Ha sido una sentencia en defensa del derecho contra la fuerza. Del derecho contra todas las malas artes del Gobierno sanchista en pro de su propia subsistencia.
El primer resultado positivo es el nombramiento anunciado de otro fiscal, que difícilmente podrá ser tan inadecuado como el anterior.
Pero sobre sobre todo el mundo jurídico y el mundo político convendrán, con la ayuda de la Unión Europea, en preparar una reforma a fondo del ministerio fiscal para hacerlo mucho más eficiente e independiente del poder político.