Este año, los calores llegaron antes. Y los escándalos políticos se agolparon como nunca. Qué dolor y qué tristeza, aunque la bitácora no se deja ni siquiera condicionar por ellos, tener que comentarlos alguna vez, y vivir siempre bajo su negra sombra. Está también a punto de llegar el Mundial de Fútbol, con 48 equipos y 39 días.
Y, para colmo, llega, este año, también nada menos que el papa. Razón potísima para apagar la bitácora, para entornarla antes todavía que otros años. Yo no voy a poder decir nada original sobre el papa, y, en cambio, necesito mucho tiempo para seguirle, escucharle y seguir aprendiendo de él.