La falta de vivienda es uno de los problemas de primer orden en Cataluña y fuera de Cataluña. Casi el 25 por ciento de la población catalana tiene algún problema de exclusión social en el ámbito de la vivienda. Por eso, dijo el presidente de la Tarraconense y arzobispo de Tarragona Joan Planellas, ante determinados bienes que tiene la Iglesia, que a veces quedan paralizados por falta de financiación o por el tipo de suelos o sus usos, que dificultan poder construir cualquier tiempos de vivienda, se cede este uso a la Generalitat para que, mediante sus diversos departamentos, pueda establecer las condiciones idóneas para la construcción de viviendas sociales. Fue el día 16 del pasado, cuando el arzobispo firmó con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, el acuerdo de cesión de inmuebles por cuatro años, prorrogables por acuerdo mutuo.
La cosa viene de lejos. Hace muchísimos años que la Iglesia, también en Cataluña, lleva a cabo un ingente trabajo social a través de Caritas, Centro Catalán de Solidaridad, Justicia y Paz, Manos Unidas y otros organismos, incluido el campo de la vivienda. Por ejemplo, la Diócesis de Gerona cuenta con 885 alquileres accesibles y otras 69 viviendas sociales en ejecución, anteriores a este nuevo acuerdo, a través del Patronato Santa Cruz de la Selva y la Pía Fundación Autónoma San Martí, vinculadas al obispado, que en este momento prevén sumar otras 40 viviendas. Ahora cada diócesis calculará qué recursos puede ofrecer.
Para alcanzar el objetivo deseado se creará una mesa mixta de trabajo, que promoverá e impulsará la firma de convenios entre las dos partes y elegirá las familias y personas más vulnerables que se hagan cargo de las nuevas viviendas. Y se creará igualmente una Comisión mixta de seguimiento, que se reunirá al menos una vez al año para examinar los resultados de la colaboración llevada a cabo.
El director general de Afers Religiosos del Govern, el socialista Ramon Bassas, tras poner de relieve el interés de la Administración catalana y de la Iglesia por el urgente problema de la vivienda, ha llegado a decir: Si alguien se pregunta hoy para qué sirve en el mundo moderno la Iglesia y la religión, pues aquí tiene la respuesta: porque sui labor tiene beneficios para todos. A la vez que muestra interés porque se apunten nuevos socios: Quienes tienen suelo o propiedades, que sepan que cuentan con el Govern para intentar ponerlas a disposición del mercado de una forma más asequible.