Belenes del mundo



(Museo de San Isidro. Los orígenes de Madrid)

Uno de los muchos belenes expuestos es el de Bolivia, con ocho figuritas de alambre y madera, revestidas de lanas y telas, precedidas por un burrito y una llama. Una pastorcica cholita, tocada con un sombrero, lleva una flauta, no se sabe si para tocarla o regalarla; otro pastor, cubierto con un colorido chullo, más cercano quizás al propietario del rebaño-hemos hecho demasiado pronto autónomos a pobres pastores!- lleva en sus brazos un cordero. Los que hacen de Magos -blanco, negro, e indígena- calzan sandalias y calcetines de lana y portan rústicas diademas en sus cabezas, con capitas cortas de tejidos también rústicos sobre sus hombros. La Virgen viste de azul y gorrito claro de alpaca. José lleva poncho y chullo marrón de lana. En un canastillo de paja duerme un niño chiquitín, fajado herméticamente con dos cintas de colores.