No es más grande el que más tiene.
Ni más fuerte quien más grita.
En la lógica de Dios, del Dios cristiano,
es más quien se hace menos:
el que pierde la vida por ganar la de otros,
quien se deja encontrar,
quien se arriesga por el prójimo
sin que espere nada a cambio.
Alegrémonos y gocemos de todo corazón:
Nuesto Dios está en medio de nosotros.
Él se alegra y complace
como en día de fiesta.