Madeleine Delbrêl

 

      El anuncio de la próxima publicación del libro El bello escándalo de la caridad: La misericordia según Madeleine Delbrêl, nos ha traído la memoria de esta santa francesa contemporánea (1904-1964), aún en proceso de beatificación, misionera en el cuarto mundo y admirable escritora mística sobre la fe y la Iglesia de su siglo. Convertida a la fe cristiana en 1924  –tener una fe viva es ser cegada por ella, para ser guiado por ella-; se hizo en 1933 trabajadora social en la periferia de  Ivry, capital del comunismo francés. donde dirigió los servicios sociales de su ayuntamiento, y donde, inspirada por la experiencia de Charles de Foucauld, vivió en comunidad en un grupo de compañeras, que se llamará La Charité de Jésus, que viven la calle y el trabajo de cada día como espacio de santidad -«las vidas son quizás banales, pero cada uno es único-, y encarnan el evangelio de jesús en la vida  agitada de su tiempo. Yo creo -escribe- que el comunismo es el producto de un cristianismo traicionado por nosotros. En algunas naciones muchas personas han visto en el comunismo como una posible realización de una respuesta del corazón humano: la esperanza de los pobres. Pero nosotros hemos olvidado y prácticamente despreciado esa esperanza. Hemos olvidado que la pobreza no es una especie de privilegio fatal concedido a algunos para asegurarles el reino de los cielos. (…)  Hemos olvidado a los pobres y los hemos considerado hermanos alejados con los que nos encontraríamos en la vida eterna. El corazón de los pobres esperaba este Evangelio. Y cuando los comunistas alzaron la voz, los pobres creyeron que era la Buena Nueva.