No tengo la menor duda de que un Gobierno de la Nación, con Pedro Sánchez y Albert Rivera a la cabeza, hubiera sido mucho mejor para toda España que el actual que acaba de formarse. No sé desde qué momento ese Gobierno, que estuvo a punto de ser una realidad, no fue posible y si alguno de los dos dos fue responsable -o más responsable- de esa imposibilidad. No sé tampoco, porque conozco muy mal el PP, si alguna vez Pablo Casado tuvo alguna posibilidad de convencer a Sánchez para formar, junto a Ciudadanos, un Gobierno constitucional como alternativa al Gobierno progresista, siempre soñado por Sánchez, desde que fue elegido secretario general del PSOE.
Lo que no me parece de recibo es acusar a la derecha de no haberse abstenido ante un Gobierno progresista, formado por PSOE-PODEMOS, antes o después de los pactos llevados a cabo con ERC y Bildu. Lo diga Agamenón o ese patriota extremño Fernández Vara, que hoy aplaude o aguanta sumiso lo que hace dos años detestó, poniendo el grito en el cielo de la sierra de Gata. Porque no se sostiene su argumento principal de que en su día también el PSOE se abstuvo ante la investidura de Mariano Rajoy. Para empezar, aquella investidura rompió en dos el Grupo parlamentario socialista, con 16 parlamentarios rebeldes y multados por no abstenerse -entre ellos, la presidente actual del Congreso, partidaria, además, del derecho a decidir- y la dimisión del mismo Sánchez para no tener que abstenerse o ser sancionado por el partido.
Pero sobre todo porque hay dos circunstancias cualitativamente distintas de las que existían en enero de este año, a la hora de investir a Pedro Sánchez. En aquel momento se trataba de abstenerse ante un Gobierno formado por un solo partido constitucionalista, mientras en este caso era un partido leninista/populista como PODEMOS, enemigo de la Constitución del 78, el que formaba parte del Gobierno propuesto. Y, por si no fuera bastante, aquel candidato, que se llamaba Rajoy, había ofrecido al PSOE un Gobierno de coalición, cosa que ha estado muy lejos de ofrecerle Sánchez al partido Popular.
Unicuique suum.