura coincidencia, que puede ayudar igualmente a la reflexión conmemorativa. Publicaba ayer la noticia -¿cómo no?- EP, tomando los datos del último Barómetro Continuo de Confianza Institucional de Metroscopia. Es, pues, un dato concreto en una situación concreta, nada más y nada menos. Y el dato es que los obispos españoles constituyen la institución que menos confianza inspira a nuestra ciudadanía: un 3.0. Menos que los Bancos (tan denostados en los últimos tiempos), con un 3.6; menos que las multinacionales (3.4) o que los partidos políticos (3.2). Por debajo de los obispos, deben de estar, no sé, los etarras o los traficantes de droga. ¿Será por su desmesura crítica y las puntillosidades excesivas, en unos temas más que en otros, como apuntan los redactores o añade el diario? No queda claro. Pero estoy seguro de que si, en vez de preguntar sobre los obispos españoles en su conjunto, se hubiera preguntado a cada ciudadano por el obispo de  su diócesis, hubieran  tenido los prelados  católicos mejor cualificación que los denostados bancos, los odiosos políticos o las maldecidas multinacionales. Ahora bien, los redactores del Barómetro tienen mucho interés en hacer la distinción entre los obispos y la Iglesia. Distinción saludable, que no siempre se hace. La Iglesia, en su conjunto, obtiene en el mismo estudio un 4.0, en la zona media baja de la lista. Y su obra social alcanza el 4.7, aceptable franja, en la que se halla junto a los fiscales y los ayuntamientos. Lo que a los estadísticos no les parece mal. Pienso aqui también que, si en vez de una vaga obra social, se hubiera dicho Caritas, por ejemplo, o la obra de las misiones católicas, esas actuaciones de la Iglesia, que son parte esencial de la misma, estarían entre las cualificaciones más altas de la tabla.- Piense cada uno lo que que quiera de esta encuesta o de todas ellas. Sabiendo bien lo que la inmensa mayoría de medios de información de España informan sobre la Iglesia (casi nunca nada positivo y casi siempre mucho negativo), y conociendo la alarmante ignorancia sobre la Iglesia católica que tienen los mismos católicos practicantes, no me parecen cifras excesivamente bajas. Comprendo por otra parte, bien a mi pesar, que no pocas veces los obispos, como tales, en su conjunto, hacen méritos para que los castiguen de esa manera. En fin, les pido a San Pedro (patrono, además, de mi pueblo) y a San Pablo, santos y mártires, columnas de la primera Iglesia, que no tomen a frivolidad y menos a irreverencia, en medio de su fiesta, este agri-dulce comentario, último de esta etapa bitacórica. Dios, en su caso, me perdone.

Eliana Guerrero

Tiene toda la pinta de ser una sudamericana. Por su profesión, viaja mucho en el metro de Barcelona y ha sido alguna vez víctima de los carteristas, pero sobre todo ha visto muchas víctimas de trales delincuentes. Los conoce de cerca, y cuando la ven, huyen como de la peste. Porque Eliana no sólo reparte unos papeles en tres idiomas alertando a los viajeros sobre los pickpockets, sino que, cuando ve algún carterista en los aledaños o incluso en acción, utiliza un silbato o grita con su voz robusta: ¡Carteristas!, poniendo en alerta a todo el mundo. Lo que a nadie se le había ocurrido, se le ha ocurrido a ella. Dice que se va a la cama contentísima, después de llevar a cabo su misión. Admirable Eliana Guerrero.

