Tras comentar la bitácora de ayer con varias personas, que tampoco salían de su asombro, en unas vísperas navideñas, cuando en tiempos venturosos recitábamos las Antífonas de la O (de la Virgen de la O), sigo preguntándome cuál sería la impresión en esta España de nuestras estridencias, si en el primer periódico de la llamada derecha o extrema derecha hispana, un icono de la derechona intelectual o periodística, con muchos millones en sus faltriqueras, dijera que odiaba todas las literaturas, todas las pinturas, todas las artes o todos los deportes…
¿Y, si dijera que odiaba todas las canciones?