-Deja de rezar, María,
deja de mirar, José,
los dos tan abrigaditos
junto a la mula y el buey.
¿Cómo es posible que al niño
le tengáis así, rediez?
Que se va a coger un pasmo,
que pa qué…
Por Dios, metedle en la gruta
y abrigadle luego bien,
Y no le saquéis más veces,
venga quien le venga a ver.
Que se va a coger un pasmo,
que pa qué…
Y estos pesados pastores,
que no vuelvan otra vez,
ni a horas intempestivas,
ni en turnos de dos o tres.
Que se va a coger un pasmo,
que pa qué…