24 de Julio de 1936
He despedido a don XX, consiliario nuestro de Acción Católica. Va como capellán y me ha prometido que cuidará mucho a Paco.
He saludado a muchísimos amigos que han salido paa el frente. Se va hoy la mitad de la juventud.
He visto salir a Paco. Va con buzo azul, correa de soldado, boina negra, botas fuertes, fuertes. Se ha puesto las gafas negras contra el sol. El fusil a la espalda, con una naturalidad como si toda la vida estuviera acostumbrado a llevarlo. En la mano izquierda un cigarro. Parece aún más alto y todavía más fuerte de lo que es ( …)
Si todos los voluntarios valen la mitad que él y llevan la cuarta parte de su entusiasmo, va a ser esta guerra que se nos presenta en perspectiva «gran corrido».
Empiezan a salir camiones cargados de voluntarios.
Una pregunta: ¿A cuántos no veré más?
Cantan y ríen: esa importancia dan a su gesta heroica Saludamos a todos a medida que pasan ante nosotros. Aún veo un brazo que me dice adiós.