Durante millones de años el sol reinó omnipotente sobre montes, valles y nieblas.
Un día, no sabemos aún bien cuándo ni cómo ni dónde, apareció el hombre.
Y dio nombre, referencia humana, sentido, a los montes, a los valles y a las nieblas.
Hubo entonces un país y un paisaje.
Y fue posible la geo-grafía.
Y la historia.
Una historia de cada hombre (varón y mujer) y de muchos hombres.
Que formaron, después de miles de años, un pueblo.
Y un reino, del que hablan las crónicas y las historias.