Retablo Paumgartner, Durero

 

Bajo los arcos de bellos y solemnes
edificios,

pintó Durero
un belén muy distinto.
Salvo la  hermosa María, de azul,
y el vejestorio, de rojo, José,
que rodean al niño,
desnudo,
chiquito,
todos son chiquitos como él
en los planos cercanos del tríptico.

¡No iban a ser
mayores que el Niño!

A un lado, los hermanos Paumgartner,
poderosos, distinguidos,
blandiendo sus escudos
nobilísimos,
y, al otro, las hermanas de la casa,
con galantes y pomposos vestidos.

¡No iban a ser
mayores que el Niño!

A la flor y nata de la rica Nüremberg,
sus mecenas y amigos,
Durero se atrevió a pintarlos
menuditos.
como el niño en los pañales,
igual que sus angelitos.

¡No iban a ser
mayores que el Niño!