Ni la CUP ni los CDR serían capaces de hacer lo que hacen ERC y JpCat: denostar a cada paso cualquier sentencia judicial española que les afecte negativamenrte, intentando desprestigiar e invalidar al Tribunal Supremo de Espàña y a todo el resto de tribunales, y a renglón seguido recurrir a esos mismos tribunales cuando creen que les conviene, esperando arrancar alguna vez algún auto o sentencia a su favor. Su actitud y su actuación no pueden ser más hipócritas, falaces, ilógicas y miserables.
Casi todo lo que hacen en este punto puede reducirse a lo que en en derecho romano se llamaba provocatio ad populum, que era la apelación de los plebeyos a los patricios romanos contra las sentencias tenidas por injustas o abusivas.
Pero, afortunadamente, ya no hay en una sociedad democrática plebeyos y patricios, sino un Estado de derecho, con una ley igual para todos, con una justicia democrática por medio de tribunales democráticos, que castigan los delitos de cualquier ciudadano en beneficio de toda la comunidad.