Parece que ya no hay nada que decir

 

Algunas mañanas,
da igual que llueva o haga sol,

parece que ya no hay nada que decir.
¿Los libros, los amores y las músicas?
Todo parece repetido,
cansino e instranscendente.
Pero,
si el hombre continúa,

continúa el enigma,
y misterio se llama el enigma en el hombre.
Y el misterio nos hace amar, leer, cantar…,
aunque, algunas mañanas,
da igual que llueva o haga sol,

parezca que ya no hay nada que decir.