Domingo de Ramos

 

Bendito el que viene
en nombre del Señor.

No es el rey de Judea,
alfil del emperador.
Ni el Sumo Sacerdote,
tampoco el Procurador.
Él es el Maestro
y el Hijo de Dios.
que viene a enseñarnos
la Ley del Amor.
El no quiere tronos,
ni guardia de honor,
ni recias legiones,
ni ciega aclamación.

Bendito el que viene
en nombre del Señor.