El cepillo en Neguri

Bastaba ver la fotografía de los dos obispos, uno con los ojos cerrados, en el diario oficial peneuvista Deia del día 24 y los títulos y subtítulos – Munilla e Iceta pasan el cepillo en Neguri: Pidieron a las familias más ricas de Bilbao que sufragaran los 100.00 euros que cuesta el evento– para imaginarse los comentarios de los habituales lectores anónimos que arremeten contra todo lo divino y humano. El evento es que el orfeón donostiarra actúe tres veces en Madrid durante la visita del papa, en la Jormada Mundial de la Juventud. Si, además, se recalca en el texto que se tata del grupo de la oligarquía vizcaína más conservadora (es decir, no peneuvista) y se refiere a la visita de Benedicto XVI como ostentosas conmemoraciones, la reacción anticlerical y antieclesial está servida. Y tan servida. Los comentarios de esos lectores anónimos, que algunos llaman hooligans, fueron de lo más zafio, grosero, irreverente que puede imaginarse, aunque menos imaginable en un diario de lectores en su mayoría católicos y hasta hace no mucho tiempo democristiano. Hubo incluso quien negaba el carácter de vascos a los dos obispos, ambos euskaldunes (pero no soberanistas ni indpendentistas); quien mezclaba el asunto del orfeón con el de la pederastia, y hasta quien veía la cosa como una maniobra españolista para demostrar que Euskadi es parte de España-. Pienso en los viejos peneuvistas como Aguirre, Leizaola, Landaburu, Irujo, Horn o Jemein, y no los imagino tolerando tal grosería, tal deriva moral y cívica en el diario de sus ideales. Porque todo puede comentarse y hasta criticarse. Pero no de cualquier manera, contribuyendo poderosamente al deterioro de nuestas ya tan pobres educación y moral públicas.

Fiesta del Corpus Christi

Canten otros la hermosa fiesta mundana:
las platas y los oros de sacras vestimentas;
los colores de plantas y de flores;
las reverentes mantillas;
el fulgor de ostensorios platerescos;
las músicas religioso-populares,
que taladran la memoria;
los personajes que la celebran,
celebrándose a si mismos,
y la dulce nostalgia
de todos aquéllos que cantamos
la esplendorosa fiesta del Corpus Christi,
del Día del Señor.

Yo quiero cantar,
aqui y ahora,
la menudencia
de ese cachito de pan
sin levadura;
su exquisita
simplicidad
(sólo accidentes -decían los teólogos antiguos);
esa sustantiva
realidad, muy superior a la substancia
de pan, transfigurado aqui en alimento
de vida y convivencia,
presencia del Señor,
que así quiso acompañarnos.

Más breve y más liviano
que una espiga;
más humilde que cualquier violeta;
blanco como la harina casera y nutridora,
sin color, sin olor
apenas sin sabor,
y sin relieve alguno en su figura.
Protagonista escondido.
Maestro silencioso.
Espíritu quietísimo

Dios está aqui
, cantamos con acierto.
Porque es puro y sencillo.
Porque es pequeño y casi no se ve.
Porque no mete ruido.
Y sólo es alimento:
pan de comunión
con Dios y con los hombres,
para la dicha total.

O con Hitler o con Cristo

Hoy serán beatificados en la ciudad hanseática de Lübeck, en el norte de Alemania, tres jóvenes sacerdotes alemanes, que en sus breves pero heroicas vidas se opusieron a la tiranía de Hitler: Eduard Müller, Johannes Prassek y Herman Lange, arrestados en 1942, junto al pastor protestante Karl Friedrich Stellbrink, y guillotinados todos ellos el 10 de noviembre de 1943. Trabajaban preferentemente con la juventud: O con Hitler o con Cristo, era el lema que presentaban  a los jóvenes cristianos cuando eran tentados por las organizaciones juveniles hitlerianas. Otros muchos, como ellos, murieron igualmente en campos de concentración. El mismo día de su muerte escribía Lange a sus padres: Hoy celebraré el gran retorno al reino de Dios. Nos veremos en el Padre de la luz.– Y es que en la Alemania nazi hubo mucho odio, pero también mucho amor. Mucha crueldad, pero igualmente mucha compasión. Mucho miedo, pero al mismo tiempo mucha valentía. Mucha muerte junto a mucha vida.

El fuego y el agua / noche de San Juan

El agua y el fuego,
noche de San Juan,
en brazos del rito,
de la mano van.

A coger el trébole,
la noche de San Juan.

El agua y el fuego
la vida nos dan:
el cielo y la tierra,
los soles y el mar.

A coger el trébole,
la noche de San Juan
.

Los dos nos mantienen
la vida a la par.
Los dos purifican
al hombre total.

A coger el trébole,
la noche de San Juan.

¿Quién descubrió el fuego?
¿Quién lo vio brotar?
Mujer y varón
en su unión sexual.

A coger el trébole,
la noche de San Juan.

El rayo en la tierra
lo hizo saltar.
De entonces los dos
conexos están.

A coger el trébole,
la noche de San Juan.

La lluvia deshace
la hoguera estival.
El agua bendice
el fuego carnal.

A coger el trébole,
la noche de San Juan
.