–El mal, disfrazado de bien, es mucho más peligroso y pernicioso que el mal a cara descubierta. Rara vez el mal deja de disfrazarse de bien.
–Hacer de Cervantes, cautivo en Argel, un homosexual moderno, no es solo banalizarle y hasta maltratarle, sino, contra todo rigor histórico, confundir tiempos y nombres, valores y lenguajes, por el solo capricho de la ideología personal o de la moda, capaz de cualquier destrucción innoble.
– ¿Qué rabia contrajo el rey que rabió, y en qué siglo abrió el pico el rey Perico?