Está achidemostrado -yo mismo he dedicado a esa cuestión muchas páginas de mi libro El quiebro del PSOE- que Francisco Largo Caballero, entonces presidente del PSOE y secretario general de la UGT, fue el primer responsable de la huelga revolucionaria, verdadero golpe de Estado, del 4 de octubre de 1934, que terminó en la sangrienta insurrección de Asturias y en el también sangriento golpe de Companys en Barcelona, dos días después. Como demostrado está que Indalecio Prieto contribuyó con todas sus veras a la operación de Asturias, aunque fuera el primero -¡pero después de la guerra!- en arrepentirse de ello.
No entro ahora en la cuestión menor de si tales personajes deben tener una calle o una estatua en el Madrid de hoy. Pero lo que me pareció demasiado grave es que El País del 3 de octubre dijera que una conocida catedrática de la universidad Carlos III había declarado que está más que demostrado que Largo Caballero no promovió la revolución de Asturias de 1934! Recurro a mi admirado amigo, catedrático y para mí el mejor historiador de la República, además de prologuista de mi libro, Julio Gil Pecharromán, y le pregunto si lo que el diario madrileño le hace decir a tal catedrática puede ser cierto y si tan mal está la citada universidad.
Algo me consuela, anque no del todo, su amable respuesta: Escribes bien lo de «le hace decir». A saber lo que le dijo exactamente y lo que ha qerido interpretar el periodista en su resumen. Supongo que XX , que es una excelente profesional, se explayó en su explicación (¿quizás atribuyendo mayor protagonismo a Prieto?) y el plumilla cortó por lo sano.