De un diario inédito de guerra (IV)

 

25 de Julio-30 de septiembre

Lo fusilamientos de izquierdistas han dado al pueblo la nota más emocionante y trágica de todas las que en estos días de tragedia hemos conocido.

Primero, es un rumor que se extiende. Luego viene el hablar con alguno que ha visto algo… Después son nombres… gente conocida a la que hemos visto todos los días, con la frecuencia machacona y reiterada que se da en los pueblos, gente a la que ya no volveremos a ver más.

El rumor de casi todos los días es éste: «Hoy han sacado de la cárcel a dos, a tres, a cuatro, a diez…». Y decir que han sacado equivale a decir que son vidas que han hecho el tránsito.

Los primeros dias causaban estos sucesos verdadera sensación, aunque no una gran piedad, entre las gentes.

Después, se puede decir que no se les daba importancia. Yo no he podido acostumbrarme.

De los pueblos han «sacado» muchos,.. (seis términos tachados e ilegibles, excepto los dos primeros: Hay que) sobre todo en la Ribera, se han sufrido en estos últimos años vejaciones inhumanas por parte de caciques analfabetos y chusma desbordada, que por el hecho de pertenecer a una agrupación política o sindical extremista se creían con derecho para cometer toda clase de desafueros y tropelías. ¡Bien lo han pagado!

Del pueblo calculo que habrán pasado de este mundo a otra vida unos veinte o veinticinco. Casi todos ellos vivían hace bastante tiempo aqui, pero no eran nacidos aquí. No obstante, los considerábamos como paisanos. Son los que nos han envenenado el pueblo.

(…) Es decir, que los primeros días todo eran suposiciones, conjeturas; en resumen: nada en concreto. Creo que podré enterarme de los nombres de todo esos desgraciados. Si lo consigo, lo haré constar.  [Y lo hizo]